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Masters de Roma. Zverev y Svitolina sorprenden y conquistan el Foro Itálico

TENIS

M. Jones | Domingo 21 de mayo de 2017
Djokovic y Halep cayeron en la final.

El último día del vibrante Masters 1.000 y Premier 5 de Roma no supuso un oasis inconexo para con el devenir sorprendente del torneo. Lo que muchos entendieron como el aperitivo y la última oportunidad de afilar la puesta a punto de cara a Roland Garros terminó con una traca final que correspondió con el recorrido del evento. Y es que si Andy Murray cayó en segunda ronda ante Fognini, Isner se deshizo de Wawrinka en octavos, Thiem hizo lo propio con Nadal y Del Potro con Nishikori, ese rosario de imprevistos sería coronado con la primera final día, la de la categoría femenina.

Se enfrentaban en la pista central del Foto Itálico Simona Halep, que venía de arrasar en Madrid, y la ucraniana Elina Svitolina, número 11 del ranking mundial, que pasó a la final tras aprovechar la lesión de Muguruza (retirada precavida de la española de cara a París). Y los pronósticos quedaron arrinconados con el 4-6, 7-5 y 6-1 que coronó a Svitolina en su primer título de renombre y el cuarto de 2017 (ganó en Estambul, Taipei y Dubai). La gran racha de la jugadora del este en estos cinco meses -es la que más ha ganado, con 31 partidos- se conjugaría con una merma física de la rumana para solventar la final.

La oriunda de Odesa aterrizaba por primera vez en esta fase por el título en un Premier 5 y competiría con toda su alma ante una Halep muy condicionada por su lesión en el tobillo derecho. El infortunio acontecería cuando la de Constanza pautaba el compás del primer set. La dolencia le terminaría sacando del partido, llegando, incluso, a desafiar su participación en la manga final.

A pesar del dolor, Halep aguantó y alcanzó a cerrar el primer parcial por 6-4. Con la asistencia de un fisioterapeuta, reclamado en dos oportunidades, la rumana maquilló en esa coyuntura inicial el mal apoyo que, a la postre, sería protagónico. Cuando se enfrió la lesión, en el descanso entre sets, la favorita tragó sangre y evidenció su pulsión competitiva hasta el punto de luchar contra su mente y arrancar un 5-5 en el segundo periodo. Pero cuando cedió su saque y la manga finalizó con 7-5 su compostura se vino abajo. La ucraniana, empequeñecida hasta entonces ante la épica de su rival, sacó personalidad y se granjeó el triunfo con claridad.

Un esclarecedor 6-1 daría carpetazo a una final en la que Halep trató de ganar lo más rápido posible, en el segundo set, para que el dolor no la venciera. Pero no llegó a la orilla y el punto de inflexión narrado le condujo a ceder el partido en los 30 minutos que duró el set definitivo. El 5-0 que Svitolina cosechó ante una contrincante que, prácticamente, no podía desplazarse, fue el preludio del éxtasis de la ganadora novel. La ucraniana, de 22 años, corroboró que ya es presente del tenis y lo anunció en la capital italiana. "Me siento fuerte y no es una derrota chocante. Pero físicamente no podía correr, es por eso que no hice nada en el tercer set", aseguró la cuarta mejor raqueta del tenis femenino, que mira a Roland Garros con ambición.


De ese mismo modo atisba el torneo parisino Alexander Zverev. La perla alemana confirmó lo improbable del resultado final del torneo y se impuso a Novak Djokovic en la categoría masculina. Nole, que llegaba después de arrollar a Thiem y proclamar que había jugado su mejor tenis "en muchos meses", se vio doblegado con claridad por la irreverencia, repleta de clase, del jugador de 20 años. Su primer Masters 1.000 se zanjó con un 6-4 y 6-3 que, además, le otorgó el honor de ser el primer tenista nacido en los 90 que gana un Masters.

Asaltó el cielo romano el jugador de Hamburgo tras conquistar Montpellier y Múnich. De esta manera, el teutón devolvió al serbio a su triste trayectoria presente: es la cuarta derrota en las ocho finales jugadas en la capital italiana. Zverev avisó eliminando de manera precoz a Andy Murray y terminó por romper una inercia que explicaba que 24 de los últimos 25 Masters 1.000 pertenecieron a los cuatro mejores tenistas según la ATP.

Pues bien, ningún valor estadístico o precedente conjugaría peso en la pista. Sobre la arcilla castigó a Djokovic. Zverev atestiguó al pujanza de las nuevas generaciones frente a los patrones de este deporte. Esta final, revestida de ese gusto de choque de eras, dio fe del brío e intensidad con la que llega empujando una hornada repleta de talento. El alemán dormirá por primera ocasión en el Top-Ten y soñando con detectar un techo que, ahora, parece indescifrable.

No cedería su saque ni una vez en una primera manga resuelta en 36 minutos. Salió mejor de vestuarios e impuso su pauta acelerada para romperle el servicio a Novak a las primeras de cambio (en el primer juego de la final). Ese set inicial sólo asistiría a seis puntos perdidos con su saque. Entonces, Djokovic buscó las argucias que le llevaron a sobrevivir ante Thiem, pero la ejecución afinada del sábado no tomaría forma y las imprecisiones trompicarían una respuesta infructuosa del serbio. Zverev no sufría en sus turnos de saque y desafiaba a un número dos del mundo que sudaba para ganar cada punto. Cedería un break en el tercer juego y, aunque neutralizaría el 5-2 que pudo granjearse el alemán (colocándose 4-3), el novel congelaría su ánimo de remontada.

Defendió su saque en blanco y aprovechó la primera pelota de partido para arrancar la ovación del entusiasmado público romano. Con esta explosión inesperada Zverev se embolsaría 820 mil dólares y 1.000 puntos en el ranking ATP, inscribiendo su nombre en una memorable 74 edición del torneo transalpino que, además, batió su récord de espectadores (222.425) y de ingresos (generó 12.007.057 euros). El dolorido Djokovic anunció, al terminar el campeonato, que "hemos decidido con Agassi trabajar juntos en Roland Garros". La Copa de los Mosqueteros ya está aquí.

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