Actrices Revelación

Las revelaciones de 2015

Miércoles 03 de febrero de 2016
Por Laura Crespo

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Yordanka Ariosa, la candidata más fuerte


La historia de Yordanka Ariosa y de su papel en El Rey de la Habana tiene todos los ingredientes para terminar dándole a la actriz cubana el Goya en la categoría femenina de 'revelacion'. A la sincera interpretración de la prostituta de la cinta de Villaronga se suman una serie de factores contextuales que convierten el trabajo de Ariosa en la representación de algo más grande; factores como la negativa del Gobierno cubano a rodar primero y estrenar después la película en Cuba, el control de las visitas de Ariosa a España o el vacío que han hecho a la actriz desde buena parte de los medios de comunicación del país después de que ganara la prestigiosa Concha de Plata de San Sebastián, un galardón que, por cierto, suele servir de pronóstico para los Goya. Antes de El Rey de la Habana, sobre la supervivencia de tres jóvenes sin recursos en la capital cubana en los noventa, Ariosa había hecho sobre todo teatro, además de una intervención pequeña en una película cubana y un corto.






Iraia Elías, representante de un cada vez más significativo cine vasco


En los últimos años, el cine vasco ha tomado impulso y, sobre todo, ha ganado en presencia en el territorio español e internacional. Si el año pasado Loreak se posicionaba como una de las apuestas más firmes en los Goya y era elegida para representar a España en los Oscar, en esta edición es Iraia Elías, nominada al Goya a la mejor actriz revelación por Amama, la que representa a una cinematografía que gana en peso, creatividad y soltura a medida que se desprende de algunos complejos. Elías viene del teatro experimental. El director Asier Altuna la vio en una obra y la propuso un papel en este drama generacional rodado en euskera, que disecciona lo local para plantear temas universales como la tradición, la familia, la crisis de la modernidad, la identidad y la tierra. La actriz es todo expresividad en un papel, sin embargo, contenido, con poco diálogo pero mucho que contar.






Antonia Guzmán, la abuela de todos


Otra de las opciones con más posibildiades es la de Antonia Guzmán, que espera su primer Goya a los 93 años. La de Daniel Guzmán para parir su ópera prima, A cambio de nada, ha sido una gesta personal de diez años con la que se ha ganado el cariño, el respeto y la admiración de sus compañeros de profesión. Y no menos lo ha hecho su abuela, a quien el actor y director no dudó en ofrecer un papel en la película. Su interpretación es verdad, pureza, frescura e instinto y sabe trasladar al espectador una de las esencias básicas de la cinta de Guzmán más allá de su línea argumental concreta: la de la soledad en la tercera edad. Es inevitable rendirse a su trabajo, un acto de amor incondicional hacia su nieto.






Irene Escolar, experta revelación | Ganadora





Con Irene Escolar se ha dado la siempre presente paradoja, como en algunos de sus compañeros en la categoría masculina, de entrar como revelación a pesar de una carrera más que dilatada. Si bien es cierto que Un otoño sin Berlín le ha brindado su primer protagonista importante en cine, ha participado en más de una docena de títulos como Los girasoles ciegos, Presentimientos o Las ovejas no pierden el tren. Nieta de la mítica Irene Gutiérrez Caba, ha heredado de ella, además del nombre, la pasión por el teatro, donde ha demostrado sus altas capacidades dramáticas. En el debut de Lara Izaguirre, papel por el que acude a los Goya como nominada, Escolar desprende un descomunal talento construyendo un personaje que más que contar, insinúa, ejercitando con soltura el subtexto y la contención...





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