Así lo afirma una investigación del CSIC. Por EL IMPARCIAL
Las comunidades
neandertales dividían algunas de sus tareas según su sexo. Así lo afirma un estudio elaborado por el
Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y publicado en la revista
Journal of Human Evolution, que se ha basado en el análisis de 99 dientes incisivos y caninos de 19 individuos de tres yacimientos diferentes (El Sidrón en Asturias, L’Hortus en Francia y Spy en Bélgica).
La investigación ha desvelado que las
estrías dentales presentes en los fósiles femeninos "siguen un mismo patrón, diferente al encontrado en los individuos masculinos", explica el CSIC en una nota.
Los análisis muestran que todos los individuos neandertales, independientemente de la edad, tenían estrías culturales, asociadas a su modo de vida, en las piezas dentales: “Esto se debe a la costumbre de estas sociedades, como ocurre en algunos pueblos actuales, de
usar la boca como una tercera mano en tareas como la preparación de las pieles y el troceado de carne, por ejemplo”.
Otras de las variables analizadas son los "pequeños desconchones del esmalte dentario". Los individuos
masculinos presentan "mayor cantidad de mellas en el esmalte y la dentina de las piezas superiores, mientras que en los femeninos estas imperfecciones aparecen en las inferiores". No está claro aún qué actividades correspondían a las mujeres y cuáles a los hombres. Sin embargo, los autores del estudio apuntan que, al igual que en las sociedades cazadoras recolectoras modernas, las
mujeres "podrían haberse encargado de la preparación de las pieles y la elaboración de las vestimentas". El retoque de los filos de las herramientas de piedra, explican, parece haber sido una tarea masculina.
“A pesar de todo, creemos que la
especialización del trabajo según el sexo de los individuos probablemente se limitase a unas pocas tareas, ya que es posible que tanto hombres como mujeres participasen de igual manera en la caza de grandes animales”.
“El estudio de los neandertales ha aportado numerosos descubrimientos en los últimos años. Hemos pasado de pensar en ellos como seres poco evolucionados, a saber que cuidaban a los enfermos, enterraban a sus muertos, comían marisco e, incluso, tenían características físicas distintas a las esperadas: los había pelirrojos, y de tez y ojos claros. Hasta ahora pensábamos que la división sexual del trabajo era típica de las sociedades sapiens, pero eso parece que no es así”, concluye el CSIC.