Destronar al rey. Otra vez. Esta simple premisa, como un círculo de lógica cerrada, es la muesca que el Atlético de Madrid pretende añadir a su heroica y rebelde mochila. La obra de Diego Pablo Simeone en la ribera del Manzanares buscaría este miércoles, en el capítulo final de la eliminatoria nucelar de esta edición de la Liga de Campeones -con permiso del Juventus-Bayern de octavos-, cosechar otro pedazo de la otrora utópica pretensión para solidificar el estatus de aristócrata pujante en el Viejo Continente. Como en la temporada de deflagración colchonera, esa que arrebató la Liga a los culés y bordeó el paroxismo europeo, acoge al vigente campeón español, de apariencia intratable, con el fin de ejecutar otro salto de página al relato histórico de la década. Bajo el pentagrama de la acostumbrada ardorosa pulsión competitiva y el peso trascendental del cansancio trataría el bloque capitalino de conducir el cruce hacia la incertidumbre que revirtiera el 2-1 inicial. No resultaría tarea sencilla, pues el coloso catalán arrastraba la esencia vengativa del gigante herido, con un buen puñado de incógnitas por despejar. Casi todas relativas a la intensidad y compromiso colectivo en fase defensiva de las piezas dotadas de creatividad. Quedaba por descubrir en los 90 minutos definitivos el grado de afinación de la orquesta blaugrana y los rojiblancos tomarían la lección con rigurosa fiscalización.
La polémica expulsión de Fernando Torres, que condicionó de forma abrasiva el devenir de la ida y, en consecuencia, también influyó en el tipo de desenlace de la trama, evocó la principal arista dubitativa de la imponente confianza atlética. No obstante, la presente versión enriquecida del vestuario madrileño, que ha afianzado su cariz granítico sin pelota –ligando su nombre al prestigio de mejor defensa de la élite del balompié actual- para acoger el cortejo del cuero como una herramienta no accesoria, desafía mirando a los ojos al trascendente tridente culé y al centro del campo sobre el que reluce la filosofía gestada por el icónico Johan Cruyff. Koke, Saúl, Augusto y Gabi ejercen de piezas complementarias que aportan consistencia y lucidez constructiva, con Carrasco, posible sustituto de El Niño en la titularidad, y Griezmann como referentes del desequilibrio. La recuperación de Savic adhiere seriedad a la propuesta equilibrada de un equipo que, aunque debe anotar, no parece que vaya a exponerse por el camino. Con la mesa repleta de estas y otras líneas argumentales compareció el Cholo en la sala de prensa del Calderón para analizar el enfrentamiento del miércoles. Se trataría de compartir reflexiones y la idea de partido o, como ocurrió ante el PSV, de esconder las cartas y empezar a competir cada pulgada en la previa. Aunque el oscurantismo de última hora no se antojaría empresa fácil entre dos de los gallos que se han marcado durante todo el curso liguero y embocando ya la su apretada recta final.
"Uno busca siempre mejorar lo que viene haciendo en cada partido contra ellos", avanzó el preparador, que confirmó en su esquivo relato la intención de no exponer ni un coma del plan. "Dentro de unas caracteristicas de estructura de equipo que tenemos buscaremos una variante para tratar de lastimarlos y ganar el partido, que es lo mas importante", zanjó el Cholo, que sobre el viraje producto de la ausencia de Torres se limitó a apuntar que "tenemos a Luciano (Vietto), a Correa, a Carrasco o podemos subir a Saúl o Koke y es posible un 4-3-3, 4-4-2, 4-2-3-1". "Buscaremos todas las variantes posibles", sintetizó con una plácida sonrisa.
Entrado, entonces, en los ingredientes que aliñan la batalla de este miércoles, el compareciente explicó que "no veo el futuro (le plantearon si contempla como seguro que marcara el Barça al menos un gol), pero tenemos que preparar el partido y llevarlo a la situación que queremos, con intensidad, velocidad y contacto, y ellos jugarán lo que normalmente juegan". "En un partido como el de mañana, lo que ha pasado en el anterior duelo quedará atras en el incio de partido, aunque durante el juego pueden salir al escenario situaciones anteriores", apuntó en referencia a la volcánico episodio de la ida. Y sentenció este apartado extradeportivo esquivando verbalizar su opinión por el hecho de que Suárez sí pueda estar sobre el verde para, después, negar la vigencia del análisis efectuado por Mourinho, cuando el técnico luso proclamaba su anhelo de terminar algún partido contra el gigante catalán con 11 jugadores.
Aplicó la lupa el preparador argentino a la figura de Koke antes de relativizar el peso de la tribuna en el duelo de mañana. "Koke es muy importante porque es funcional, un todocampista que lee muy bien los movimientos de sus compañeros y según su estado de forma aparece más o menos", apreció. Cuando tuvo frescura nos genera tener un jugador importante en mitad de campo", resumió sobre el cerebro más lúcido que ha producido la antera colchonera en el último lustro.
"El partido se gana cuando hagas un gol más. Toda la ilusión del entorno es fantástico pero no creo que los jugadores del Barça se sorpendan, porque están acostumbrados a este tipo de ambientes".
"Tenemos que ser nosotros, sin cambiar nuestro plan, los que ganen mañana", continuó su razonamiento Simeone, que aseguró, de inmediato, que en una cita como la que llega "no hay que parar los pies a los jugadores, sino invitar a la gente a que sean ellos mismos, lo que siempre fueron". "Estamos acostumbrados a ver el estadio como va a estar mañana, pero el juego será el que propongamos nosotros y el que el rival ofrezca, y lo importante será lo que ocurra en el campo", manifestó Simeone en un sorprendente giro endógeno de su acostumbrada arenga a la hinchada.
El Cholo, que no otorgó relevancia al presunto bajón de rendimiento de artistas oponentes comoo Messi o Neymar, clausuró su argumentación alzando el prisma y ofreciendo un trazo en perspectiva de su experiencia en el banquillo rojiblanco y la identidad que la envuelve: "Ser del Atlético es ser competitivo, perseverante, no darse por perdido y saber sobreponerse a los que son mejores que nosotros. Saber su ventaja pero intentar ganarles". "Intentamos siempre mejorar y con la experiencia se mejora", afirmó para declarar, antes de dirigirse a la útima sesión previa al sustancial partido, que "el Atlético quería estar donde está hoy y se ha reunido nuestra querencia de jugar bien, la posibilidad de tener una plantilla buena de grandísimos jugadores, y es gracias a esos jugadores que hemos crecido como entrenadores".
Gabi: "El equipo se sobrepondrá a la baja de Torres y hará un buen partido"
El capitán de campo resultó ser el altavoz, como ante el PSV, de la plantilla. El centrocampista ordenador abrió su diagóstico aclarando que "no me fijo en la trayectoria del Barça". "Tengo buenas sensaciones y es por cómo viene el equipo y mañana es un día para hacer algo grande y seguir luchando por esta competición que nos ilusiona", expuso.
El organizador, que confesó que resulta "difícil prepararse para jugar contra Messi porque es desequilibrante en cualquier zona, pero con muchas ayudas intentamos pararlo y creo que lo hemos conseguido", aseguró que este miércoles han de "tener que tener las emociones controladas, saber en todo momento cómo jugarle y el equipo está preparado desde hace tres años para jugar partidos como este", subrayó para, a continuación, referirse a la influencia del progreso de Carrasco en el rendimiento coral.
"Yannick era mas frágil cuando vino, pero está aprendiendo a competir al nivel del Atlético y hoy es uno de los más importantes. Su desequilibrio en banda es muy importante para nosotros. Es fundamental, el jugador diferente de la plantilla".
Abandonó la sala vip del Calderón uno de los encargados de indigestar la circulación al líder liguero analizando el condicionamiento que representa la ausencia del 9 rojiblanco: "Yo sabía que Torres iba a aportar en este final de temporada muchas cosas y ha aportado gol, desmarques y muchas cosas más". "Es una baja importante, pero nos sobrepondremos como hicimos con otras bajas importantes, como la de Godín o la de, en su día, Diego Costa, así que el equipo lo hará bien", puntalizó en el cierre de un argumentario rebosante de confianza en las opciones de remontada ante el vigente campeón de todo.