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Merkel, por su parte, pide a los países que dejen de defender "egoísmos nacionales"

Sarkozy: "Si el viernes no hay acuerdo, no habrá una segunda oportunidad"

jueves 08 de diciembre de 2011, 14:51h
El presidente francés, primero en tomar la palabra en la cumbre del Partido Popular Europeo (PPE) ha lanzado un llamamiento "al espíritu de compromiso" de sus otros socios europeos y ha advertido de que si mañana no hay acuerdo en el Consejo Europeo de Bruselas "no habrá una segunda oportunidad".
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, lanzó hoy un llamamiento "al espíritu de compromiso" de sus otros socios europeos y advirtió de que si mañana no hay acuerdo en el Consejo Europeo de Bruselas "no habrá una segunda oportunidad".

"Europa se enfrenta a una situación extremadamente peligrosa" y "nunca el riesgo de explosión ha sido tan grande" porque el euro no inspira la confianza que debería y la Unión Europea inquieta más que protege, indicó Sarkozy ante el congreso del Partido Popular Europeo (PPE) que finaliza hoy en Marsella.

A su juicio, "las conclusiones son simples: más solidaridad y más disciplina en la zona euro, más gobernanza", pero eso hay que decidirlo "enseguida" porque cuanto más se tarde, menor será la eficacia, y agregó en ese contexto: "tenemos unas semanas para decidir, porque el tiempo trabaja contra nosotros".

A unas horas del inicio en Bruselas de la reunión de líderes del Eurogrupo, a la que seguirá mañana el Consejo Europeo, Sarkozy volvió a su idea de que "tenemos que refundar Europa" y justificó la iniciativa lanzada con la canciller alemana, Angela Merkel, para "una reforma de los tratados" porque para un cambio de calado no basta con "un pequeño protocolo".

Aseguró que la voluntad franco-alemana es que en la reforma participen todos los miembros de la Unión Europea, "pero si en el interior de los 27 hay bloqueo, entonces pasaremos a 17", los Estados de la moneda única, porque "no podemos correr el riesgo del inmovilismo".

El presidente francés justificó una vez más que haya sido su país y Alemania los que hayan llevado la iniciativa porque sin un acuerdo entre los dos "un compromiso sería imposible" en el conjunto de la UE.

Recordó que con los antecedentes históricos de enfrentamientos entre Francia y Alemania y con su situación geográfica "no tenemos otra opción, o la convergencia o la divergencia. No se trata de reclamar más derechos que los demás, pero tenemos más deberes que los demás".

El jefe del Estado francés consideró que cuando se creó el euro "hubo dos errores muy graves", el primero "haber querido una moneda única sin una gobernanza económica", y el segundo que algunos países fueron admitidos "cuando no estaban preparados".

También aprovechó para lanzar algunas puyas a la Comisión Europea, al quejarse de que las reglas de la competencia no protegen a los europeos de la llegada de productos que "no respetan ninguna de las reglas que exigimos a nuestros productores".

"Sí a la competencia, no al proteccionismo, pero a una competencia leal" que implica "reciprocidad" y que "es un tema esencial", subrayó.

Sarkozy reclamó, en la misma línea "que se hable de una verdadera política industrial" en la UE y que "no resucitemos debates" sobre si la construcción europea debe ser más federalista o más intergubernamental.

El discurso de Sarkozy ante el congreso del PPE precedió a la de Merkel. En la última parte de la sesión está programado el del futuro presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, que va a entrevistarse con ellos dos por separado.

Merkel pide desterrar "egoísmos nacionales"
La canciller alemana, Ángela Merkel, ha instado hoy a los países de la Unión Europea a que dejen de defender "egoísmos nacionales" y a que trabajen todos en la misma dirección para encontrar de forma conjunta soluciones a la crisis económica y financiera.

Merkel ha hecho ese llamamiento en su intervención en la cumbre del Partido Popular Europeo que se celebra en Marsella y desde la que se trasladará a Bruselas para asistir a una reunión del Eurogrupo y a la decisiva cumbre que mañana celebrarán en la capital belga los jefes de Estado y de Gobierno de la UE.

La canciller ha defendido el trabajo conjunto de Alemania y Francia para encontrar soluciones, pero ha recalcado que son todos los países de la UE los que tienen que actuar coordinadamente para dejar atrás la crisis.

Ha reconocido que la situación es complicada y difícil, pero ha dicho que la solución pasa por "más Europa" para hacer frente no sólo a los retos económicos, sino también a los que se plantean en otros ámbitos.

"Europa no puede pararse", ha recalcado Merkel, quien ha invitado a reflexionar, "vencer el terror de la construcción europea", hacer una defensa común de los valores que representa la UE y trabajar duro.

En esa tarea, ha dicho, la colaboración y el trabajo conjunto no han de ser sólo del Consejo Europeo, sino también de la Comisión, del Parlamento Europeo y de otras instituciones comunitarias.

Para ella, los riesgos son comunes y, en consecuencia, de forma común hay que hacerles frente y acordar nuevas decisiones porque "queda mucho trabajo por hacer".

En ese sentido, ha abogado por seguir dando pasos en favor de una mayor integración y por hacer las modificaciones constitucionales que se consideren necesarias ante la nueva política económica que ha de aplicarse.

Merkel ha destacado los valores que comparten todos los socios de la UE, que ha calificado de "intocables", y ha elogiado la labor que realiza el Partido Popular Europeo.

Durao Barroso
El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, ha confiado hoy en que los líderes de la UE den en la cumbre de Bruselas una señal de confianza en Europa porque ha subrayado que el mundo espera de ella soluciones, no más problemas nacionales.

Barroso ha hecho estas declaraciones a los periodistas a su llegada a la cumbre del Partido Popular Europeo que se celebra en Marsella. "Todo el mundo mira ahora a Europa, y el mundo espera de nosotros no más problemas nacionales, sino más soluciones europeas", ha recalcado.

A su juicio, en el fondo de la crisis hay un problema de confianza y de credibilidad y hay que demostrar que, de forma conjunta, se puede garantizar la "irreversibilidad" de Europa.

De ahí que, para el presidente de la Comisión Europea, haga falta más disciplina y más convergencia y sea necesario apoyar todos los esfuerzos para garantizar una gobernanza reforzada.

Asimismo, pidió hoy que se garantice el papel de las instituciones comunitarias, y aunque se mostró abierto a una revisión de los tratados europeos, la condicionó a que los Estados estén preparados.

"Un proceso de revisión es siempre un proceso complejo", advirtió Durao Barroso en su intervención ante el congreso del Partido Popular Europeo (PPE) en Marsella, horas antes de participar en Bruselas en una cumbre de la Unión Europea que se prolongará hasta mañana.

Pese a que concedió que "tenemos que estar abiertos a una reforma" de los tratados europeos, como la que han propuesto el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y la canciller alemana, Angela Merkel, puntualizó que debe llevarse adelante "si los Estados miembros están preparados".

"Sí a una revisión, pero con el respeto a una serie de principios", argumentó antes de recordar la importancia de las instituciones comunitarias en la construcción europea.

Por eso "es esencial garantizar en una revisión el papel" de la Comisión Europea, del Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas o del Banco Central Europeo (BCE), argumentó antes de mostrarse esperanzado en lograr un consenso en Bruselas.

Durao Barroso insistió en que "lo esencial es demostrar a nuestros ciudadanos, al resto del mundo, a los inversores que el euro es irreversible", "garantizar esa irreversibilidad del euro" porque en el fondo la actual "es una crisis de confianza".

A su juicio, "la hoja de ruta" pasa por abordar la situación actual "completando la unión monetaria con una verdadera unión económica" y "volver a crear las condiciones para volver a tener un crecimiento sostenible".

Para Durao Barroso, una condición necesaria es decir a los ciudadanos cuál es exactamente la situación, como lo han hecho los partidos afiliados al PPE en Polonia o en España, donde el líder del PP, Mariano Rajoy "ha ganado las elecciones diciendo la verdad a los españoles".

"Nuestros ciudadanos están dispuestos a reconocer las dificultades del momento actual", y paralelamente los Estados deben "aplicar al pie de la letra" las reglas de rigor de las cuentas públicas.

Se trata, insistió, de proteger a los Estados en situación más precaria y para eso "hay que completar la unión monetaria con una unión económica".

Pero el presidente de la Comisión matizó que eso "no es una dictadura de Bruselas, sino la responsabilidad compartida".
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