Nacional

El Rey y Rajoy despachan con el desafío secesionista de fondo

(Foto: Efe).

PREVISIBLEMENTE, TAMBIÉN ABORDARÁN LA TURISMOFOBIA Y VENEZUELA

Hayda Ramos | Lunes 07 de agosto de 2017

El encuentro ha comenzado con más de dos horas de retraso por un ataque de lumbago que ha sufrido el presidente. Por H. Ramos



Un ataque de lumbago se cuela en la política nacional. Es el que este lunes ha sufrido el presidente del Gobierno, que se ha visto obligado a retrasar su despacho de verano con el Rey en el Palacio de Marivent, programado inicialmente para las 12:30.

Mariano Rajoy no suele perdonar su caminata matinal, una imagen que se ha convertido en todo un clásico. A pesar de la destacada cita que tenía en su agenda, este lunes también ha salido. Lo ha hecho por la zona de Ribadumia (Pontevedra), donde pasa unos días de descanso. Todo iba bien hasta que el jefe del Ejecutivo empezó a sentir molestias. Tan fuertes que precisó asistencia médica.

Episodio de lumbalgia aguda, y no es el primero. Pero en esta ocasión el fuerte dolor ha provocado que el avión oficial de Rajoy tuviera que retrasar su despegue desde Vigo con destino Palma de Mallorca. La Zarzuela y la Moncloa han estado en permanente contacto.

Finalmente, el presidente ha llegado sobre las 14:45 a Marivent, donde ha dicho sentirse "muy bien". Una vez allí, ambos, además de despachar, almorzarán. Posteriormente, si su estado de salud se lo permite, el jefe del Ejecutivo ofrecerá una rueda de prensa.


El 1-O, la turismofobia y Venezuela marcan la reunión

Durante el resto del año, Felipe VI y el presidente del Gobierno abordan semanalmente las principales cuestiones de actualidad. En verano, salvo que la situación lo requiera, lo hacen solo una vez. Es el tradicional despacho estival, que en este 2017 viene marcado por el desafío secesionista en Cataluña.

Previsiblemente, la insistencia de Carles Puigdemont de convocar un referéndum independentista el 1 de octubre ocupará buena parte del encuentro entre el jefe del Estado y el del Ejecutivo. No obstante, el tiempo avanza inexorablemente y el plazo se agota: si nada cambia, los anuncios de la Generalidad darán paso a los movimientos. Y ahí será cuando, siempre ha defendido Rajoy, su Gobierno actúe. Podría hacerlo, de hecho, en un Consejo de Ministros extraordinario que baraja para el 16 de agosto. Sobre la mesa, en el Palacio de Marivent, residencia de la Familia Real en Palma, también podrían estar los ataques de turismofobia y la delicada situación que atraviesa Venezuela.

Desde el cambio en la jefatura del Estado, don Felipe y Rajoy se han visto en Marivent tanto en 2014 como en 2015. Sin embargo, en 2016, como consecuencia del bloqueo político, mantuvieron su reunión habitual en el Palacio de la Zarzuela.

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