Felicity Jones y Hailee Steinfeld fueron las primeras actrices en pisar una alfombra roja de los Óscar muy diversa. Steinfeld lució un diseño de Ralph&Russo con cuello halter, estampado floral y transparencias. Jones, el primer Dior de la noche, pero no el último.
Les siguió Isabelle Huppert con un vestido de manga larga blanco y pedrería de Armani del mismo corte que el Dior verde que vistió la semana pasada para recibir el premio César por su papel en Elle. La actriz de 63 años acompañó con un atrevido ear cuff en su oreja izquierda.
Kristen Dunst vistió otro Dior palabra de honor negro que se situó entre lo mejor de la noche. Nada que ver con el dorado y ceñido firmado por Kaufman Franco de Jessica Biel, algo excesivo.
El guiño estilístico de Biel a la estatuilla de los Óscar fue igual de desacertado que el de Leslie Mann con su recargado vestido amarillo que recordaba a Bella de La Bella y la Bestia, que acaba de ser llevada a los cines con Emma Watson en el papel protagonista.
No queda claro si Dakota Johnson vistió de amarillo o dorado, pero de lo que no hay duda es de que erró en la elección de peluquería y maquillaje. Tanto que su beauty look recordó en Twitter a estética de los elfos de El señor de los anillos. La intérprete de Cincuenta sombras más oscuras fue una de las mejor vestidas hace dos años con un Yves Saint Laurent rojo y ha hecho buenas elecciones durante la promoción de la segunda parte de la saga, pero este Gucci no ha sido una opción ganadora. Se le reconoce, sin embargo, el riesgo asumido.
Pese a que Alicia Vikander hace buenas elecciones durante todo el año gracias a su colaboración con Louis Vuitton, no ha llegado el día de verla brillar en la alfombra roja de los Óscar, donde no triunfa. No lo hizo el año pasado, cuando fue comparada curiosamente también con Bella, ni tampoco este año, vestida de negro con volantes y encajes. Demasido.
Tres mujeres de pelo corto han pisado la alfombra roja, aunque con distinto resultado. Michelle Williams, musa de Louis Vuitton, ha elegido un vestido de tirantes y escote pronunciado en blanco y negro muy insulso y muy parecido al modelo de Armani que ha vestido Emma Roberts. Nada que ver con el aire fresco del estampado que ha lucido Scarlett Johansson, con cinturón incluido, ni con el perfecto rojo firmado por Armani que ha vestido Viola Davis; segundo acierto de la noche.
Ha llamado la atención el pelo afro de Halle Berry, como también la elección de Janelle Mónae. La actriz de Figuras ocultas, que ha sido comparada con una menina de Velázquez, ha arriesgado con su Elie Saab. De lo que no hay duda es de que Mónae pisa la alfombra roja con personalidad, como ya lo hizo en los Globos de Oro. Su compañera de reparto Taraji P. Henson se decantó por un vestido azul noche de terciopelo firmado por Alberta Ferretti de corte clásico. Acertada.
Entre las más esperadas estaban Emma Stone y Nicole Kidman. La actriz de Lion lució un Armani en tono nude y estampado en pedrería que resaltaba su esbelta figura mientras que la protagonista de La La Land eligió un Givenchy en tonos dorados con pedrería y flecos. No sorprendió el estilo del vestido, muy hollywoodiense, pero sí su diseñador, pues Stone suele decantarse por Chanel, Alexander McQueen o Valentino.
En ausencia de Natalie Portman, que no acudió a la gala debido a su avanzado embarazo, Charlize Theron paseó un Dior metalizado de la última colección de Maria Grazia Chiuri, aunque la actriz no ha brillado como otras veces.
Bien por Naomie Harris y su vestido blanco asimétrico. Y bien también por la elección de sus originales sandalias amarillas. El diseño lo ha firmado Calvin Klein, es decir Raf Simons, exDior responsable de alguno de los mejores estilismos que se han visto en los últimos años sobre la alfombra roja.