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Las nominadas a Mejor Actriz de Reparto







Alicia Vikander (1ª nominación)

En el último año, la carrera de Alicia Vikander (Gotemburgo, Suecia, 1988) ha crecido como la espuma, convirtiéndose en la chica de moda y una de las actrices que prometen dar qué hablar de ahora en adelante. La actriz se curtió desde muy joven en el teatro y el baile y antes de cumplir los 20 trabajó en varios cortometrajes. Por esa época, adquirió una fama notable en su país tras participar en la serie de televisión Andra Avenyn, pero fue en 2012 cuando dio el salto definitivo, primero con su primer protagonista en Un asunto real y después, por participar en la adaptación cinematográfica de Anna Karenina, de Joe Wright. Tras otros papeles en cintas como El quinto poder o Son of a Gun, 2015 ha sido, definitivamente, su año. La hemos podido ver desenvolverse a la perfección en roles muy distintos, desde el fantástico del El séptimo hijo o la ciencia ficción de la aclamada Ex Machina, hasta la acción cómica de U.N.C.L.E.

Pero ha sido, sin duda, su extraordinario trabajo en La chica danesa, por el que acude como nominada a los Oscar, el que ha terminado de lanzarla a lo más alto. En el biopic dirigido por Tom Hooper, Vikander es Gerda Wegener, la esposa de Einar Wegener, que se sometió a una reasignación de género, la primera documentada de la historia, para transformarse en Lili Elbe. A pesar de lo atractivo del personaje de su compañero de reparto, Eddie Redmayn (nominado a mejor actor), es ella quien lleva las riendas de la cinta, con un personaje con tanta fuerza como sentimientos encontrados. Este papel le ha valido el reconocimiento del Sindicato de Actores y de la Crítica Cinematográfica de EEUU.

En 2016 la veremos en al drama romántico La luz entre los océanos, durante cuyo rodaje conoció a su actual pareja, Michael Fassbender, que también acude a la gala como nominado por su papel en Steve Jobs. También se ha confirmado su presencia en la nueva entrega de la saga de Jason Bourne, con Matt Damon.



Jennifer Jason Leigh (1ª nominación)

La última aparición relevante de Jennifer Jason Leigh (Los Ángeles, 1962) en la gran pantalla había sido de la mano de Noah Baumbach en la comedia romántica Greenberg, de 2010. Así que tanto el sector como el público le deben una a Quentin Tarantino por recuperarla para Los odiosos ocho, con esa despreciable, deslenguada e inolvidable fugitiva llamada Daisy Domergue que le ha valido su primera nominación al Oscar.

Tras arrancar su carrera en televisión, Leigh debutó en el cine con Los ojos de un extraño (1980) y adquirió una notable popularidad gracias a la comedia Aquel excitante curso (1892). Después, rodó cintas como Carretera al infierno o Corazón de media noche y fue endureciendo sus papeles y sus métodos de inmersión en los personajes hasta convertirse en una de las musas del cine independiente americano de los 90. La crítica comenzó a fijarse en ella a partir de su inquietante papel en Last exit to Brooklyn (1990), al que siguieron títulos como Vidas Cruzadas, Mujer blanca soltera busca…, El gran salto, La señora Parker y el círculo vicioso o Georgia. Durante la década del 2000 participó en una decena de películas como Camino a la perdición, El Maquinista o Margot y la boda.



Kate Winslet (7ª nominación, un Oscar)

Kate Winslet (Reading, Inglaterra, 1975) tenía una (mucha) vida profesional antes de Titanic y consiguió mantener una trayectoria impecable después, a pesar del riesgo de desequilibrio que venía de la mano de la fama tras protagonizar la cinta de James Cameron. Empezó a trabajar en televisión con 16 años y a los 19, el realizador Peter Jackson le ofreció su primer trabajo en la gran pantalla: Criaturas celestiales. Un año después, el prestigioso Ang Lee contó con ella para su película Sentido y sensibilidad, con el que ganó el Bafta, el premio del Sindicato de Actores y recibió su primera nominación al Oscar. Desde entonces, le han llovido los papeles, casi todos relacionados con mujeres independientes, fuertes y adelantadas a su tiempo, a menudo en películas de época.

En 1998 protagoniza Titanic, recibe su segunda nominación al Oscar y estalla su fama, convirtiéndose en una de las caras más conocidas del planeta. Su reacción: retirarse de los grandes estudios –rechazó los papeles protagonistas de Shakespeare in Love y Ana y el Rey- y centrarse en producciones más pequeñas, como El viaje de Julia, Holy Smoke!, Quills o Iris (tercera nominación al Oscar). Ya en 2004, el éxito de Olvídate de mí, de Michael Gondry, volvió a ponerla bajo los focos y en la carrera por el Oscar, que repitió dos años más tarde con Juegos secretos. En 2008 protagonizó un hito del cine: volver a hacer una película junto a Leonardo DiCaprio tras Titanic, Revolutionary Road, por la que fue nominada por la Academia de Hollywood por quinta vez. Ya en 2009 consiguió su primer y hasta ahora único Oscar por El lector.

Ha trabajado con Steven Soderbergh en Contagio (2012), con Roman Polanski en Un dios salvaje (2012) y en la exitosa saga cinematográfica formada, por el momento, por Divergente (2014) e Insurgente (2015). Su séptima nominación al Oscar, en la que suena fuerte como posible ganadora, le ha llegado con Steve Jobs, el biopic del gurú tecnológico dirigido por Danny Boyle y en el que interpreta a Joanna Hoffman, ejecutiva en marketing de Apple y mano derecha de Jobs.



Rachel McAdams (1ª nominación)

Rachel McAdams (Ontario, Canadá, 1978) ha avanzado con paso firme desde la comedia y el drama romántico a papeles de más entidad, como el que le ha valido este año su primera nomación al Oscar: una de las periodistas del Boston Globe que destaparon el mayor escándalo de pederastia en el seno de la Iglesia en 2002 y que Thomas McCarthy ha llevado a la gran pantalla en Spotlight.

Formada desde niña en interpretación, McAdams trabajó en la televisión y el cine canadienses desde el año 2000. En 2002 debutó en Hollywood con la comedia ¡Este cuerpo no es el mío! Y dos años después le llegarían dos papeles que la colocarían en el mapa de la industria del cine: la comedia adolescente Chicas malas y el drama romántico, El diario de Noah. Se estrenó en otro registro con el maestro del terror Wes Craven en Red Eye (2005) y, tras un descanso de dos años y alguna incursión importante en el teatro, se lanzó al drama en El juego del matrimonio y The Lucky Ones (2008). En los años siguientes rodó un thriller político (State of Play), volvió al romance (Más allá del tiempo, Todos los días de mi vida y Una cuestión de tiempo) y se metió en la piel de uno de sus personajes más emblemáticos, la Irene Adler de Sherlock Holmes, con la que repetiría en la secuela de la cinta. Además, formó parte del elenco de Midnight in Paris, una de las películas más exitosas de Woody Allen, y se incorporó a la segunda temporada de la serie True Detective.



Rooney Mara (2ª nominación, ningún Oscar)

Se ha convertido en poco tiempo en cotizada actriz e icono de moda, sobre todo a raíz de interpretar a la subversiva hacker Lisbeth Salander en la versión cinematográfica americana de Millennium: los hombres que no amaban a las mujeres, en 2011, un papel que le valió su primera nominación al Oscar. Por entonces, Rooney Mara (Nueva York, 1985) llevaba seis años trabajando en el cine y había conseguido su primer protagonista en la Pesadilla en Elm Street de 2009, además de un pequeño trabajo en la aclamada La Red Social. Después del éxito de Millenium, Mara estrenó tres películas en un año: el thriller Efectos secundarios; Ain't Them Bodies Saints, que se convirtió en un referente del indie amerciano; y la emblemática Her, de Spike Jonze. Participó en Trash, ladrones de esperanza, considerada el Slumdog Millonaire brasileño, y en la revisión del cuento de Peter Pan que Joe Wright rodó en 2015.

Ahora se enfrenta a su segunda nominación al Oscar por su papel en Carol, un drama romántico sobre el amor entre dos mujeres en los años 50, que se ha convertido en una de las representantes más aclamadas del cada vez más naturalizado cine LGTB, y que ya le valió a Mara el premio a la mejor actriz en el festival de Cannes.