El portavoz parlamentario del PP, Rafael Hernando, ha considerado que los españoles no se merecen un presidente como Pedro Sánchez, que por "pagar sus favores" para llegar al Gobierno cuestiona el pacto constitucional o utiliza la política penitenciaria como "moneda de cambio" con sus socios.
En su réplica a la intervención de Sánchez, quien ha comparecido este martes en el Congreso para exponer el programa de Gobierno, Hernando ha asegurado a los españoles que donde no esté el Ejecutivo para defender sus derechos o la unidad de España "estará el PP velando por su derechos".
Hernando ha criticado que Sánchez ha venido hoy a "sobreactuar" y que lo que ha presentado no es un programa de Gobierno, sino "un sistema de subsistencia" que ha negociado para conseguir la mayoría parlamentaria que lo sostenga en el poder con los populistas, los independentistas y los amigos de los herederos de Eta. Un sistema que le va a obligar a "hacer concesiones" a sus socios de Gobierno y que supondrá "hipotecas" para todos los españoles, con tal de mantenerse en La Moncloa.
Así, ha instado a Sánchez a aclarar si está con España o con los que quieren romperla, en referencia a los independentistas catalanes, porque "España no es una nación de naciones, esa es una aberración politica jurídica y constitucional", ha aseverado Hernando.
Para Hernando, a quien la presidenta del Congreso, Ana Pastor, ha tenido que llamar al orden por pasarse del tiempo que tenía para su intervención, Sánchez vive inmerso en un proceso de "culto a su personalidad" y presume de medidas, como la subida de las pensiones, que son "gracias" al anterior Gobierno del PP.
A nivel económico, le ha recriminado que ha empezado como el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero y está volviendo a lo que siempre hacen los socialistas, la política de "despilfarro" y "gastar el dinero de los demás, incluso de los hijos y los nietos" hasta "arruinar" al país.
En este sentido, ha criticado que Sánchez ha nombrado más ministros y altos cargos que los diputados que tiene en el Congreso y ha considerado que esta escasa representación hace muy difícil que pueda gobernar, por lo que su objetivo es "imponer su ideología".