El central alemán, que contuvo al noruego en la ida de semis de la campaña pasada, reconoce que "es un súper delantero".
El alemán
Antonio Rüdiger encara como defensa imprescindible del
Real Madrid el reencuentro con el
Manchester City en la
Liga de Campeones, tras ser
suplente en la
goleada del último enfrentamiento, en la vuelta de semifinales en el Etihad Stadium, en una decisión de Carlo Ancelotti por la que reconoció
no le "pidió perdón, ni tiene que hacerlo".
"Hice un buen partido en el Bernabéu, todos hicimos buen trabajo juntos para mantener a raya a Haaland. Controlamos bien y no recibió muchos pases. En el segundo partido no fui titular, el entrenador no me pidió perdón ni tiene que hacerlo. Tenía su idea y yo como jugador la tengo que aceptar, aunque fue complicado", reconoció en rueda de prensa.
"El plan va a ser el mismo que el año pasado, intentar controlar a jugadores peligrosos como De Bruyne, Foden y por supuesto a Haaland", añadió apuntando al reencuentro con el delantero noruego.
Aunque confesó Rüdiger que el marcaje a Haaland no ha sido de los más difíciles de su carrera. "Sin duda es uno de los más fuertes, pero si pudiera decir alguien muy complicado de marcar es el Kun Agüero. A Haaland no es fácil controlarlo, vive de los pases de sus compañeros, jugadores como De Bruyne encuentran pases muy peligrosos".
Para el recuerdo quedó una imagen que se hizo viral en el marcaje del central alemán a Haaland en el partido del Santiago Bernabéu de la pasada temporada, cuando metió su cabeza por debajo de la axila del rival pegado en la marca.
"Hay fotos y muchos vídeos", sonrió Rüdiger cuando recordó la acción tras ser preguntado en su comparecencia. "Son cosas que no planifico, es simplemente la sensación del momento, lo que me surge. Al final lo que voy a hacer es asumir ese duelo de manera personal. Soy un jugador defensivo ante un súper delantero como Haaland pero no planifico este tipo de cosas".
Pese a su crecimiento en el Real Madrid, aprovechando las bajas de larga duración de Éder Militao y David Alaba, Rüdiger reconoce que le cuesta hablar de él mismo "como líder" de la defensa y que simplemente se limita a hacer su "trabajo". Para su pareja ante el City, no se decantó.
"Quien tenga al lado es decisión del entrenador. Nacho tiene mucha experiencia y es el capitán, Tchouaméni está haciéndolo muy bien y he visto que no hemos perdido ningún partido con él. A mí me da igual", reconoció.
Sobre el partido, el central alemán dejó clara la forma en la que tienen que salir frente al Manchester City. "Lógicamente no vamos a especular. Habrá fases que ellos tendrán la posesión, que tendremos que presionar más adelante y otras en la que tendremos que defender más".
"Siempre tenemos que ser positivos sobre pasar a la siguiente ronda. Es un partido complicado ante el City pero somos el Real Madrid. Confiamos en nosotros mismos, nuestra dinámica dice que estamos en buena forma y tenemos buenas sensaciones. Somos una gran familia y lo tenemos que demostrar en el campo. Estoy seguro de que lo vamos a conseguir", sentenció con optimismo.
Se rinde a su compañero Bellingham
Rüdiger se rindió ante el nivel y el liderazgo del inglés Jude Bellingham en su primer curso en el conjunto madridista, resaltó la madurez que tiene con 20 años, y subrayó las grandes esperanzas que tiene en relación a su presencia como gran novedad en el enfrentamiento europeo ante el Manchester City respecto al pasado curso.
"Al principio me sorprendió un poco porque, siendo sincero, no sabía mucho sobre él, pero tiene una gran personalidad, también en el vestuario", confesó Rüdiger en rueda de prensa. "Es increíble, es muy buen jugador. Tiene 20 años y al hablar con él parece que lo ha vivido todo en la vida. Es muy maduro para su edad y por eso ya no me sorprende nada de lo que hace", añadió.
Por todo lo que aporta al Real Madrid, Rüdiger reconoció que deben de rezar para que no sufra lesiones.
"Estoy seguro de que va a ser un líder porque para su edad es muy maduro. Es un profesional en todo lo que hace, es muy buen compañero y de su capacidad no tenemos que hablar nada, sólo rezar porque siga teniendo buena salud. Fuera del campo no me preocupa nada, tiene unos padres maravillosos que hacen muy buen trabajo y tiene los pies sobre la tierra".