Nacional

Tira y afloja entre PP y Cs por el pacto de investidura

AL PANORAMA NACIONAL SE SUMA LA DELICADA SITUACIÓN EN MURCIA

Hayda Ramos | Domingo 12 de marzo de 2017
Los naranjas 'aprietan', aunque no quieren la ruptura. Por H. Ramos

La brecha está abierta y ni unos ni otros ocultan el desencuentro. Ya no es solo la falta de disimulo: la distancia con el PP se está traduciendo en cierto acercamiento de Cs al PSOE y a Podemos, al menos en ciertos temas. “El PP es un partido con mochilas de corrupción y Ciudadanos quiere regenerar”, diagnostica Albert Rivera, que, no obstante, rechaza un adelanto electoral: el pacto avanza en lo económico y en lo social, por lo que estima “muy poco sensato poner España patas arriba por no querer investigar la corrupción”. Aunque, eso sí, avisa: “Garantizaremos la estabilidad en los temas importantes, pero llegaremos hasta el final con la corrupción”.

Mariano Rajoy, como ya hiciera primero tras el 20D y después con el 26J, maneja los tiempos. En una legislatura marcada por un Gobierno en minoría obligado a dialogar y lograr acuerdos, en la que la negociación es permanente, todos saben que el presidente del Ejecutivo tiene en su poder llamar a las urnas a partir del próximo 3 de mayo.

Mientras tanto, se escabulle como puede de los puntos del pacto PP-Cs más delicados para su formación. Entre otras cosas, porque sabe que tanto para el actual PSOE comandado por la gestora como para Ciudadanos es especialmente complicado aliarse con un Podemos particularmente radicalizado tras Vistalegre II. Y con ello juega Rajoy.

Con ello y con la necesidad de aprobar los Presupuestos Generales del Estado para este año. La necesidad puede traducirse en premura en las próximas semanas: a Ciudadanos le interesa apoyar los PGE, pero necesita poder justificar el “sí” ante su electorado, lo que pasa por que el Gobierno cumpla con el pacto que logró investir a Rajoy tras dos elecciones generales en menos de un año y más de trescientos días en funciones. “Cuando se habla de la Ley de Autónomos o de aumentar los permisos de paternidad, el PP lo aprueba, pero cuando se habla de corrupción se enrocan y no cumplen la palabra dada”, advierte Rivera.


El problema de Murcia "no se arregla en un despacho"

Al complejo panorama nacional hay que añadir la delicada situación en Murcia. El popular Pedro Antonio Sánchez, presidente de la Región y en el punto de mira de la Justicia, se niega a abandonar el cargo; Cs da de plazo hasta el 27 de marzo para que proponga un candidato alternativo; y el PSOE está dispuesto a encabezar una moción de censura para la que necesita a los naranjas y a Podemos.

Pero en eso también hay diferencias, y Rivera no descarta que el asunto acabe en unos comicios adelantados: “Esto no se arregla en un despacho, sino en las urnas”, ha dicho este viernes en una entrevista en Los desayunos de TVE. Ante la posibilidad de que el juez desimpute a Sánchez, ha explicado que, llegado el momento, “nos sentaremos para ver si se puede rehacer el pacto o hay que ir a elecciones”.

En cualquier caso, y a la vista de las circunstancias, el tira y afloja entre Rajoy y Rivera parece estar bajo control. Ambos defienden la vigencia del pacto, aunque reconocen que no pasa por su mejor momento. El presidente popular insiste en que no ha incumplido “nada” y llama a “reconducir" la situación. Su homólogo naranja defiende que “Ciudadanos ha cumplido su palabra y ahora pedimos que el PP haga lo mismo con lo firmado”.

Al Partido Popular y a Ciudadanos les separa, sobre todo, la corrupción. Si todo sigue así, Cs, insiste, intentará la regeneración de España en dicha materia con otras fuerzas. Con el PSOE y Podemos ya ha registrado la petición de una comisión de investigación sobre la caja B popular. Y este viernes, morados y naranjas han constatado que “hay espacio para el acuerdo” con respecto a la eliminación de los aforamientos y en la limitación de los mandatos presidenciales. Acuerdo "pleno" en el fondo, reconocen, pero diferencias en cómo hacerlo, advierten.

Pero el pacto de investidura está firmado con el PP: “La relación con Rajoy no es mala, pero en los temas de regeneración chocamos”, resume un Rivera que, a nivel nacional, descarta romper la legislatura, ya sea forzando elecciones o facilitando un Gobierno alternativo.

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