Nacional

El rechazo de los independentistas tumba los Presupuestos

(Foto: EFE/Chema Moya).

LA LEGISLATURA, EN VILO

Luis Vera | Miércoles 13 de febrero de 2019
Casado no ha asistido a una jornada de debate con las cuentas ya sentenciadas.

Con las cuentas ya sentenciadas, la segunda jornada de debate de los Presupuestos se ha centrado en los reproches, a veces in absentia, ya que los principales líderes de la oposición no se encontraban en el hemiciclo de la Cámara Baja. Los Presupuestos Generales del Estado de 2019 han sido rechazados en el Congreso con los votos de ERC y PDeCAT, que se han sumado a los del PP, Ciudadanos, Foro Asturias y Coalición Canaria, lo que abre la puerta a un adelanto electoral.

Las cuentas han sido rechazadas después de que las formaciones independentistas hayan votado conjuntamente a favor de las 6 enmiendas a la totalidad, que pedían la devolución de las cuentas públicas y que han recibido 191 votos a favor, 158 en contra y 1 abstención.

Se abre así la posibilidad de unas elecciones generales, en las que se baraja la fecha del 14 o el 28 de abril.

Concluía la ministra de Hacienda el alegato final en favor de las cuentas: "Mantenemos la esperanza de sacar adelante los Presupuestos", ha dicho. Sin embargo, su compañero, el ministro de Fomento y secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, aseguraba a preguntas de los periodistas sobre un adelanto de las elecciones generales que "en breve" habrá "noticias".

El debate ha sido en ocasiones bronco en su recta final, y ha tenido un momento de máxima tensión cuando Ciudadanos ha pedido que la portavoz socialista Adriana Lastra retirara la acusación de que Juan Carlos Girauta había alimentado la teoría de la conspiración sobre la autoría de los atentados del 11M en Madrid. El secretario general del grupo parlamentario de Ciudadanos, Miguel Gutiérrez, ha pedido a Lastra que rectifique esa "calumnia". "No ha habido ninguna calumnia y por tanto no lo retiro", ha contestado Lastra.

La intervención del PNV, a cargo de Aitor Esteban, ha sido especialmente alabada por la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, principal valedora de las cuentas. Ha sido una constatación de hasta qué punto han cambiado las tornas en cuanto al papel de los nacionalismos vasco y catalán en Madrid: con PDeCAT -antigua CiU- y ERC en enconadas posiciones independentistas, el PNV se muestra como un partido dialogante, con amplias miras de Estado y, al fin, determinante, como mostró cuando precipitó la caída de Mariano Rajoy como presidente del Gobierno por sorpresa, tras apoyarlo en la aprobación de unos presupuestos -los de Rajoy- que siguen vigentes.

Toda la presión está ahora sobre Pedro Sánchez, que no ha sido capaz de aprobar unos presupuestos propios y que podría convocar elecciones en abril. En el camino hay un importante hito: el 26 de marzo los ciudadanos están convocados a elecciones municipales, autonómicas y europeas, primera cita electoral después del triunfo del triunvirato PP-Cs-Vox en Andalucía, y que medirá hasta que punto es seria la incursión de un quinto partido determinante en la política española.