“El plan Moncloa triunfa” le dice el líder independentista Carles Puigdemont al diputado de ERC, también huido en Bélgica, Toni Comín en los mensajes de texto que han trascendido a la prensa. Se trata de un reproche. Entre líneas, se deduce el subtexto: “Por vuestra culpa”. La estrategia de ERC ha llevado al ex presidente de la Generalidad a amagar con tirar la toalla y dar el ‘procés’ por terminado.
Los líderes de los principales partidos independentistas, ERC y PDeCAT, integrados en la coalición JxCat, han corrido muy distinta suerte: mientras Puigdemont disfruta de libertad de movimiento en Bélgica, Oriol Junqueras sigue en la cárcel. Uno de sus últimos tuits mostraba su apoyo al presidente del Parlament, Roger Torrent, que daba así el primer paso en la nueva estrategia de ERC, al suspender el pleno de investidura de Puigdemont.
El martes, Roger Torrent convocaba por sorpresa una rueda de prensa que cambiaría todo el panorama político en Cataluña. Ante un pleno de investidura de Puigdemont en el que el Supremo había advertido de que se incurría en delito al investir candidato de JxCat huido en Bruselas, Torrent decidía suspender la sesión ante la indignación del resto de partidos secesionistas. A partir de entonces, el bloque independentista constataba su desunión y se comprometían a negociar para buscar un pacto que les permita acceder a la Generalidad. La opción de investir a Puigdemont no parece la más acertada para el consenso: no levanta el 155, además de ser un delito que puede llevar a juicio con prisión preventiva a más líderes independentistas. Él mismo se descartaba: “Esto ha terminado, nos han sacrificado”
“El plan de Moncloa triunfa, sólo espero que sea verdad y que gracias a esto puedan salir todos de la cárcel porque, si no, el ridículo es histórico”, escribe Puigdemont a Comín.
Más tarde matizaba en sus redes sociales: “Soy humano y hay momentos en que también yo dudo. También soy el presidente y no me arrugaré ni me echaré atrás”. Puigdemont también insinuaba que los mensajes quizá no habían sido robados y formaban parte de la estrategia de ERC para precipitar su caída: el ex President huido avisaba a Comín de que la divulgación de conversaciones privadas es “delito”. Una muestra más de hasta qué punto se siente traicionado Puigdemont.