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FINAL

Liga de Campeones. El PSG de Luis Enrique, histórico campeón de Europa sin Mbappé

Liga de Campeones. El PSG de Luis Enrique, histórico campeón de Europa sin Mbappé
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(Foto: EFE)
sábado 31 de mayo de 2025, 23:17h
Actualizado el: 16 de septiembre de 2025, 19:32h
Una exhibición de los parisinos en la final les entrega la primera 'Champions' de su historia (5-0). Doué, MVP con un doblete y asistencia. El equipo de Inzaghi, superado en todos los ámbitos.

Luis Enrique ha obrado este sábado en Múnich lo imposible. Ha conseguido que el París Saint-Germain conquiste su primera Liga de Campeones. Y lo ha logrado con una contundencia nunca vista en las finales de esta competición. El 5-0 endosado al Inter no sólo ha sorprendido al público mundial sino que ha colocado a los parisinos ya en la aristocracia del fútbol. El impacto que supone este resultado cuenta, además, con un relleno simbólico muy potente, pues el técnico asturiano ha firmado esta gesta sin Kylian Mbappé en plantilla. La fuerza está en el colectivo y las estrellas están en el banquillo: son él y su libreto. En el partido más trascendental sus muchachos chutaron 23 veces y sólo concedieron dos tiros a portería. Emplearon su mejor rendimiento en el día señalado.

Llegaban los franceses en volandas a esta cita con la historia. Alzaron el título de la Ligue 1 y de la Copa de Francia con una superioridad impresionante, fruto del grandísimo trabajo que ha realizado el cuerpo técnico. Porque la mayor de las virtudes de este éxito sin precedentes reside en haber convencido a todos los futbolistas para que se vacíen en defensa, en la presión, en pos del bien común. Con esos cimientos han dibujado un renacer impresionante desde diciembre y en 2025 se han convertido, sin duda, en el mejor bloque del planeta. Deshicieron al Liverpool, Aston Villa y Arsenal, y mantuvieron esa dinámica arrollado también en el último desafío por la mayor de las glorias.

El PSG de Luis Enrique arrasa al Inter en la final

No tardaron en marcar territorio. Saltaron al verde con el once de gala y con el hambre que les caracteriza. Volaron en cada balón dividido y compitieron en un ritmo inabordable para los transalpinos. El esquema de Simone Inzaghi había perdido en el último mes el Scudetto y la Coppa Italia, dando unos síntomas muy preocupantes que susurraban un cansancio supino. Y la épica victoria sobre el Barcelona en semifinales parecería haberles vaciado de energía física y mental. En ese ambiente viajaron hasta el Allianz Arena y esta noche simplemente no pudieron revertir la inercia que han apuntado en el cierre de la temporada. Incapaces de domar la pelota y las segundas jugadas, se quedaron sin amenaza en ataque.

Lo peor de todo para los nerazzurri es que tampoco alcanzaron a demostrar por qué han sido uno de los conjuntos menos goleados del torneo. La fluidez de las combinaciones y la burbujeante movilidad de los atacantes franceses nublaron la red de ayudas interista y por ahí comenzó a decidirse el choque. Asimismo, las emboscadas parisinas multiplicaban las imprecisiones peligrosas de su rival, de modo que sembraron un escenario muy incómodo para los lombardos, que jugaban con más lentitud y menos intensidad. Antes del minuto 10 confirmaron las sensaciones el cabezazo desviado de Marquinhos y el remate lejano de Désiré Doué que estrenó los guantes de Yann Sommer.

No se atisbaba ni rastro de la sólida competitividad del plan de Inzaghi, esa con el que complicaron mucho la corona del Manchester City en 2023. El frondoso discurrir de las circulaciones francesas, con Vitinha como maestro de ceremonias, no encontraría freno en el primer tiempo. De hecho, los galos acapararon en el primer acto el 62% de la posesión y chutaron 13 veces, cinco de ellas entre palos. Siguieron llamando a puerta con un chut raso de Ousmane Dembélé e hicieron diana en el minuto 13, cuando Vitinha filtró un pase dorado que engañó a toda la zaga y Doué le regaló el 1-0 a Achraf Hakimi.

Doué irrumpe y da al PSG su primera Copa de Europa

En la acción se había quedado colgado Federico Dimarco, que rompió el fuera de juego por su frágil concentración. El carrilero zurdo ha caído en desgracia esta temporada, aunque recibió la titularidad en el duelo más importante... y su entrenador lo pagaría caro. La diana no matizó el despliegue de un PSG que ejecutaba sin complejos su guión: Vitinha y Joao Neves corregían como leones, Achraf jugaba muy arriba mientras Nuno Mendes se quedaba, Fabián Ruiz enlazaba con los puntas y Doué fluctuaba entre líneas, indetectable. Ese arsenal dejó a los interistas sin más argumentos que los pelotazos hacia Marcus Thuram y aumentó la ventaja a continuación.

De repente se desperezó Khvicha Kvaratskhelia y abrió la brecha. En el 18 engatilló un remate alto y en el 20 inició una contra en la que Dembélé pintó un cambio de banda maravilloso que desembocó en la volea de Doué que se coló después de haber tocado en Dimarco. El arranque de la acción del 2-0 había visto a William Pacho ganarle una pelota en su córner a Nicoló Barella. El creativo de Cagliari se durmió y segundos más tarde, en el otro lado del campo, Sommer volvía a recoger una pelota de sus redes. Se estaba descomponiendo el rocoso escuadrón transalpino a las primeras de cambio porque jugaba dos o tres peldaños por debajo del compromiso oponente. Y no mejoraría el paisaje con el paso de los minutos. Únicamente encontraron luz en el balón parado lanzado por Hakan Çalhanoglu, aunque sus intentos no requerirían nada de Gianluigi Donnarumma.

Un despeje providencial de Pacho, un testarazo desviado de Francesco Acerbi y un cabezazo de Thuram que se marchó cerca de la madera fue toda la producción atacante de los milaneses antes del intermedio. Sin tiros a puerta se marcharon a los vestuarios. Y dieron gracias de que Doué, Dembéle y 'Kvara' perdonasen sus claras oportunidades -hasta de cuatro dispusieron a partir del minuto 40-. El PSG les había pasado por encima, bajando el tempo por medio de Vitinha y su jerarquía (se 'comió' a Barella). Cuando les interesó usaron posesiones horizontales ante un Inter impotente e incapaz de igualar la chispa contrincante. Empezaba a sentir la tribuna nerazzurra que iba a necesitar un milagro para salvar la situación.

Inzaghi no tocó nada en el entretiempo. Confió en su propuesta y se topó con la tozuda realidad. En el 46 'Kvara' conectó un zurdazo muy ajustado, en el 51 el georgiano malgastó un rehace en el área y en el 52 Dembélé anguló demasiado su intento. Todas esas llegadas estuvieron precedidas de pérdidas provocadas por la excelsa presión parisina, la constante de la fecha. El gen guerrero de Thuram era la solitaria senda para la fe de los lombardos. El despliegue anatómico del francés volvió a resultar emocionante. Tiró de sus desnortados compañeros, todo lo contrario que un mermado Lautaro Martínez, y buscó cada centro lateral que le llegaba. Mientras, su entrenador hacía probaturas mas no le saldría nada bien. Quiso cambiar la zaga de tres para jugar con línea de cuatro y acto y seguido Doué rubricó el 3-0. En el 64 un toque fino Dembélé puso en vuelo a Vitinha y el luso asistió a la perfección para que el diamante juvenil sentenciase.

Le costaba un mundo avanzar a los transalpinos al tiempo que los galos necesitaban muy poco para herir de verdad. Asimismo, metieron en cancha a Yann Bisseck por el tocado Benjamin Pavard y a los cinco minutos se lesionó. El desastre estaba consumado y no quedaba ya más interés que precisar la profundidad del descalabro. Luis Enrique, que tras ganar con el Barcelona en 2015 se ha unido al selecto grupo de estrategas campeones con dos equipos diferentes (Carlo Ancelotti, Jose Mourinho, Pep Guardiola, Ernst Happel, Ottmar Hitzfeld y Jupp Heynckes), dio la alternativa a los suplentes y la goleada pudo haber sido descomunal si Bradley Barcola hubiera estado atinado. Kvaratskhelia y Senny Mayulu clausuraron la 'manita' definitiva -minutos 73 y 88- para cerrar la obra maestra de 'Lucho'. Asumió las riendas del proyecto catarí, que se había dejado más de 2.000 millones de euros, para darle un giro (intervino en las salidas de Lionel Messi, Neymar y Marco Verratti) y ha entrado en los anales del balompié por la puerta grande. Como marca el manual, ha hecho mejor a sus pupilos y Dembélé es el ejemplo paradigmático: le ha potenciado en ambas fases del juego hasta volverle candidato al Balón de Oro.

Ficha técnica

5- PSG: Donnarumma; Nuno Mendes (Lucas Hernández, min. 78), Pacho, Marquinhos, Achraf Hakimi; Vitinha, Joao Neves (Zaïre-Emery, min. 84), Fabián Ruiz (Mayulu, min. 84); Kvaratskhelia (Gonçalo Ramos, min. 84), Doué (Barcola, min. 66) y Dembélé.
0- Inter: Sommer; Dimarco (Zalewski, min. 54), Bastoni, Acerbi, Pavard (Bisseck, min. 54/Darmian, min. 62), Dumfries; Çalhanoglu, Mkhitaryan (Carlos Augusto, min. 62), Nicoló Barella; Lautaro Martínez y Marcus Thuram.
Goles: 1-0, min. 13: Achraf Hakimi; 2-0, min. 20: Doué; 3-0, min. 64: Doué; 4-0, min. 73: Kvaratskhalia. 5-0, min. 87: Mayulu.
Árbitro: Istvan Kovacs (Rumanía). Amonestó a Zalewski, Simone Inzaghi (en el banquillo), Doué, Marcus Thuram, Acerbi y a Achraf Hakimi.
Incidencias: partido correspondiente a la final de la Liga de Campeones, disputado en el Allianz Arena (Múnich, Alemania).
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