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Y de "dañar la Madre Tierra"

Los indígenas acusan a Morales de promover la coca "para producir más droga"

jueves 20 de octubre de 2011, 10:34h
La marcha convocada por los líderes y activistas Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Secure (Tipnis) en Bolivia, llegó este jueves a la ciudad de La Paz para exigir al presidente Evo Morales que paralice la construcción de una polémica carretera que atravesaría esta reserva natural. Asimismo, los manifestantes acusaron al mandatario de instigar el aumento los cultivos de coca para "producir más droga", y de dañar la "Madre Tierra".
Los líderes de la marcha indígena que llegó este miércoles a La Paz acusaron al presidente boliviano, Evo Morales, de buscar la destrucción del parque natural Tipnis para aumentar los cultivos de coca para "producir más droga", y de dañar la "Madre Tierra" y no respetar los derechos de las etnias nativas.

El presidente del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Secure (Tipnis), Fernando Vargas, dijo que esa reserva, de 1,2 millones de hectáreas, no solo es codiciada por las trasnacionales sino también "por los cocaleros, para cultivar más coca y producir más droga".

En un discurso pronunciado en la Plaza Mayor, al final de su travesía de 66 días desde la Amazonía, Vargas agregó que Brasil puso sus ojos en el Tipnis y por eso financia la carretera contra la que protestan, que partirá en dos la reserva ecológica y que construye la firma brasileña OAS.

"Si este territorio y parque nacional es destruido, las 21 áreas protegidas van a ser destruidas (...) y solamente van a servir para sembrar coca y producir más droga, no es para otra cosa", insistió Vargas, quien encabezó la movilización que tuvo un ingreso triunfal a La Paz, aclamada por decenas de miles.

También dijo que Morales es el primer "destructor de la Madre Tierra, del medioambiente y destructor de la biodiversidad", y lo acuso de violaciones de los derechos indígenas y de la Constitución que él mismo promulgó hace dos años.

Culpó directamente a Morales de haber ordenado el brutal ataque de la policía a los indígenas de la Amazonía el pasado 25 de septiembre y sostuvo que ello demuestra que no es presidente de un "Estado plurinacional", como pretende.

Vargas llamó mentiroso al mandatario por decir que las demandas de los indígenas iban a afectar a otros sectores y dijo que la carretera de la discordia puede hacerse sin pasar por el Tipnis. "Un dignatario de Estado no puede mentirle al pueblo, debe decir siempre la verdad", apuntó Vargas.

De su parte, el dirigente Felipe Quispe, aimara como Morales, dijo que la formación del Estado plurinacional descrito en la Constitución de 2009 se ha estancado porque el presidente no aplica la Constitución.



"Hoy somos nosotros los que estamos siendo discriminados, avasallados, y mañana pueden ser ustedes", dijo Quispe ante miles de personas, y acusó al mandatario de haber construido un estado "neoliberal, republicano y sumido al imperio".

El diputado indígena Pedro Nuni, disidente del oficialismo, anunció que los parlamentarios que representan a las etnias nativas en el Congreso se van a independizar del gobernante Movimiento al Socialismo (MAS) porque quieren defender la Constitución.

Una puerta al diálogo

Pese a las tensiones, las comunidades del Tipnis han aceptado la propuesta de diálogo formulada este jueves por el presidente de Bolivia, Evo Morales, para resolver el conflicto por la construcción del segundo tramo de la carretera que conectará los departamentos de Beni (norte) y Cochabamba (centro).

Los representantes de las comunidades indígenas han apuntado que el encuentro con Morales podría producirse este mismo jueves en el palacio de Quemado, sede del Gobierno, según informa la Agencia Boliviana de Información (ABI).

Por su parte, el ministro de Comunicación, Iván Canelas, ha celebrado la decisión de los indígenas de dialogar con el presidente. "Nosotros también les vamos a dar la bienvenida, como creemos que lo está haciendo la población paceña, después del sacrifico que han hecho al caminar kilómetros y kilómetros", ha aseverado.

No es la primera vez que el Gobierno intenta negociar con los indígenas una solución al conflicto. Hasta ahora, diez comisiones ministeriales han intentado alcanzar sin éxito un acuerdo, por lo que el presidente confía en que su intervención directa allane el camino.

La presión ejercida por estas comunidades ha llevado a Morales a suspender las obras de construcción de esta vía hasta la celebración de un referéndum al respecto en los departamentos de Beni y Cochabamba, a los que se supone que beneficiará el proyecto.