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El PP exige el "cese" de la ministra de Justicia tras ser desautorizada por Sánchez

FORZARÁN SU REPROBACIÓN

EL IMPARCIAL | Martes 28 de agosto de 2018
A pesar de contar con dos informes de la Abogacía General, Delgado negó asistencia a Llarena y terminó siendo enmendada por su jefe.

La portavoz del PP en el Congreso, Dolors Montserrat, ha exigido el cese inmediato de la ministra de Justicia, Dolores Delgado, por su postura en la defensa del juez Pablo Llarena y ha anunciado que el partido pedirá su reprobación en el Congreso y el Senado de no producirse este relevo.

En una rueda de prensa en el Senado, Montserrat ha reclamado al Gobierno que pida disculpas públicas a Llarena por los "grandes bandazos" en su defensa, y ha considerado que el propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha "contradicho" a Delgado al decir que esta defensa sí es una cuestión de Estado.

Delgado, que comparecerá en el Congreso para explicar su errática trayectoria en este asunto, negó la defensa al magistrado del Tribunal Supremo, Pablo Llarena, instructor de la causa del procés, ante la demanda presentada por el expresidente de la Generalidad Carles Puigdemont en un juzgado belga. Y lo hizo pese a contar con dos informes de la Abogacía General del Estado que prescribían lo contrario.

El primero de ellos, elaborado por la recién nombrada abogada general, Consuelo Castro, daba luz verde a la representación Llarena, mientras que el segundo exponía las debilidades de una demanda, la interpuesta por Puigdemont, que se fundamentaba en el papel de Llarena en la instrucción de la causa abierta por rebelión contra los golpistas del 1-O, incluyendo sus manifestaciones a título personal.

A pesar de todo, la ministra de Justicia continúo con su plan. En un comunicado emitido el pasado jueves 23, su ministerio decía lo siguiente:

"El Estado español se personará ante la Justicia de Bélgica en defensa de la soberanía e inmunidad jurisdiccional de los tribunales españoles si, en el momento de admitir a trámite la demanda presentada por el ex presidente y cuatro ex consellers de la Generalitat contra el magistrado del Tribunal Supremo Pablo Llarena, la autoridad judicial belga menciona siquiera entre sus argumentos hechos o datos de la causa penal abierta en España contra ellos."

Pero matizaba:

"La demanda presentada en Bruselas incluye también referencias a expresiones o manifestaciones privadas realizadas por el juez Llarena ante las que el Gobierno no puede actuar, puesto que supondría defender a un particular por afirmaciones de carácter privado ajeno a su función.

No sería hasta el lunes, tras recibir intensas críticas de numerosas asociaciones de jueces y fiscales (y de PP y Cs), cuando Delgado rectificaría: "Vamos a defender hasta las últimas consecuencias a la jurisdicción española y a quien la desarrolla, en este caso Llarena", aseveró en una entrevista en RNE. Algo que fue repetido la pasada noche por Pedro Sánchez, que terminaría de enmendar la plana a la ministra: "La defensa de Llarena es una cuestión de Estado".

Una enmienda que también afecta y contradice lo expresado por la vicepresidenta, Carmen Calvo, quien el viernes aseguraba tras el consejo de ministros que "al poder Ejecutivo no le correspondía" amparar legalmente a Llarena, sino que esa era una función relegada a su propio poder (judicial).

El PP exige su "cese"

Desde el PP critican duramente los "los grandes bandazos" que está dando la ministra, "no solo en la defensa de Llarena, sino del Estado de derecho" y también para defender la jurisdicción española a nivel internacional. Y por ello exigen a Sánchez su "cese inmediato".

Para Dolors Montserrat está claro que el Gobierno tendría que haber defendido siempre a Llarena ante el pleito en Bélgica y si lo "abandonaron a su suerte" fue porque se pusieron al lado de los demandantes, los independentistas, que son los que han permitido a Sánchez llegar a la Presidencia.

Según ha considerado, el "cambio de criterio" del Gobierno en la defensa de Llarena se ha debido a la presión social, así como de los jueces y del propio PP y ha acusado al Ejecutivo de ser "cómplice" de los independentistas tras conseguir sus votos para llegar a La Moncloa.

Por eso, ha exigido a Sánchez que aclare si tras este pacto con los independentistas está el compromiso de no aplicar nunca más el 155 mientras él gobierne, aunque en Cataluña se vulnera la legalidad.

"Pedimos al Gobierno que deje de ser prepotente, cómplice de los independentistas y errático", ha asegurado Montserrat, quien ha advertido de que la situación de Cataluña "es muy grave" porque se está deteriorando la convivencia y han aumentado las provocaciones desde que ha llegado Sánchez a La Moncloa y Quim Torra preside la Generalidad.