Editorial

Luis Enrique, otro error de Rubiales

EDITORIAL

Lunes 09 de julio de 2018

El nuevo presidente de la Federación de Fútbol no puede cometer más torpezas en menos tiempo. Dos días antes de que comenzara el Mundial, destituyó a Lopetegui, el hombre que había llevado a nuestra selección en volandas hasta Rusia, por un ataque de soberbia. El resultado ya es sabido: España cayó en octavos de final con un juego triste y ramplón.

Con la salida de Hierro, que ha huido de la Federación por la actitud de su presidente, Rubiales se ha visto obligado a elegir a un nuevo seleccionador. Y su decisión solo puede considerarse como otro gravísimo error. Al margen de las virtudes o defectos de Luis Enrique como entrenador (los jugadores del Barcelona aplaudieron su salida) el nuevo director de la primera plantilla siempre se ha mostrado a lo largo de su breve carrera como un hombre con mal carácter, rencoroso, que desprecia y se enfrenta a los medios de comunicación y un auténtico “hooligan” antimadridista.

No se puede poner al frente de la selección a un entrenador que se enfrenta de malos modos a la Prensa cada vez que es criticado y que, además, odia al principal equipo de fútbol de España y el que más jugadores suele aportar al equipo nacional. Muchos analistas deportivos ven a Rubiales como un topo del Barcelona después de sus más sonadas y erráticas decisiones: destituir a Lopetegui por haber fichado por el Real Madrid y poner a Luis Enrique al frente de nuestra selección. A este paso, el nuevo presidente de la Federación hará bueno al autoritario e imputado por corrupción Ángel María Villar.