Fuentes oficiales han confirmado la muerte este sábado de otros 312 residentes de la localidad iraquí de Kocho, en el norte del país, donde Estado Islámico mató ayer a 80 yazidíes y secuestró a las mujeres y los niños tras concluir un ultimátum de cinco días para que se convirtieran al Islam, según ha informado la cadena británica Sky News.
En total, más de 400 yazidíes fallecieron en el ataque en Kocho, población que ha sido prácticamente borrada del mapa. Los milicianos de Estado Islámico llegaron en vehículos todoterreno y procedieron a eliminar a la población ante la incapacidad de las fuerzas de seguridad para acceder inmediatamente al lugar. El grueso de los fallecidos murió hoy.
Se sospecha no obstante que los supervivientes podrían encontrarse en Tal Afar, cerca de Mosul, en manos del Estado Islámico, según informaron fuentes del Ministerio de los Peshmerga (en el Kurdistán Iraquí).Al menos 28 combatientes del grupo yihadista Estado Islámico (EI) murieron hoy por bombardeos aéreos estadounidenses y ataques de las tropas kurdas en los alrededores de Mosul, en el norte de Irak, informaron a Efe fuentes de seguridad.
Desde primera hora de hoy sábado, aviones de guerra estadounidenses ayudan a los "peshmergas" (combatientes kurdos) a recuperar la presa de Mosul, en manos de los insurgentes desde el pasado 8 de agosto, y continuarán "dando constantes golpes" al EI, dijo el general kurdo Abdelrahman Kurini.
Más de 23 insurgentes murieron en los ataques cerca de la presa.
Además, aseguró que hay informaciones de los servicios de inteligencia que confirman que varios yihadistas huyeron hacia la localidad de Telafar, 70 kilómetros al oeste de Mosul, debido a los bombardeos de Estados Unidos a posiciones del EI en la zona.
"Habrá un progreso significativo en las próximas horas y vamos a recuperar el control de la presa" de Mosul, advirtió.
Otros cinco yihadistas, entre ellos uno de sus dirigentes, murieron hoy y otros tres resultaron heridos por bombardeos contra la aldea de Qaiara, 50 kilómetros al sur de la ciudad de Mosul, dijo a Efe una fuente de seguridad de la provincia de Nínive.
También destruyeron varios vehículos blindados y una sede de los Consejos de Salvación que fue tomada por el EI la semana pasada.
El EI controla Mosul, la segunda ciudad de Irak, desde el pasado 10 de junio y lucha en el norte del país para ampliar su declarado "califato", como cuando el pasado día 5 tomó la población de Sinyar, lo que provocó una crisis humanitaria condenada por la ONU.
La presa de Mosul es de las principales reservas estratégicas de agua de Irak, con una capacidad de varios millones de metros cúbicos, y está localizada 23 kilómetros al suroeste de la ciudad de Dohuk, en el Kurdistán.
Además, constituye una amenaza importante para las ciudades iraquíes en caso de hundirse la presa, ya que está situada en suelo arenoso, por lo que necesita de una continua inyección de cemento.
Las tropas kurdas, ayudadas por la aviación estadounidense, intentan desde hace casi dos semanas frenar el avance yihadista hacia Erbil, la capital del Kurdistán iraquí.