La amenaza de la imputación pesa sobre los candidatos que suenan para la Mesa.
Este miércoles, el Parlament acogerá la sesión constitutiva de la cámara catalana en la que será elegida la composición de la Mesa, que estará formada por siete cargos: la presidencia, las dos vicepresidencias y las cuatro secretarías. Sin embargo, aún no se conocen quiénes seran los candidatos propuestos por ERC y Junts per Catalunya por la dificultad de postular a alguien que puede exponerse a una posible imputación. Aún este lunes continuaban abiertas las negociaciones.
Tal y como acordaron Marta Rovira y Carles Puigdemont durante una cena en Bruselas, la presidencia de la Mesa estará reservada para ERC en el marco del acuerdo entre la formación republicana y JxCat como socios de gobierno. Pero, ¿quién ocupará el puesto? Tras la renuncia de Carme Forcadell, en libertad provisional en la causa por rebelión que instruye el Tribunal Supremo, suena con fuerza el exconsejero socialista Ernest Maragall, ahora diputado de Esquerra.
"Mas allá de su inteligencia, preparación y capacidad de diálogo, justamente porque proviene del catalanismo socialista o del socialismo catalanista visualiza esta actitud transversal del independentismo de ir sumando fuerzas y construir la independencia", así lo define Joan Tardà, diputado en el Congreso de ERC, formación que respalda su candidatura.
No pasan inadvertidas las declaraciones que hizo la semana pasada el socialista Guillermo Fernández Vara al referirse a la posibilidad de que su excompañero de partido alcance la presidencia del Parlament: "Ernest cruzó en su día la puerta de la calle Nicaragua -en referencia a la sede del PSC en Barcelona- en el sentido de salida. Es responsable de sus decisiones".
Será responsable de sus decisiones, como apunta Fernández Vara, si la amenaza del cambio de reglamento del Parlament para investir telemáticamente a Puigdemont llega a cumplirse, pues caerá sobre Maragall o quien ocupe el cargo de presidente de la Mesa la responsabilidad que un día asumió Forcadell en el marco de la declaración unilateral de independencia.
Sin embargo, la hoja de ruta Junts per Catalunya no contempla alternativas que alejen esa amenaza, pues sólo contempla un escenario en el que "Puigdemont o Puigdemont" es elegido president, según Jordi Turull, exportavoz del extinto Govern, cuyos miembros no aclaran cómo llevarán a cabo ese modelo inédito de investidura, que será recurrido "de inmediato y sin ninguna vacilación" al Tribunal Constitucional por parte del Gobierno.
Tampoco dudará el presidente del Gobierno en intervenir en calidad de valedor de las garantías democráticas en Cataluña, pues el artículo 155 sigue vigente y seguirá estándolo, según Rajoy, si Puigdemont y su partido continúan en la línea de defender la investidura telemática. "El 155 seguirá en vigor hasta que haya president", dijo este lunes lo que invita a pensar en la posible intervención del Ejecutivo si este miércoles o en plenos sucesivos se comete una ilegalidad como en la pasada legislatura.
Los preparativos para afrontar este día comenzarán durante la noche del martes, los Mossos d'Esquadra cerrarán el parque de la Ciutadella. Según han informado a Efe fuentes policiales, los Mossos han diseñado un dispositivo de seguridad para la sesión constitutiva del Parlament, el cual consiste en permitir el acceso a los diputados y demás personal acreditado para la sesión constitutiva.
Tras la apertura de la sesión y la lectura de los nombres de los diputados, se llevará a cabo la votación para elegir a los siete miembros de la Mesa.
En total se realizarán tres votaciones sucesivas: una para la presidencia, una para la vicepresidencia y otra para las cuatro secretarías. Cada diputado deberá depositar una papeleta en una urna.
El elegido sólo podrá ocupar el puesto si obtiene mayoría absoluta, es decir, el voto favorable de al menos 68 de los 135 diputados. "Si ningún candidato logra esta mayoría, se repetirá la votación entre los dos diputados que han conseguido más apoyo", explica el Parlament.
Pero, ¿qué ocurre en caso de empate? En tal caso, deberá repetirse la votación y si la paridad persiste tras cuatro votaciones, se considera elegido el candidato del grupo parlamentario con más diputados.