www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

RESEÑA

Juan Carlos Friebe: Poemas a quemarropa

Juan Carlos Friebe: Poemas a quemarropa. Point de Lunettes. Sevilla, 2011. 94 páginas. 12 €

Poemas a quemarropa es un poemario sin concesiones al público, al mercado o a lo políticamente correcto. Sus páginas son pergaminos de carne viva arrancada del corazón, la piel y el hígado y expuestos impunemente a la intemperie de los lectores y de nuestro abotargado presente. Juan Carlos Friebe (Granada, 1968), a quien acredita una impecable trayectoria poética con títulos como, entre otros, Anecdotario (1992), Poemas perplejos (1995), Aria contra coral (2002) o Las briznas: poemas para consuelo de Hugo van der Goes (2007), ha vuelto a sorprendernos, manteniendo sus cauces habituales: originalidad, emoción poética y un trabajo formal impecable.

¿Se puede cantar la maldad humana? ¿Es posible la belleza, la emoción poética, acompañando a hechos de terrible espanto? Poemas a quemarropa parece confirmar esta inquietante antítesis y mostrar, como esos dibujos a los que alude realizados por los niños del campo de concentración de Theriesenstadt, que para la vida, la real, el bien y el mal son igualmente naturales, u horribles, o perfectos, o bellos… Y nosotros, lectores de hoy, sometidos al pudor social y anestesiados por una voluntaria ignorancia, ¿hasta qué punto somos capaces de imaginar un campo de concentración sin el decorado cinematográfico?, ¿o de afrontar con serenidad nuestra Guerra Civil? ¿A qué grado de consideración sometemos los crímenes cometidos por los norteamericanos o por rusos? ¿Nos atrevemos a mirar de frente las atrocidades que se están cometiendo en este preciso instante?

Friebe dispara a quemarropa devolviendo los impactos que él mismo recibiera, y es tan valiente su desnudez que no deja lugar a la impostura o a la indiferencia. El lector de estos versos no podrá dejar de avergonzarse con sus gritos o sus susurros, como aquellos, por citar solo uno de tantos, de aquellas mujeres violadas por miles, ¿importa por quién?: “ni pudimos chillar ni después decir aquel grito ahogado boca adentro que se nos hizo nudo de hiel en el estómago, obsceno baldón, coágulo de infamia y de vergüenza [..]” Tampoco de llorar mansa y largamente con la tierra toda: “Lloran los bosques frágiles, poderosos antaño, desde el liquen hasta el musgo, desde la última hoja a la raíz primera, de principio a fin de flor. […] // Está llorando el mundo, está llorando al bosque, está llorando adentro, en sus anillos, los años niños que temen la tala: lloran de adentro a dentro en su corteza y la arboleda triste se despuebla de los trinos que huyen de los claros.”

Pese a todo esto, o mejor dicho, junto a todo esto, el impacto que provoca esta poemario no proviene solo de lo narrado sino, fundamentalmente y por arte de su autor, de la forma en que está narrado. Arte con mayúsculas, poesía desnuda pero de una factura muy trabajada, hecha de una perfecta cadencia acentual (escondida a veces en una falsa prosa), sugerentes rimas internas, buscadas sonoridades, tropos de inquietantes contrastes…

Juan Carlos Friebe abre su libro con la conocida cita de Hobbes “Bellium omnium contra omnes” (guerra de todos contra todos). Lo ha escrito para confirmar y desmentir a la vez aquella frase lapidaria de Theodor Adorno: “Escribir un poema tras Auschwitz es barbarie.” Su voz (la mía, la nuestra), después de Auschwitz, sí puede al menos decir que: “… no todo pertenece al ser humano. // Bien está que se sirva de los dones que la tierra prodiga para todos. […] mas no que su capricho consentido quiera que el mundo sea a su medida […] // No todo pertenece al ser humano: el pan del Sol se parte para todos, la clandestina luz de la alborada, el frondoso sosiego en la arboleda, el abatido mirlo del silencio que roba al nido con furtivas postas // no son tuyos, / son nuestros/ son nosotros.”


Por Inmaculada Lergo
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (1)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de Desarrollo Editmaker

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.