Pedro Sánchez se ha estrenado en el debate sobre el estado de la Nación preguntando a Mariano Rajoy “a qué cafeterías va” o “por qué calles pasea” cuando afirma que los ciudadanos le hablan de recuperación, crítica que ya había hecho en los mismos términos hace algunos días.
El empleo ha centrado su comienzo, recordando que hay 5.84.000 empleos menos que cuando llegó a La Moncloa. “Su autocomplacencia está injustificada”, ha opinado, tras lo que ha relatado la subida de las facturas del gas, el agua o la luz.
“La realidad es que España fue rescatada”, ha seguido Sánchez, afeando el titular que Rajoy ha dejado horas antes, por el que, ha asegurado, evitarlo ha sido la mejor medida de la legislatura. El socialista ha sacado a continuación portadas de prensa nacional e internacional con la palabra ‘rescate’ y ha subrayado el coste de la ayuda a los bancos para los españoles.
Ha seguido con otros puntos destacados en el discurso del presidente, como el plan integral de apoyo a la familia, que, ha refrescado Sánchez, ha sido anunciado varias veces desde 2012, o la dación en pago, que lleva el PSOE “pidiendo tres años y medio” al Gobierno.
Sobre los autónomos, ha querido saber “qué fue de aquella promesa de que no pagarían el IVA hasta cobrarlo” o qué tiene que decir Rajoy del acceso al crédito de estos, “su mayor problema”, a juicio de Sánchez. También ha aludido a las tasas judiciales, que el Ejecutivo se propone revisar. Él aboga por “derogarlas”.
También se ha referido al aborto: “Las mujeres han hecho frente a la mayor agresión que se recuerda, han ganado la batalla y lo seguirán haciendo. Retire su recurso, hay que saber perder”, ha declarado sobre el escrito del PP ante el Constitucional para tumbar la ley socialista.
Ha repasado las a su parecer restricciones en libertades o limitación de la democracia bajo el mando de Rajoy, citando Televisión Española o la batería de normas aprobadas con el único apoyo de la mayoría absoluta en el Parlamento, como la reforma del Código Penal. De vuelta al comienzo de su intervención, ha invitado al presidente a frecuentar otros círculos para darse cuenta del estado de la nación: “Salga del plasma, en la calle vea como se le complica la cosa si sigue diciendo que la crisis es historia”.
Para Sánchez, en otra frase resonante, “la regeneración democrática vendrá de la mano de la jubilación del presidente del Gobierno”. A día de hoy, ha añadido, “la regeneración democrática es golpear a martillazos el ordenador de Bárcenas”, así como que ha habido 64 decretos-ley en tres años de parte de unos dirigentes que dijeron que “no se puede gobernar a base de decretos-ley”.
Sánchez ha deslizado también programa electoral. Ha sostenido que la reforma Constitucional que promueve el PSOE gana peso, o que Cataluña tiene cabida dentro España federal. Ha propuesto una “reindustrialización de la economía” o garantizar la independencia de las instituciones frente al “uso propio” que hace “la derecha de siempre” con ellas.
Por último, ha colocado el debate que este martes se celebraba como el que abre “un nuevo tiempo”, que no pasa, ha concluido, por reelegir a Rajoy como presidente del Gobierno.