Cuentan las autoridades que el asalto estaba "perfectamente" organizado y que los medios para hacer frente a situaciones como esta son insuficientes ya que no están autorizados para utilizar los medios "más efectivos" que poseen. En este sentido, explican, que solo pueden defenderse con sprays y pelotas de goma.
¿La solución del Ejecutivo al respecto? ¿Reforzar las vallas? No exactamente. El ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha planteado por el contrario eliminar las concertinas. Sin embargo, todavía no ha dado a conocer la fecha en que se llevará a cabo esta medida como tampoco ha explicado cuál será la alternativa.
La Asociación Española de Guardias Civiles (AEGC) se pregunta ahora "dónde quedan los derechos y la seguridad de los guardias civiles" y critica la "improvisación" con la que se actúa en estos asuntos de seguridad.
La entrada de estos 602 subsaharianos en Ceuta originó que el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) se viese desbordado con cerca de 1.200 personas, más del doble de su capacidad.
Es por ello que los servicios de atención se ven igualmente saturados, principalmente en el Estrecho. Salvamento Marítimo ha denunciado también la falta de personal para afrontar la situación porque no pueden desembarcar a las personas rescatadas del mar ante el colapso de los puertos andaluces tras la gran cantidad de rescates de los últimos días.
La Confederación General del Trabajo (CGT) dice por su parte que están viviéndose situaciones de mucha tensión en el puerto y que algunos barcos, al no poder dejar a las personas en tierra, han quedado inoperativos y en el caso de producirse cualquier emergencia, como la llegada de más pateras o buques que se encuentren en peligro, no podrán acudir a socorrerlos.
Así, el 'efecto llamada' se ha convertido en un hecho aunque el Gobierno de Sánchez se empeñe en negarlo continuamente.