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La no reforma del aborto le cuesta la cartera a Gallardón

Efe
viernes 12 de diciembre de 2014, 19:30h
La no reforma del aborto le cuesta la cartera a Gallardón
El PP se enfrenta a las críticas de parte de su electorado.

La reforma de la Ley del Aborto, que anunció el PP en su programa electoral, no ha conseguido ver la luz después de que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, decidiera retirarla, lo que le ha costado la dimisión del ministro de Justicia, Alberto Ruíz-Gallardón, y críticas de parte de su electorado.

Lo único que se ha salvado de las propuestas del exministro es la obligación del consentimiento de los padres para que las menores de 16 y 17 años puedan interrumpir de forma voluntaria el embarazo.

Ahora, el nuevo ministro de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Alfonso Alonso, tiene sobre la mesa el anteproyecto de ley de la infancia, donde se incluirá esta exigencia, y que se elevarán al Consejo de Ministros en las próximas semanas.

El anteproyecto de reforma de la ley del aborto, aprobado por el Consejo de Ministros el 20 de diciembre de 2013, derogaba el vigente sistema de plazos y limitaba a dos los supuestos para que las mujeres pudieran interrumpir su embarazo de forma legal.

La ley vigente fija el aborto libre como un derecho de la mujer hasta la semana 14 y hasta la 22 en caso de riesgo para la vida o salud de la madre o graves anomalías en el feto.

La propuesta impulsada por Ruiz-Gallardón preveía que las mujeres pudieran abortar en los casos de violación hasta las doce semanas y en los que existiera riesgo grave para la salud física o psíquica de la madre hasta la veintidós.

También eliminaba el supuesto referido a las malformaciones del feto, salvo en caso de que se demostraran anomalías incompatibles con la vida del "nasciturus" y un riesgo psíquico o físico de la madre.

En defensa del borrador, Ruiz-Gallardón destacó que la reforma liberaba a la mujer de la posibilidad de sufrir cualquier reproche penal y obligaba a las menores a recabar el consentimiento paterno antes de interrumpir su embarazo.

Según el entonces ministro, el anteproyecto recuperaba el equilibrio marcado por el Tribunal Constitucional en una sentencia de 1985 entre la protección del no nacido y los derechos de las gestantes, y aportaba una mayor seguridad jurídica a los profesionales que practican el aborto.

Ni las asociaciones provida, ni la Iglesia católica, ni los grupos favorables al aborto recibieron con satisfacción la propuesta del Gobierno, unos por considerarla insuficiente y otros por tacharla de restrictiva y arbitraria.

Tampoco dentro del PP había acuerdo sobre la pertinencia de llevar a cabo esta reforma, que suscitaba discrepancias entre sus dirigentes, con declaraciones enfrentadas en los medios de comunicación.

Casi nueve meses después de aprobarse el anteproyecto, el presidente del Gobierno anunció el 23 septiembre la retirada de la reforma de la ley del aborto por falta de consenso, aunque aseguró que mantendría la modificación anunciada de exigir el consentimiento paterno a las menores de 16 y 17 años.

Rajoy argumentó que tomaba la decisión "más sensata" y que el Ejecutivo seguiría "trabajando por la cohesión" para evitar presentar una nueva ley "que cuando llegue otro Gobierno la cambie".

"Estamos ante un tema que afecta a convicciones profundas de todos los ciudadanos, y es un tema que hay que tomárselo, y yo desde luego me lo tomo, muy en serio", argumentó el jefe del Ejecutivo, quien admitió la división que genera este asunto.

Unas horas después de la retirada del proyecto, Ruiz-Gallardón presentó su dimisión y anunció que dejaba su escaño en el Parlamento y que abandonaba la política.

Un hecho que puso fin a la larga trayectoria de este político en el PP, que en tres décadas de carrera fue presidente de la Región de Madrid (1995-2003) y alcalde de la capital española (2003-2011), así como senador y diputado.

Por su parte, la plataforma Hazte Oír emprendió una campaña titulada "Yo rompo con Rajoy", para que los electores contrarios al aborto no voten al PP en las próximas elecciones y puedan expresar su indignación.

Este asunto centró también la III Marcha Internacional por la Vida, que congregó en Madrid el pasado 22 de noviembre a decenas de miles de personas, que advirtieron a Rajoy de que no contará con su apoyo si no cumple su promesa electoral.