Tras salir especulando, buscó el gol sin éxito en un segundo tiempo de monólogo español. Por M. Jones
El Atlético de Madrid estaba obligado a sacar los tres puntos de Bakú. Vistaba al humilde Qarabag -último y que recibió un 6-0 ante el Chelsea- con un sólo punto en el casillero. La derrota de última hora frente al vigente campeón de la Premier, y en el Wanda, supuso un golpe importante para los colchoneros, no solo en su pugna por el primer puesto del grupo, sino también en la mera batalla por acceder a los octavos de final, con la Roma atravesada. Por ello, no cabía otro escenario que sacar los seis puntos del doble enfrentamiento ante los de Azerbayán. Este miércoles se disputaba el primer capítulo.
Pero los de Simeone tardarían en entrar en el envite, si bien prácticamente no lo harían hasta el final del primer acto. El técnico argentino repitió su once de gala, con las únicas variantes de Giménez por Savic y Gaitán por el lesionado Koke. Además, Gameiro volvía a la titularidad tras una decena de partidos ausente. Pero los favoritos naufragaron en el mandato del juego y sufrieron un desgobierno que lanzaba la verticalidad y velocidad del centro del campo y delantera locales. Almeida organizaba las contras, Paulo Hernique y Madatov desbordaban y Ndlovu peleaba cada balón aéreo que le buscaba. Y, para sorpresa de la afición madrileña, los rojiblancos se limitarían a achicar hasta el minuto 20.
A partir de ese punto su desempeño alternaría un cúmulo de imprecisiones en el intento de contragolpear con errores groseros en la salida de pelota que terminaron por afianzar la convicción de los pupilos de Gurbanov. No obstante, los locales jugaban en campo rival y manejaban mejor la posesión que los que estaban mejor dotados técnicamente. Eso sí, el dominio del cuero y posicional del Qarabag no llegó a inquietar a Oblak por falta de tino y talento en los últimos metros. Llegaban a posiciones de remate pero no concretaban, con Gabi y Saúl desasistidos en la cobertura de las transiciones de los europeos del este. La efervescencia y los centros laterales azeríes sólo producirían tres tímidas llegadas antes del descanso, en las botas de Almeida, el punzón Madatov y Henrique.
Traspasada la primera media hora se estiraría un Atlético apocado. El cauce del despertar, con la imposición del patrón de juego llevando la iniciativa descartado, fue la verticalidad de los pases entre líneas. Así empezarían a desnudar la endeblez defensiva local. Sin fluidez terrestre y combinativa, Griezmann y Carrasco reclamaron lel protagonismo en vuelo y Gaitán realizó el primer chut peligroso visitante en el minuto 25. A continuación, y siempre al contraataque, el portero Sehic terminaría salvando a los suyos. El respingo español antes del intermedio le probaría con remates del regateador belga, Saúl -de cabeza-, Giménez -tras un córner- y, sobre todo, con un zurdazo de Griezmann.
El crecimiento de los colchoneros evidenció la baja forma de Gaitán y Gameiro, ajenos al desborde construido por sus compañeros. Y, de camino a vestuarios, las estadísticas se maquillaron en favor de los españoles (47% de posesión, seis tiros y tres de ellos a portería). La energía y compromiso del Qarabag, eficaz con el balón siempre que los del Cholo no presionaran, no les alcanzó para chutar entre palos. Debía el Atlético desamarrar su miedo a ser expuesto tras una pérdida, pues el plomizo 0-0 no les bastaba. Ni mucho menos.
Adelantó las líneas el conjunto madrileño en la reanudaciòn. Presionó arriba y automáticamente se granjeó la pelota y el timón del envite. En principio hilvanaba circulaciones horizontales, a la espera de localizar los huecos que le abrieran la esperanza. Con Griezmann como segundo punta, Carrasco trazando diagonales y Filipe llegando, ya se jugaba en la cancha local de manera sostenida. Al fin ascendió la ambición capitalina y el paisaje mutó con nitidez. Entonces, se trataba de vencer al reloj y a la frontera psicológica de la presunta falta de gol que arrastra desde el duelo inaugural en el Olímpico de Roma.
Los azeríes fueron arrinconados ante el monólogo español y se constriñeron a acumular peones en su frontal, con dos líneas de 5 y 4 obreros por detrás de la concatenación de pases horizontales rojiblancos. Por tanto, se estableció el guión previsto del choque. Pero pasaron 20 minutos y no se registró peligro en el área de Sehic. Y, por el contrario, sería el Qarabag el que destaparía las hostilidades: la priemra, en el 62, tras asistencia de Madatiov y chut a las manos de Oblak de Almeida; y la segunda, de inmediato, después de un error de Vrsaljko que remató fuera Henrique -pase de Míchel-. Todo ello atacando, a toda prisa, las pérdidas del Atlético.
El Cholo sentó a Gaitán -intrascendente- para dar entrada a Thomas, en busca de más pulmones para ganar garantías en ataque con la subida de metros de Saúl. Y Gurbanov respondió sustituyendo a Henrique -muy acertado, junto a Míchel- y Kuba por Guerriez y Medvedev, con la pretensión de amortizar la impaciencia colchonera, a 20 minutos para el final. Después del disparo alto de Ndlovu, en una contra, Simeone redondearía la salida de todo el arsenal disponible metiendo en el verde a Correa y Torres. Se marcharon Carrasco -enfadado- y Gameiro -descontextualizado-. El preparador argentino activó el todo no nada a 15 minutos para la conclusión.
En ese punto se allanó el camino rojiblanco, pues el delantero Ndlovu vería la segunda amarilla por fingir un derribo en el área de Godín. El surafricano, un incordio absoluto para los visitantes, dejó con uno menos a su escuadra y alzó el nivel agónico del rebelde Qarabag. Pero el asedio español no encontraría mucho más un error del meta local al disparo frágil de Griezmann. Gabi recuperó el cuero en el área pequeña y centró para que Torres perdonara. Cabeceó por encima del larguero y sin portero -minuto 84-. Godín había efectuado un testarazo fuera de dirección con anterioridad.
Finalizó hasta la línea de meta el Atlético con una acumulación obstinada e inocua de centros laterales. Saúl y Torres eran los receptores buscados de manera vehemente en una maniobra que sacó de dinámica a Correa y relegó a Griezmann al rol de centrador zurdo. Las contras locales torpedearían el ritmo no alcanzado por los visitantes y Elyonoyssi pilló descolocado al cierre rojiblanco para lanzar por encima del arco de Oblak -minuto 90-. Le quedaría una falta desde el pico del área para salir de la impotencia ofensiva. En la última jugada del envite. Griezmann remató fuera el balón suelto y los de Simeone, con mucho trabajo por hacer, deberán acelerar para llegar a octavos.
- Ficha técnica:
0 - Qarabag: Sehic; Medvedev, Huseynov, Sadygov, Agolli; Henrique (Guerrier, m. 69), Almeida, Gara Garayev, Madatov; Míchel (Elyounoussi, m. 85); y Ndlovu.
0 - Atlético de Madrid: Oblak; Vrsaljko, Giménez, Godín, Filipe; Gaitán (Thomas, m. 64), Gabi, Saúl, Carrasco (Correa, m. 72); Griezmann y Gameiro (Torres, m. 72).
Árbitro: Ruddy Buquet (Francia). Expulsó por doble amarilla a Ndlovu, del Qarabag (m. 60 y 74). Amonestó al local Míchel (m. 53).
Incidencias: partido correspondiente a la tercera jornada del grupo C de la Liga de Campeones, disputado en el estadio Olímpico de Baku ante unos 40.000 espectadores.