El Instituto Valenciano de Conservación y Restauración ha llevado a cabo la restauración de dos obras de Joaquín Sorolla pertenecientes a la familia del arquitecto y humanista Vicente Traver Tomás, alcalde de Castellón entre los años 1939 y 1942. Se trata de Retrato de una señora con flor roja en la cabeza y Retrato de señora, fechados en 1916.
Las obras de
Joaquín Sorolla Retrato de una señora con flor roja en la cabeza y
Retrato de señora, fechados en 1916, han sido sometidas a restauración por parte de
Instituto Valenciano de Conservación y Restauración (IVC+R), que se ha encargado de llevar a cabo la conservación de estos dos lienzos propiedad de la familia del arquitecto y humanista Vicente Traver Tomás, alcalde de Castellón entre los años 1939 y 1942.
En ambas pinturas, Sorolla retrató a familiares de
Traver, "muy posiblemente su mujer y su hija", dice el IVC+R en un comunicado, a juzgar por la amistosa dedicatoria y que dice: "A la Sra / de Traver / J. Sorolla" y "A Vicente / Traver J. Sorolla".
Una de las obras "representa una señora joven, ataviada con falda negra y amplia blusa de color blanco, en la que Sorolla hace un alarde de dominio técnico del color y la luz para simular las transparencias de la carne bajo la organza de seda de la blusa". La otra representa una mujer "de mayor edad, de aspecto venerable, en tres cuartos, ligeramente de espaldas vestida con un traje de color rosa con un pañuelo semitransparente".
Dos gouaches atacados por hongosEjecutadas con gouache sobre cartón de pasta de madera "presentaban polvo ambiental y suciedad superficial en el anverso y reverso", explica el IVC+R, que añade que mostraban "un importante ataque fúngico con numerosas manchas circulares de color ocre y negro, que corresponden a dos especies de hongos".
A juicio de los expertos, el origen de este ataque "podría encontrarse en la interrelación de unas condiciones ambientales adversas como elevada humedad y temperatura, así como por la presencia de materiales fácilmente deteriorables".
A partir de estas primeras apreciaciones, este instituto dedicado a la
restauración empleó "diferentes técnicas analíticas como la microscopia óptica con fuente de luz visible y ultravioleta o la microscopia electrónica de barrido acoplada con un sistema de microanálisis mediante espectroscopia en dispersión de energías de rayos X". Gracias a esta tecnología, pudieron determinar que Sorolla utilizó una paleta de pigmentos compuesta por "albayalde, ocre amarillo, bermellón, ocre rojo, azul de cobalto, verde de cromo, pigmentos tierras y negro de huesos".
El proceso de restauración ha consistido en la limpieza del anverso y reverso "mediante brocha de pelo de cabra y aspiración". Después se llevó a cabo un test de limpieza "a fin de determinar la viabilidad de la eliminación de las manchas producidas como resultado de su acción metabólica". Tras varias pruebas, "fue aplicado un tratamiento reductor de las machas, sobre las que se realizó una reintegración cromática reversible".