www.elimparcial.es

recortes en cultura

RECORTES EN CULTURA

PSOE, Somos e Izquierda Unida ponen en riesgo la continuidad del galardón.

EL 'MALO' DE LO ÚLTIMO DE CUERDA

Galicia. Años sesenta. Dos guardias civiles hablan con el dueño del bar en que se toman una copa acerca los western de John Wyne que permiten fantasear a una España gris. “Si el malo de la película es bueno, la película es buena” dicen, justo cuando el cacique del pueblo, un contrabandista que ha hecho fortuna durante la inmediata posguerra con negocios cuestionables desde el punto de vista ético, se sienta a la mesa con ellos. Es una de las magistrales escenas que protagoniza el actor Juan Diego en la última película del cineasta José Luis Cuerda, quien vuelve a adaptar a Manuel Rivas en Todo es silencio, de estreno este viernes. Diego es Mariscal, ese “señor” del pequeño pueblo gallego en el que la corrupción, el poder del dinero y el tráfico de drogas condicionan un triángulo amoroso entre Quim Gutiérrez, Celia Freijeiro y Miguel Ángel Silvestre durante más de dos décadas. Un ‘malo’ de película que asegura “hacerse daño en las tripas” para sacer de sí mismo al personaje y que, para muchos, salva la película de Cuerda.
  • 1

DIRECTOR DE ORQUESTA

El ex director de la Orquesta Sinfónica de Barcelona, Lawrence Foster, volverá a ponerse al frente del conjunto este viernes. Doce años después de marcharse de la Ciudad Condal, Foster asegura que se ha encontrado con una orquesta que "suena mejor que nunca" en el peor momento económico y ha criticado que "la falta de visión" de las administraciones españolas y europeas les lleve a recortar en cultura y educación.

'crowdfunding'

Ante los últimos recortes anunciados por el Gobierno en la partida destinada a Cultura, que reduce los presupuestos públicos para la música, el cine, el teatro o la literatura en un 15,1 por ciento con respecto a 2011, el sector español de lo cultural se enfrenta a una necesidad de renovación en algunos de sus planteamientos, pasando, más que probablemente, por un mayor protagonismo de la participación privada. Nuevos sistemas de financiación cultural van moviendo, poco a poco, las entrañas de la cultura de nuestro país, renovando el aire que respira y proponiendo esquemas de entendimiento de la cultura, si no sustitutivos, al menos sí compatibles. Uno de ellos, el ‘crowdfunding’, apuesta por una mirada hacia el mecenazgo renacentista, lo disecciona y lo contextualiza en pleno siglo XXI, el siglo de las redes sociales.