MÁS DE LA MITAD CREE QUE EL CASO PUJOL AFECTARÁ AL PROCESO SOBERANISTA
Efe | Domingo 07 de septiembre de 2014
La mitad se muestra partidaria de que se acate el fallo del TC, según las encuestas.
Varios diarios nacionales publican este domingo sendas encuestas sobre la percepción del proceso soberanista entre la población de Cataluña.
El 45 por ciento de los catalaes es partidario de que se acate el fallo del Tribunal Constitucional sobre la consulta soberanista convocada para el 9 de noviembre, según un sondeo de Metroscopia que publica El País, en el que también se refleja que un 23 por ciento defiende la votación aunque se prohíba y un tercio ve posible la independencia de Cataluña en un futuro próximo. Por lo tanto, una amplia mayoría de los catalanes está a favor de una solución constitucional al desafío soberanista planteado por el presidente de la Generalitat, Artur Mas, y una cuarta parte se inclina por buscar una salida que no requiera el plebiscito.
El sondeo, que se realizó entre los pasados días 2 y 4 de septiembre a un millar de personas, revela que los potenciales votantes de CiU y ERC son los más partidarios de la consulta y de ignorar la sentencia del Tribunal Constitucional. En el extremo opuesto se sitúan los votantes del PSC, del PP Iniciativa, Podemos y Ciudadanos, que se decantan por acatar el fallo del Constitucional y negociar una nueva consulta. Los que están más a favor de buscar una alternativa que no requiera el referéndum son los seguidores de Podemos (el 30 por ciento) y de Iniciativa (el 29 por ciento), según se desprende de la encuesta.
La denominada "tercera vía" (encontrar una alternativa para Cataluña que le proporcione más competencias sin declarar la independencia) es elegida por el 42 por ciento de los entrevistados (principalmente los votantes de PSC, ICV, Podemos y Ciudadanos), cuatro puntos por encima del último sondeo, hecho en julio. Por su parte, un 19 por ciento de los encuestados desea que las cosas permanezcan como están, principalmente los votantes del PP, mientras aumentan los que se declaran escépticos-pesimistas sobre las opciones de la independencia catalana.
Los seguidores de ERC ven la independencia en un futuro no muy lejano; mientras que los de CiU se dividen por mitades, a favor y en contra, y el resto del electorado no cree que salga adelante una Cataluña diferente a la actual. Dos de cada tres entrevistados apoyan las elecciones anticipadas como contrapartida al referéndum y el 71 por ciento opina que los independentistas lo son desde hace poco tiempo.
Otra encuesta publicada por La Razón y elaborada por NC Report, eleva el porcentaje de catalanes que no apoyaría una consulta ilegal hasta el 55,3 por ciento. Además, refleja que un 54 por ciento es partidario de que el presidente de la Generalitat, Artur Mas, dimita por el efecto que ha tenido el escándalo del caso Pujol y un 62,5 por ciento no respaldaría la secesión de Cataluña si eso le deja fuera de la Unión Europea.
Los que creen que el día 9 de noviembre habrá referéndum, pese a la insistencia del Gobierno en que esto no ocurrirá, suman un 49,9 por ciento, mientras un 41,9 por ciento está convencido de que no habrá consulta. El sondeo refleja asimismo que en seis meses ha caído el voto independentista, que tuvo su punto más alto en julio, con un 39,7 por ciento y ahora se sitúa en un 38. Por el contrario, los no independentistas han evolucionado del 34,8 por ciento en abril al 43,7 por ciento en julio y al 45,7 por ciento en la actualidad.
También la encuesta subraya que un 67,2 por ciento de los catalanes considera que el expresidente de la Generalitat Jordi Pujol se ha estado aprovechando del independentismo "en beneficio económico propio".
Caso Pujol
Además, otra encuesta publicada el sábado por El Periódico refleja que el 55% de los catalanes cree que la confesión del expresidente de la Generalitat, Jordi Pujol, sobre sus cuentas opacas en el extranjero durante años afecta a la consulta soberanista.
Según los resultados, en 78,5% de los consultados opina que Pujol y su entorno familiar cobraba comisiones de forma habitual. Un porcentaje similar de ciudadanos encuestados, el 78,3%, considera que la confesión de Jordi Pujol afecta negativamente las expectativas electorales de CiU, mientras que un 12,5% piensa que no afecta.
El 93% de los votantes de CiU consultados califican los hechos de muy o bastante graves, un 36,6 % se siente indignado, el 14 % enfadado y el 28,6 %, decepcionado, indican los resultados de la encuesta.
Según datos publicados en el Periódico de Cataluña, CiU retrocede un 3,2% y ERC un 3,4% en intención de voto tras el escándalo del caso Pujol. El sondeo, efectuado por la empresa GESOP con una muestra de 800 entrevistas, pone de relieve el impacto electoral en el bloque soberanista del escándalo de Jordi Pujol comparando los datos obtenidos en intención de voto directa con los registrados el pasado junio.
Respecto a antes del verano, ERC pasaría del 22,4% al 19% y CiU caería del 11,6% al 8,4%, mientras que en tercera posición quedaría Podemos (8,1%), seguido de PSC (4,9%), ICV-EUiA (4,5%), Ciutadans (4,4%), PP (3,4%) y CUP (1,8%).
En lo que respeta a la figura del actual presidente catalán, Artur Mas, el 73,4% de los encuestados que se declaran votantes de CiU creen que el caso Pujol mina sus opciones. Además, el 80,4% de los encuestados cree que el escándalo de Pujol afecta negativamente a la imagen de Cataluña y el 75%, la de la Generalitat.
CDC sigue adelante con la consulta
A pesar de estos resultados, el nuevo coordinador general de CDC, Josep Rull, ha asegurado este mismo domingo que no se quedarán de "brazos cruzados" si el Tribunal Constitucional (TC) suspende cautelarmente la ley de consultas y seguirán con los preparativos del 9 de noviembre porque están "convencidos" de la "legalidad" del proceso y la consulta.
Preguntado sobre qué sucederá si el TC suspende la ley de consultas, Rull ha dicho, en declaraciones a Rac1, que el presidente catalán, Artur Mas, reunirá a los partidos proconsulta para consensuar los próximos pasos, pero ha avanzado que una de las decisiones que "seguro que se tomarán" es "pedir al TC que levante la suspensión", y la otra será "continuar preparando los operativos para hacer posible el 9 de noviembre".
"Al día siguiente de la suspensión no nos quedaremos de brazos cruzados" porque "estamos muy convencidos de la legalidad en términos constitucionales y estatutarios y sobre todo de la legitimidad de lo que estamos haciendo", ha afirmado.
Rull ha aseverado que harán "todo lo posible" para que se haga la consulta y ha subrayado que "quien decidirá si se vota el 9 de noviembre serán los catalanes, no lo decidirán fuera de Cataluña", haciendo hincapié en la importancia de la movilización el 11 de septiembre.
El dirigente convergente ha explicado que el objetivo en estos momentos es "articular las garantías democráticas suficientes par que no solo haya urnas, sino que éstas tengan validez a nivel de reconocimiento internacional".
En cuanto al caso de Jordi Pujol, Rull ha señalado que afecta a CDC, pero que harán todo lo necesario para "volver a dar confianza a la gente", al tiempo que ha remarcado que no tiene "ninguna razón" para no poner la mano en el fuego por el presidente catalán, Artur Mas, y el conseller de Empresa y Empleo, Felip Puig, que ostentaron carteras en los gobiernos de Pujol.