www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

expone su colección por primera vez

Arte en miniatura: el pequeño formato busca su sitio en el Museo del Prado

miércoles 12 de octubre de 2011, 13:51h
El Museo del Prado acaba de inaugurar una exposición sobre el arte en miniatura, con la que esta institución pretende saldar una cuenta con los pintores que destacaron en esta exigente técnica, así como para dar a conocer una parte de su colección hasta ahora nunca vista. El resultado no es otro que la evidencia de que …
Por primera vez, el Museo del Prado expone una parte de su colección de miniaturas y pequeños retratos con la intención de recuperar a los artistas que destacaron en esta técnica de precisión y, al mismo tiempo, dar un paso más en la investigación de esta disciplina artística, hoy perdida en España.

Lo peculiar de la muestra radica en la rareza de ver expuestas en conjunto estas piezas, que suelen acompañar a obras de gran formato y que, casi siempre, pasan inadvertidas al ojo del visitante. Así lo cree Carmen Espinosa, autora del catálogo razonado de la exposición: “Apenas hay miniaturas en los museos españoles y, si las hay, funcionan más como adorno que como pieza en sí misma”.

La necesidad de poner en valor la miniatura ha sido lo que ha despertado el interés del Prado por esta manifestación artística que, según consta en el catálogo, estaba considerada en el siglo XVIII como “el pintar más gentil, noble, aseado y deleitable”.

Las 164 miniaturas y los 16 pequeños retratos que alberga la colección del Prado, “una de las más importantes en España junto a la de la Fundación Lázaro Galdiano”, comenta Espinosa, dan cuenta de lo exigente de esta técnica, que surgió en el siglo XVI en Inglaterra y Francia, mientras que en España no se desarrolló hasta el siglo XVIII.


El catálogo de la exposición, en la que se muestra una selección de 39 obras, explica que lo habitual era trabajar en soportes de pequeñas dimensiones, desde los 15 o 20 mm de altura hasta los 200 mm, mediante la técnica del punteado. Se empleaban colores diluidos en agua y goma arábiga y, desde la segunda mitad del siglo XVIII, el gouache –un tipo de acuarela-. Como soporte se utilizaba la vitela -piel de vaca o ternera adobada y muy pulida- que era pegada con ajo o almidón al cartón, y también se tensaba sobre láminas de cobre esmaltado. Aunque nunca dejó de usarse, durante el segundo tercio del siglo XVIII, la vitela fue sustituida poco a poco por las tablillas de marfil, que llegaron a cortarse tan finas como un pergamino.

“No hace falta ser un entendido para percatarse de la dificultad que entraña esta técnica, pero no hay duda de que hay que contar con una cierta sensibilidad que te permita apreciar lo exigente del proceso de realización”, comenta Espinosa, quien lleva investigando sobre la miniatura desde hace 24 años.


Ayuda a comprender en qué consistió esta disciplina artística la instalación en la exposición de un vídeo que permite ver las obras a mayor tamaño para poder apreciarlas con detalle. A juicio de esta experta, "ampliar cien veces un milímetro pintado ayuda a ver de otra manera este tipo de trabajos de reducidas dimensiones, así como a percatarse de que lo pequeño no está carente de calidad ni sus autores tienen menos derecho que los pintores de gran formato a formar parte de los repertorios biográficos artísticos”.

En la colección que atesora el Prado destacan, sobre todo, las piezas que se enmarcan en la miniatura española, en la que “están representados los grandes del siglo XIX”, comenta Espinosa, quien también es conservadora-jefe de la Fundación Lázaro Galdiano. Antonio Tomasich y Haro, Juan Pérez de Villamayor, Florentino Decreaene o Cecilio Corro son algunos de ellos. No ocurre lo mismo con las piezas del siglo XVIII, de las que se conserva sólo alguna de Genaro Boltri o de Guillermo Ducker, aunque la miniatura de esta época “está prácticamente desaparecida”, detalla esta especialista.

Otro de los nombres incluidos en la exposición es el de Francisco de Goya, cuyo retrato de Juana Galarza de Goicoechea sirve en la muestra para comprender la diferencia entre el pequeño retrato y la miniatura, ya que “no tienen nada que ver técnicamente”, dice Espinosa. Pese a que cumplieron la misma función, "piezas fáciles de transportar, de tipo privado y que se ven en la intimidad”, el pequeño retrato no era sino un lienzo de pequeñas dimensiones elaborado con la misma técnica que los de gran formato, mientras que la miniatura se diferenció “por el punteado, el soporte y el tipo de pigmento”, explica.

Aunque el género más conocido fue el retrato, también se pintaron temas religiosos, mitológicos, alegóricos o históricos. En España, fue con la llegada de Felipe V en el siglo XVIII cuando estos retrato-miniatura alcanzaron su apogeo al ser considerados “un elemento de lujo y ostentación, al mismo tiempo que tenían una función de Estado, ya que eran utilizados como regalos que se intercambiaban entre las cortes europeas desde el siglo XVI hasta la primera mitad del siglo XIX”, apunta el catálogo.

Aquellos pintores de la miniatura, que "gozaron del mismo prestigio y sueldo que sus colegas de gran formato", según Espinosa, no pudieron hacer frente a la invención de la fotografía que, en los años 40 del siglo XIX, condenó a un segundo plano a esta técnica pictórica. “La miniatura fue aniquilada por la fotografía por su alto coste y lo complicado de su elaboración”, comenta. Sólo cuatro o cinco pintores sobrevivieron al ocaso de esta técnica, “que quedó relegada a aquellos que buscaban un retrato más artístico”.

Hoy en día, este arte está "prácticamente desaparecido”, se lamenta Espinosa, quien detalla que sólo en Reino Unido se siguen haciendo miniaturas. No ayuda el hecho de que los programas educativos de las universidades carezcan de asignaturas que aborden esta disciplina. “Es una materia que no se explica, lo que viene a sumarse a otras carencias en la formación de los historiadores y los alumnos de Bellas Artes”, dice esta experta en la miniatura, quien no duda en afirmar que este arte no sólo resulta desconocido para el gran público, "sino también para los especialistas, incluidos los profesores”.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de El Imparcial

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.