El equipo de Simeone completó un primer tiempo discreto y lo pagó. Reaccionó en el segundo acto con el golazo de 'La Araña', pero la expulsión de Hjulmand le congeló.
El Atlético frenó este martes su extraordinaria inercia (encadenaba seis victorias seguidas, incluido el derbi contra el Real Madrid, desde que cayó en Anfield). En esta tercera jornada de la Liga de Campeones le tocó visitar la cueva del Stuttgart, un buen equipo que se encuentra en el tercer peldaño de la élite de la Bundesliga -es 13º en la liga doméstica-. En esta ocasión los colchoneros no pudieron replicar el funcionamiento colectivo que tan buenos resultados le está dando en LaLiga y casi besaron la lona en un primer tiempo preocupante. Reaccionaron en el segundo acto pero la clara expulsión de Morten Hjulmand limitó el renacer a un mero ejercicio de supervivencia que les aleja de la zona alta de la clasificación de la máxima competición continental. Sólo han ganado cuatro de los nueve puntos disputados (suman una victoria, una derrota y este empate).
El Stuttgart acompleja al Atlético
Diego Pablo Simeone apostó de inicio por una inédita doble delantera compuesta por el prometedor Jonathan David y el necesitado de catarsis Julián Álvarez. Y suturó las importantes bajas de Koke Resurrección y Cristian 'Cuti' Romero con el centrocampista danés y con el regreso de Marcos Llorente al lateral diestro, para fijar a Marc Pubill al centro de la zaga. Sin embargo, ninguna de dichas apuestas le salió bien y desde temprano notó el técnico argentino que la intensidad local se le iba a atragantar a sus muchachos. En especial sufrieron en la salida de balón desde atrás. En esa parcela les invadieron dudas y pérdidas, y así es muy difícil salir a flote en Europa. A los pocos segundos el propio Llorente cayó en una emboscada y el talentoso Deniz Undaz conectó con el escurridizo Bilal El Khanouss, que se encontró con el cuero en el interior del área con todo a favor. Jan Oblak, providencial, le negó el tanto tempranero.
Lo pasó muy mal el sistema rojiblanco en una primera media hora de inferioridad sorprendente. La presión desplegada por el escuadrón preparado por Sebastian Hoeness ahogó a los creativos colchoneros y el empuje alemán, dirigido sobre todo por las bandas, terminó por obligar a los españoles a poco más que achicar durante segmentos demasiado prolongados. En ese arreón germano precoz, antes de que se hubiera cumplido el primer minuto Oblak tuvo que aparecer de nuevo, salvador. La tormenta era acuciante antes del cuarto de hora: el fino atacante Chris Fürich, que había sentado con un sombrero a Giuliano Simeone, perdonó un remate claro a los tres minutos; el ordenador Angelo Stiller exigió a Oblak en dos ocasiones; y Undav, el goleador que en el pasado curso anotó 25 dianas y repartió 14 asistencias, también lo probó en este lapso de dominio autoritario.
Tardaron los visitantes casi 30 minutos en hilvanar una jugada combinativa. Fue en su único acercamiento al área defendida por el meta Dennis Seimen hasta entonces. La acción nació del dinamismo que tanto añoraron los españoles en la mencionada senda desnortada. Se juntaron Julián, David y Giuliano para generar un saque de esquina que Pubill remató por encima del larguero. Pero rápido se confirmó esta llegada como un elemento descontextualizado y cuando parecía que el Atlético había sacado la cabeza, un error propio se la volvió a hundir. En el minuto 36 el zaguero catalán interceptó un pase en su área pero no despejó, quiso salir jugando y Stiller le leyó las intenciones. El mediocentro le robó la cartera y activó un relámpago finalizado por el extremo diestro Jamie Leweling, que se filtró y cruzó un disparo ajustado al poste e imposible para Oblak después de tocar en Hjulmand.
Julián Álvarez y Hjulmand
El 1-0 hizo justicia a los merecimientos y la relación de fuerzas vista, y la dinámica no acogería saltos de página antes del camino hacia los vestuarios. Los colchoneros llegaron al camarín con un único tiro entre palos realizado y cuatro concedidos. No habían podido discutir la iniciativa y echaron en falta a un Álex Baena que llegaba en su mejor momento de forma desde que aterrizó en el Metropolitano. El 'Cholo' no esperó e intervino. Tuvo claro el problema y la solución: sentó a David y dio entrada a Ademola Lookman. Con este movimiento añadió veneno exterior a la propuesta, desequilibrio, y recogió premio de inmediato. En unas de las acciones inaugurales de la reanudación Pablo Barrios despertó con una conducción que el nigeriano tradujo en peligro al encarar y centrar hacia el punto de penalti, desde donde Julián Álvarez selló las tablas con un zurdazo de primeras que se coló por la escuadra.
El golazo de la estrella argentina, que al fin resplandeció (no marcaba con esta camiseta desde las semifinales de la pasada 'Champions', en abril), y el empate envalentonaron a unos visitantes que supieron aprovechar el paso atrás dado por el Stuttgart en cuanto que se habían puesto en ventaja. A partir de ahí empezaron a asociarse en campo rival con continuidad y los germanos se sintieron en entredicho por primera vez. Y Barrios bordeó la remontada con un intento repelido por Seimen con reflejos. Pero los españoles no disfrutarían mucho tiempo de esta pujanza, ya que Hjulmand cometió un fallo grosero en el minuto 64. Cuando mejor estaba su delegación fue con todo a un balón dividido, Stiller se le anticipó y el danés acabó asestando un planchazo fuerte en el tobillo del organizador oponente. La roja directa fue clara, irrebatible, y por ahí se escondieron las opciones rojiblancas de cosechar los tres puntos en el MHP Arena.
El desenlace se desarrollaría sin Baena (sacrificado para que Johnny Cardoso reestructurase el desaguisado) y con el Stuttgart con bríos renovados. Se habían visto comprometidos, mas la superioridad numérica volvió a entregarles convicción en sus posibilidades de sorprender al representante de LaLiga. En el tramo final el 'Cholo' recurriría a Robin Le Normand (quitó a Barrios) para neutralizar la entrada en cancha del rematador Ermedin Demirovic -pichichi de este torneo con cuatro goles-, en un intercambio de movimientos de ajedrez en el que los visitantes alternaron el repliegue conservador, al apostar por Obed Vargas y sentar a Julián Álvarez, con la ambición postrera, al incluir a Alexander Sorloth en detrimento de Giuliano. Sea como fuere, el marcador no cambió y el Atlético se vuelve a Madrid con la sensación de haber rehabilitado a 'La Araña' y de haber frenado el flujo de resultados y sensaciones.
Ficha técnica
1 - Stuttgart: Seimen; Vagnoman (Assignon, min. 52), Chabot, Hendriks, Mittelstadt; Prömel, Stiller; Lewelling (Demirovic, min. 70), El Khanouss, Führich (Sauer, min. 87); Undav (Pejcinovic, min. 87).
1 - Atlético: Oblak; Llorente, Pubill, Hancko, Grimaldo; Giuliano (Sorloth, min. 87), Barrios (Le Normand, min. 78), Hjulmand, Baena (Johnny Cardoso, min. 69); Julián Alvarez (Obed Vargas, min. 78) y Jonathan David. (Lookman, min. 46).
Goles: 1-0, min. 36: Lewelling. 1-1, min. 46: Julián Alvarez.
Árbitro: Serdar Gözübüyük (Países Bajos). Expulsó con tarjeta roja a Hjulmand, del Atlético de Madrid, por una dura entrada de Hjulmand a Stiller (min. 64). Amonestó con tarjeta amarilla al local Mittelstadt (min. 17) y al entrenador visitante, Diego Simeone (/min 86).
Incidencias: partido correspondiente a la tercera jornada de la primera fase de la Liga de Campeones, disputado en el MHP Arena de Stuttgart ante unos 55.000 espectadores.