La 89ª edición de los Premios Óscar pasará al recuerdo por el histórico error cometido en el momento de dar a conocer el Óscar a mejor película. Warren Beatty y Faye Dunaway emularon el libertinaje de sus Bonnie and Clyde decidiendo pronunciar "La La Land" al ver el nombre de Emma Stone en la tarjeta. Error. En medio del discurso de los productores del musical, apareció el sobre correcto que contenía el verdadero ganador: Moonlight.
Con el caos que dejó anonadados a asistentes y televidentes terminó una gala que discurría por lo previsible hasta ese tramo final donde Moonlight confirmó su zarpazo a La La Land logrando el mejor guión adaptado primero para terminar con el Óscar a la mejor película después. El filme de Barry Jenkins sumó una tercera estatuilla con el premio a Mahershala Ali a mejor actor de reparto.
La La Land, que partía como la gran favorita de la noche con 14 nominaciones, igualando el récord de Titanic y Eva al desnudo, acabó como ésta última al acaparar seis Óscars. Mejor director, actriz, fotografía, banda sonora, canción original y diseño de producción fue el botín de la obra de Damien Chazelle, que a sus 32 años cumplidos en enero se convierte en la persona más joven de la historia en obtener el premio como mejor realizador, superando la marca dejada por Norman Taurog en 1931 con Skippy, con 32 años y 260 días de edad.
De la pareja de actores protagonista de la película de moda, fue Emma Stone la que logró el Óscar a mejor actriz. Ryan Gosling vio como Casey Affleck se llevaba el de mejor actor en la categoría más reñida de la noche por su papel en Manchester frente al mar, película que cerró su cosecha con dos Óscar sumando el mejor guión original.
Viola Davis, por su papel en Fences, completó el cuarteto de actores ganadores con el Óscar a mejor actriz de reparto. La actriz de Carolina del Sur puede presumir de ser la primera afroamericana en lograr la conocida como "triple cornona" (Öscar, Tony y Emmy -el famoso "EGOT" incluye también el Grammy-).
En el conteo total, la gala de este año ha quedado bastante repartida. De los mencionados seis de La La Land, tres de Moonlight y dos de Manchester frente al mar, están tamnbién los dos logrados por el drama bélico de Mel Gibson Hacksaw Ridge en mejor montaje y mejor mezcla de sonido. Con este último, el señor Kevin O'Connell puso fin a una maldición que duraba ya 34 años en los que estuvo nominado hasta en 21 ocasiones, incluyendo esta última en la que resultó ganador.
En cuanto a la mejor película en habla no inglesa. La iraní El viajante, de Asghar Farhadi, se acabó imponiendo a la alemana Toni Erdmann, que partía con el papel de favorita. Con el veto de entrada a los ciudadanos de siete países por parte de Trump de por medio, el realizador iraní decidió no acudir a la ceremonia. El próximo proyecto de Farhadi tendrá a Penélope Cruz y a Javier Bardem de protagonistas y se rodará en España.
La victoria en la categoría de mejor documental de O.J.: Made in America supuso también un nuevo hito en los premios. Aunque estrenada en cines, este documental se desarrolló para la cadena ESPN en formado serializado. Así, estamos a la vez ante la primera serie de televisión que gana un Óscar y con sus siete horas y cuarenta y siete minutos de duración, ante la obra premiada con mayor duración.
El español Juanjo Giménez, que optaba al mejor cortometraje de ficción con Timecode, no logró este lunes la recompensa que sí tuvo en Cannes con la Palma de Oro.
Un Kimmel correcto haciendo de sí mismo
El memorable momento de la entrega a mejor película quedará grabado a fuego en la historia de los Premios Óscar. Ese inesperado sobresalto final puso la pimienta a una gala en el que se estrenó Jimmy Kimmel como conductor de la misma. Arrancando por todo lo alto a ritmo del Can’t stop the feeling de Justin Timberlake -nominada a mejor canción original en Trolls-, Kimmel no tardó en citar a Donald Trump en su monólogo de apertura. Las menciones al presidente estadounidense fueron recurrentes, incluyendo un tuit en directo.
Sin embargo, la labor de Kimmel, más que la críticas blandas, destacó por trasladar al Teatro Dolby el humor y los sketches habituales en su programa Jimmy Kimmel Live!. Meter de improviso a un grupo de turistas en medio del patio de butacas copado de estrellas sin que supieran dónde iban fue uno de los más elaborados. La sección de su programa donde famosos leen los tuits desagradables que les escribe la gente fue también trasladada a la gala con varios actores implicados en la lectura de los mismos. Matt Damon fue de nuevo blanco de las pullas de Kimmel a lo largo de toda la gala en una extensión de una broma que llevan desarrolando durante años y que, pese al éxito cómico de las mismas, quedan desubicadas para aquellos telespectadores que no estén familiarizados con el presentador.
Además de las repetidas muestras de admiración a Meryl Streep por parte de todo aquel que podía, uno de los momentos más emocionantes de la gala fue cuando el trío de actrices de Figuras Ocultas puso en pie a la audiencia al presentar en el escenario a Katherine Johnson, de 98 años y en silla de ruedas, una de las ingenieras de la NASA en las que está inspirada la película.