Especial Elecciones EEUU 2016

Cuatro claves para entender el proceso de primarias en EEUU

PRIMARIAS REPUBLICANAS Y DEMÓCRATAS

B.M.H. | Lunes 01 de febrero de 2016
Comienza la carrera presidencial: Iowa abre los 'caucus'. Por Borja M. Herraiz

A nueve meses vista para que se celebren las elecciones presidenciales, el proceso de primarias en Estados Unidos comienza esta noche con la celebración de los denominados caucus de Iowa a partir de las 19.00 horas (02.00 de este martes en España).

Un total de quince precandidatos, tres por el lado demócrata y hasta doce por el bando republicano, se empiezan a jugar de verdad sus posibilidades de poder pugnar en diciembre por hacerse con el Despacho Oval y, de este modo, presidir la primera potencia mundial.

Sin embargo, el proceso de primarias en Estados Unidos no es ni breve ni sencillo, pues no existe un proceso estandarizado para los 50 estados e incluso los dos grandes partidos optan por modelos diferentes en un mismo territorio. Lo que sí es tradición es que sea Iowa (así es desde 1972), un estado enclavado al norte del país de únicamente tres millones de habitantes (el 1,5 por ciento del censo nacional), el que abra fuego.

Ambos partidos presentan a dos candidatos con fuerza a estas alturas del campeonato: Hillary Clinton y Bernie Sanders por los demócratas y Donald Trump y Ted Cruz representando al GOP. Con toda probabilidad, el cuadragésimo quinto presidente de Estados Unidos saldrá de este cuarteto que ha llegado empatado, según los sondeos, a las primeras y respectivas consultas internas.

¿Qué son los caucus?

Los caucus son reuniones vecinales o comunales que se celebran en colegios, gimnasios, restaurantes, iglesias o cualquier recinto local en la que los vecinos del distrito debaten durante largas horas quién debe representarles en los congresos nacionales de cada partido del próximo mes de julio.

De este modo, un nutrido grupo de personas se reúne para entablar un diálogo y al final se vota a mano alzada. No existe voto delegado o por correo, porque la presencia del votante durante la celebración del debate es condición indispensable para poder votar.

Sin embargo, los procedimientos entre demócratas y republicanos difiere notablemente en el caso de Iowa. Mientras que en el caso de los primeros la votación es de carácter público, en el de los segundos se realiza de manera secreta.

Pero la complejidad radica en la manera de votar. El sistema republicano en Iowa es sencillo: el votante acude a uno de los 1.681 recintos habilitados de los 99 condados, escribe su preferencia en un papel y lo mete en una urna. Sin embargo, los demócratas, en un proceso que puede eternizarse, deben unirse a grupos de afinidad por un candidato y que este sume al menos un 15 por ciento del censo total. Si no lo logran, se les declara no viables y están obligados a asociarse con otros grupos que sí obtengan ese porcentaje.

También son distintos los requisitos para poder participar en un caucus, pues en algunos sólo se permite el voto de los afiliados, en otros los de los simpatizantes y en otros los de cualquier persona que se acerque al mismo.

Además de Iowa, donde se calcula que sólo uno de cada cinco electores participará en el proceso electoral esta noche, también New Hampshire, Alaska, Colorado, Maine, Hawai, Kansas, Minnesota, Nevada, Dakota del Norte, Washington y Wyoming utilizan los caucus para escoger a sus representantes.

No hay mucho consenso sobre el origen de la palabra caucus, aunque una de sus primeras referencias se fecha en 1607, cuando John Smith mencionó en uno de sus escritos el término indígena “Caw-cawaassough” en referencia al consejo de ancianos o sabios de una tribu.

¿Cómo afronta cada candidato las primarias?

Ambos partidos presentan a dos candidatos cada uno como grandes favoritos de cara a los caucus de Iowa. En el bando republicano, Donald Trump llega como claro favorito por delante de su pléyade de contrincantes, siendo Ted Cruz su más inmediato perseguidor.

A día de hoy, el excéntrico multimillonario cuenta con un 28 por ciento en intención de voto, cinco puntos más que el senador por Texas, que se queda en un 23 por ciento. A favor de Trump juega que el electorado que participa en los caucus suele tener en cuenta la política a pie de calle y no tanto al denominado establishment en el que sí se encuadra Cruz, más vinculado a las élites del partido.

Por parte demócrata, las cosas están más igualadas a estas alturas. Aunque durante muchos meses la figura de Hillary Clinton, que ya fue derrotada en este estado y por este procedimiento en 2008 por Barack Obama, ha sido presentada por el partido como la única referencia de cara a las presidenciales, en las últimas fechas el senador independiente Bernie Sanders le ha recortado terreno y hoy en día apenas les separan tres puntos en intención de voto: 45 por ciento para la exsecretaria de Estado por un 42 por ciento del de Brooklyn.


¿Por qué Iowa es tan importante en el proceso de primarias?

Atendiendo a su economía, demografía, censo electoral o peso nacional, cuesta creer que Iowa sea un territorio tan importante en el proceso de elección de un candidato a la Casa Blanca. Sin embargo, el hecho de que sea el territorio que abre fuego de forma oficial a la campaña electoral le otorga un peso específico enorme debido a su carga simbólica.

Iowa no es un ejemplo poblacional representativo del resto de Estados Unidos, pues su población es mayoritariamente blanca, rural y de clase media y media-baja. Si bien lograr un buen resultado en sus caucus no te da la candidatura a la Casa Blanca, de salir mal parado en estos uno puede ver truncadas sus aspiraciones nada más empezar.

El hecho de que el proceso de primarias y caucus en Estados Unidos no sea a la vez en todo el país provoca que los primeros territorios en votar y sus resultados condicionen los sondeos y la intención del electorado futuro. Así, un resultado positivo en Iowa puede hacer crecer exponencialmente el número de donaciones y de respaldo popular en otros estados o al revés.

Y después, ¿qué?

Si bien el resultado de Iowa es significativo por el modo en el que pueda condicionar al resto de estados, aún quedará mucha tela que cortar en lo que a primarias se refiere pasado este lunes. Otra gran cita será dentro justo de un mes, el 1 de marzo, cuando se celebre el denominado 'Súpermartes'.

Un total de once estados, doce en el caso de los republicanos, celebrarán primarias en lo que puede ser una noche decisiva para las aspiraciones electorales de más de un candidato. Será en esta fecha donde el proceso ya dejará bien a las claras quiénes cuentan con más opciones de cara a las convenciones nacionales y para muchos otros será el final del camino.

A medida que vayan pasando las semanas, los diferentes territorios irán celebrando sus primarias siendo el último el Distrito de Columbia (Washington capital).

En julio (18-21 en el caso del Partido Republicano o GOP en Ohio, 25-28 en el del Partido Demócrata en Filadelfia) se celebrarán sendas convenciones nacionales de investidura de los candidatos presidenciales. Para ello, el ganador republicano deberán haber logrado sumar a su candidatura el apoyo de 2.383 de los 4.764 delegados presentes. Por su lado, el republicano victorioso necesitará 1.237 de los 2.472 delegados asistentes.

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