El debate sobre los límites del humor, la libertad de expresión y, sobre todo, el uso de las redes sociales como altavoz de ambas cosas, ha vuelto a encenderse por las reacciones de algunos usuarios de Twitter a la muerte de la expresidenta de Valencia y senadora Rita Barberá. Además de las muestras de cariño, el pésame y los homenajes a la política, fallecida este miércoles en un hotel de Madrid tras sufrir un infarto, ha habido quien ha utilizado las redes sociales para regodearse en su muerte, hacer bromas o tirar de demagogia.
El diputado por Jaén de Unidos Podemos y dirigente del SAT, Diego Cañamero ha sido uno de los que han optado por esta última vía: