Si bien, la imagen destacada de la jornada la ha protagonizado el apretón de manos entre el presidente de Estados Unidos y el de Rusia en su primer encuentro desde que el magnate ganó las elecciones en EEUU.
Tras los fuertes disturbios de la tarde anterior, fuentes policiales indicaron que durante toda la noche se habían observado en varios puntos grupos de personas que pretendían proseguir con las protestas registradas hasta pasada la medianoche, mientras que en el barrio de Altona fueron incendiados varios vehículos.
Además, a primera hora de la mañana de este viernes se registraron conatos de sentadas sobre la calzada de grupos de personas, vestidas de vivos colores, que pretendían obstaculizar el paso del tráfico rodado a la zona donde está el recinto ferial. Su propósito era impedir la celebración de la cumbre.
Sobre las protestas de la víspera, se ha sabido que al menos 70 agentes de la Policía resultaron heridos en los disturbios desencadenados en Hamburgo durante una marcha de signo izquierdista, en la que hubo además un número indeterminado de lesionados entre los manifestantes y detenciones. Según fuentes policiales, en la mayoría de los casos, unos 60 agentes, se trató de lesiones leves, provocadas por botellazos o lanzamiento de otros objetos contundentes.
Los disturbios empezaron poco después de que arrancara la marcha, en la que participaban unas 12.000 personas, cuando las fuerzas de seguridad observaron la presencia de un millar de encapuchados mezclados en la manifestación "Welcome to Hell" ("Bienvenido al infierno").
Las autoridades han dispuesto un operativo de unos 19.000 agentes para preservar el orden durante la cumbre, en que la canciller Angela Merkel recibe en su calidad de anfitriona del grupo a los líderes de los veinte potencias industriales y países emergentes.