La jornada de primarias presidenciales de este martes en EEUU, celebrada íntegramente en el oeste, dio por lo menos una alegría al senador
Bernie Sanders, que se impuso por un amplio margen entre los demócratas en Utah, y premió al republicano
Donald Trump con la codiciada Arizona.
Además, la ex secretaria de Estado
Hillary Clinton se impuso también en Arizona, por lo que se llevará la mayoría de los 75 delegados de ese estado, a falta de conocer los resultados definitivos para los conservadores en Utah (donde lidera el senador Ted Cruz) y para los progresistas en Idaho (donde Sanders podría apuntarse el segundo triunfo de la noche).
La
victoria de Trump en Arizona, a quien las encuestas ya daban como favorito, resulta clave para su campaña, pues se llevará de forma automática los 58 delegados en juego, que deben permitirle seguir sumando para alcanzar el objetivo de llegar a los 1.237 necesarios para obtener la candidatura presidencial.
Por su parte, la precandidata demócrata Hillary Clinton celebró su victoria en Arizona desde Seattle (estado de Washington), donde advirtió de que esta campaña puede ser "la que tenga más consecuencias" en mucho tiempo, y criticó a los republicanos Donald Trump y Ted Cruz.
"Lo último que necesitamos son líderes que generen más miedo", dijo Clinton en referencia a los mensajes de los aspirantes conservadores tras los
atentados del martes en Bruselas, que causaron al menos 34 muertos y más de 200 heridos.
Desde el extremo opuesto de la costa oeste, el senador
Bernie Sanders dio un mitin en San Diego (California), ante alrededor de 10.000 personas, pese a que ese estado del oeste (el más poblado de EEUU) es de los últimos en votar y no lo hará hasta el 7 de junio.
"Cuando empezamos esto, teníamos un 3% de apoyo en las encuestas. En el último sondeo que he visto, estamos a 5 puntos de Hillary Clinton. Diez meses después hemos ganado 10 primarias y caucus y parece que ganaremos un par más esta noche", dijo a sus simpatizantes Sanders, cuya estrategia pasa por
llegar con opciones a California, donde se reparten 475 delegados, la mayor cifra de todos los estados.
Tras las votaciones de este martes llega un
período de descanso para los candidatos, especialmente en el bando republicano, cuyos electores no volverán a estar convocados a las urnas hasta el próximo 5 de abril, es decir, dentro de dos semanas, el mayor período de inactividad desde que empezó el proceso en febrero.