No tienen sencillo las fuerzas independentistas idear la ruta que rompa el bloqueo que podría representar el intento de investidura de Carles Puigdemont o de Oriol Junqueras. Por ello, la renuniones entre JxCat, ERC y la CUP se desarrollan con un claro sentido de la urgencia. Este lunes han comenzado a primera hora de esta tarde y sobre la mesa se encontraba la confección de una Mesa del Parlament que refleje la mayoría absoluta alcanzada en las urnas.
Las charlas, celebradas en los despachos de los grupos parlamentarios, han conseguido "avances" aunque el acuerdo global esté lejos, se han limitado a confesar la fuentes consultadas. A los encuentros entre dirigentes destacados de Junts per Catalunya y de Esquerra, que se han venido repitiendo de manera asidua, se han sumado ciertos "contactos" con la formación anticapitalista del tripartito pretendido. Así lo han narrado las fuentes de los partidos secesionistas.
No han logrado pactar las vías que garanticen una mayoría independentista en la Mesa, porque la delegación del voto de los diputados fugados a Bruselas y que se encuentran encarcelados no está nada clara. Y tampoco se han concretado los nombres de aquellos que serán propuestos como candidatos para componer la Mesa. De hecho no se ha establecido una propuesta definitiva al respecto. Ninguno de los partidos participantes de las negociaciones han escogido a sus representantes.
En este sentido, ERC ni siquiera ha publicado a su su candidato o candidata a presidir el Parlament. La renuncia de Carme Forcadell a asumir de nuevo el cargo ha generado otro problema más que solucionar. Por ello, también se están empezando a incluir en los debates a los 'comunes' de Xavier Domenech. Las fuentes consultadas han aclarado que aunque no se han celebrado reuniones con la delegación de Podemos en Cataluña si se han desarrollado "contactos".
Y es que el grupo en el que está Ada Colau, quien ha exigido este lunes a Pauigdemont y los militantes de PDeCAT que estuvieron en CDC que se disculpen por el expolio del Palau, podría erigirse en pieza clave. No obstante, el escenario en el que los votos de Catalunya en Comú pudieran desequilibrar el empate entre los constitucionalistas y los secesionistas no es, ni mucho menos, utópico.
"Pretender una investidura y una presidencia telemática, más allá de violentar el reglamento del Parlament, seria un mal epílogo de la situación pasada que lleva a más bloqueo" (...) "Nos preocupa que ahora mismo se esté jugando de nuevo con lo ya vivido", ha declarado este mismo lunes el propio Domènech, quien ha sido señalado en los últimos días como un personaje determinante por la rumorología desatada. Asimismo, ha explicado que su partido no apoyará a los independentistas pero tampoco a la "derecha constitucionalista". Esto es, a Ciudadanos.
Estas manifestaciones, a dos días de que se constituya el Parlament y la Mesa, han sido rematadas por el representante de los 'comunes' por la siguiente aseveración: "La Mesa debe ser lo más plural posible y si formamos parte de ella será para desbloquear la situación y no para que (este órgano) haga interpretaciones forzadas del reglamento del Parlament". No quiere Domenech una nueva legislatura "accidentada".
En consecuencia, las reuniones de los grupos parlamentarios continuarán este martes, ya a contrarreloj. Los portavoces que han dado parte del día han confirmado que en las charlas venideras estará incluido el informe de los abogados del Parlament en el han rechazo la investidura telemática de Puigdemont, aclararando que ese cargo debe ser nombrado "de forma directa y personal".