más visibilidad que presencia en ministerios, gobiernos autonómicos y ayuntamientos
Jueves 27 de junio de 2013
El número de mujeres en altos cargos de los gobiernos central, autonómicos y locales es manifiestamente inferior al de hombres. También en el Congreso de los Diputados, donde las distancias se acortan mandato tras mandato. Sin embargo, no puede afirmarse que su papel tenga un segundo plano en la actualidad. A continuación, en datos, una radiografía del estado actual de las cosas.
La mujer permanece en un segundo escalón en la política española. Sin embargo, su participación no pasa inadvertida. Sólo en los últimos días, Arantza Quiroga se ha atrevido a nombrar y condenar el caso Bárcenas como ningún otro dirigente de Génova o el Gobierno, Susana Díaz se ha destapado como relevo de José Antonio Griñán al frente del socialismo andaluz y Soraya Sáenz de Santamaría ha sido invitada y nuevamente elogiada por la canciller Angela Merkel. En el terreno de lo cotidiano, María Dolores de Cospedal atesora gran poder en el Partido Popular y Elena Valenciano y Soraya Rodríguez conforman la guardia pretoriana de Alfredo Pérez Rubalcaba en Ferraz y en el Congreso de los Diputados. Rosa Díez encabeza el CIS en valoración de líderes. Favorables unas a una paridad impuesta por ley y contrarias, otras, los datos son demoledores: en los altos cargos, el género femenino, aunque creciendo, sigue siendo minoritario.
Tras un repaso por los altos cargos en las administraciones central, autonómica y local, la conclusión es el predominio del hombre. Bajo el presidente del Gobierno hay trece ministros. De ellos, cuatro mujeres, no obstante, en puestos relevantes: una vicepresidenta con una cuota de poder inédita y las titulares de Fomento, Sanidad y Empleo. EL IMPARCIAL ha analizado también estadios inferiores en los distintos ministerios, tales como secretarías de Estado o generales, direcciones de gabinete, delegaciones del Ejecutivo (por ejemplo, de Violencia de Género) y presidencias de organismos (como el INE). De 72 responsables, 47 son hombres y 25, mujeres. Sanidad, Seguridad Social e Igualdad es la cartera en la que se encuentra mayor proporción de mujeres; en el lado opuesto, Defensa o Exteriores.
En el ámbito autonómico, sólo tres mujeres presiden (de 19 comunidades): María Dolores de Cospedal en Castilla-La Mancha, Luisa Fernanda Rudi en Aragón y Yolanda Barcina en Navarra. En el segundo estadio, es decir, vicepresidencias o, en su defecto, consejerías de Presidencia, hay seis: Susana Díaz en Andalucía, Cristina Teniente en Extremadura, Joana Ortega en Cataluña, Leticia Díaz en Cantabria, Lourdes Goicoechea en Navarra y Yolanda Bel Blanca en Ceuta. Presidiendo parlamentos regionales, cinco (de 17): María Josefa García en Castilla y León, Nuria de Gispert en Cataluña, Pilar Rojo en Galicia, Margalida Duran i Cladera en Baleares y Bakartxo Tejeria en el País Vasco. Sin rastro de mujeres en estos puestos en Región de Murcia, Comunidad de Madrid, Comunidad Valenciana, La Rioja, Principado de Asturias y Canarias.
En los ayuntamientos, la cuenta es sencilla: una mujer por cada cuatro hombres. Diez alcaldesas en las capitales de provincia. Mejora el dato en el Congreso de los Diputados, donde esta legislatura hay 140 (de 350 diputados), un 39,7 por ciento. En la anterior, que comenzó en 2008, había 124. Por partidos, el PP tiene 77 parlamentarias (de 185 en total), 44 el PSOE (110), siete el Grupo Mixto (18), cinco CiU (16), tres la Izquierda Plural (11), dos UPyD (5), uno el PNV (5) y ninguno Compromís (1) y Foro Asturias (1).
En resumen, aunque la mujer ocupe un primer plano en la política en España, aún se sitúa en un segundo escalón en lo numérico. La estadística es tozuda: tiene más visibilidad que presencia.
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