Por otro lado, el PSOE cambia de actitud tras conocer que Juntos por el Sí y ERC se disponen a votar en el Parlament la independencia de Cataluña y retira la enmienda que permitía dar marcha atrás al artículo 155 si la Generalidad convocaba elecciones. El portavoz del PSOE en el Senado, Ander Gil, había pedido "por favor" a Rajoy que acepte la "reversibilidad" del 155 si Puigdemont convoca elecciones: "Si acepta nuestra enmienda tendrá más tiempo, si no se cerrará una puerta y quien sabe si un día se arrepentirá de no haberla utilizado".
El portavoz socialista ha pedido al presidente del Gobierno que acepte la enmienda "más importante" que ha presentado su grupo. "Le pido una oportunidad de arreglar la situación hasta que no hayamos comprobado que no existe ninguna alternativa, se lo pido por favor", ha dicho tras afirmar que su partido "está con la Constitución, no con el Gobierno". Sin embargo, los hechos que llegaban desde Barcelona, obligaban a los socialistas a reconsiderar estas palabras.
El senador de Ciudadanos Francisco Alegre ha defendido que "no hay nada más constitucional" que aplicar la Constitución, pero ha acusado al presidente del Gobierno de "inacción". "Se tenían que haber puesto a trabajar cuando Artur Mas entró en esa deriva de secesión", ha reprochado Alegre.
Muchos reproches ha vertido Alegre contra el Ejecutivo por mirar también hacia "otro lado" ante el "adoctrinamiento y colonización" de los medios.