El expresidente del Gobierno Mariano Rajoy ha destacado este miércoles en el juicio del "procés" que las autoridades de la Generalidad eran "plenamente conscientes" de que "no iba a autorizar un referéndum para liquidar la soberanía nacional ni la unidad de España".
Rajoy ha explicado en su interrogatorio como testigo que se dirigió a los expresidentes del Govern Artur Mas y Carles Puigdemont para dejarles claro que, "mientras fuera presidente de España, no habría referéndum para liquidar la soberanía nacional ni la Constitución de un país"; porque -ha reiterado- "ningún presidente de Gobierno puede aceptar la liquidación del Estado".
Los expresidentes de la Generalidad "eran plenamente conscientes" de su postura, pues "desde el primer momento" él "no iba a autorizar un referéndum para liquidar la soberanía nacional, la unidad de España y para saltarme la ley", por lo que "no ha habido ningún acuerdo, ni siquiera conversaciones para llegar a un acuerdo".
Tras reiterarles su posición, ha dicho, les recordó que "es el pueblo español el que decide lo que es España, y no los representantes de una comunidad autónoma, ni el Gobierno de España ni las Cortes Generales. Eso quedó meridianamente claro desde el primer momento".
Rajoy ha manifestado que dejó muy claras las reglas del juego: "Si quiere hacer un referéndum, eso lo tiene que decidir el pueblo español, tiene que ir a las Cortes, que tienen que modificar la Constitución. Pero no basta con el voto de las Cortes, sino que es el conjunto del pueblo español el que lo tiene que decidir. La soberanía nacional solo puede ser modificada por el pueblo español".
Y ha manifestado que siempre estuvo abierto al diálogo pero que, "si de lo único que se quiere dialogar, es de cómo se liquida la soberanía nacional, lisa y llanamente eso no era posible". "Se puede arreglar todo pero no se puede arreglar la liquidación de la ley y de la Constitución", ha señalado.
"Creo que hemos sido prudentes, hemos hecho un gran esfuerzo, se sabía desde hacía mucho tiempo que nosotros no podíamos aceptar esto", ha argumentado el expresidente del Gobierno, satisfecho de haber logrado apoyos de otros grupos políticos y de haber buscado el máximo acuerdo posible.
A preguntas del abogado de la acusación popular y secretario general de Vox, Javier Ortega Smith, ha afirmado que la situación fue tan "excepcional" que se adoptó por primera vez la decisión de aplicar el artículo 155 de la Constitución y el relevo del Gobierno de la Generalidad.
Y se optó por esa medida al estimar que era "mucho más operativo y más justo" que declarar un estado de excepción, pues esa medida afecta a derechos individuales de las personas y sustituir a un Gobierno y convocar elecciones, no.
Rajoy ha considerado "excepcional" que se concentraran "miles de personas ante la Conselleria de Economia donde unos funcionarios estaban cumpliendo decisiones ordenadas por los jueces" o que ante la sede del TSJ de Cataluña se manifestaran 20.000 personas con la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, haciendo proclamas con un megáfono. O las situaciones "de acoso" a policías, guardias civiles o alcaldes no independentistas.
Sobre el la sufragación del referéndum ilegal del 1-O, Rajoy ha manifestado que el Ministerio de Hacienda informó "en nueve ocasiones" a la Fiscalía sobre algunos movimientos en las cuentas de la Generalidad que podían haber sido destinados a la organización del referéndum del 1 de octubre.
A preguntas del que fuera consejero de Presidencia con Artur Mas, Francesc Homs, que ejerce de defensa en el juicio del "procés", Rajoy ha recordado que el Gobierno decidió controlar las cuentas de la Generalidad de Cataluña.
Un control que fue siendo más "exhaustivo" a medida que pasaron los meses hasta el punto que llegó un momento en el que el interventor de la Generalidad debía comunicar todos los gastos al Ministerio de Hacienda.
"Cuando (el ministerio) veía algo que podía ser utilizado para el referéndum daba parte a la Fiscalía General del Estado o a la Fiscalía del Tribunal de Cuentas. Lo hizo en nueve ocasiones en las que Hacienda pensaba que se podría vulnerar la ley", ha revelado.
La segunda opción que se pudo dar en el caso de que la Generalidad hubiese destinado fondos públicos al 1-O es que "se hubiera engañado u ocultado algunas partidas", si bien según ha recalcado Rajoy, "ya no le corresponde al Gobierno hablar de este asunto" sino a los tribunales.
"Lo que intentamos era lógico, no queríamos que hubiese referéndum ni se gastase dinero en eso", ha comentado Rajoy, que ha recordado que su Gobierno llegó a recurrir al Tribunal Constitucional la partida adicional para el referéndum recogida en los presupuestos de Cataluña, aprobados por el Parlament.
Pese a la intención de su Ejecutivo, "no se puede descartar" que el Govern de Carles Puigdemont destinase dinero público al referéndum -una acusación que pesa en este juicio sobre nueve miembros de su gabinete- pero, ha dicho, eso está "fuera" de sus responsabilidades.
Con respecto al 1-O, el expresidente del Gobierno ha lamentado "muchísimo" todas las imágenes de violencia del 1-O, aunque, al mismo tiempo ha culpado íntegramente a las autoridades de la Generalidad por su responsabilidad al llamar a la gente a votar.
"Yo lamento muchísimo todas estas imágenes, no me gustan ni estas ni otras", ha reconocido Rajoy en el juicio del "procés" tras visualizar un vídeo en el que se ven cargas policiales y ciudadanos heridos el 1 de octubre de 2017.
Aunque aludiendo al Govern de la Generalidad ha querido dejar claro que "la responsabilidad de los dirigentes políticos está en evitar que se produzcan acontecimientos como los que se han visto aquí. Y ha aseverado: "Si se hubiese actuado cumpliendo la ley no hubiésemos visto esas imágenes ni otras imágenes parecidas".
Como había manifestado previamente su número dos en el Gobierno, Soraya Saenz de Santamaría, el expresidente ha subrayado también que él no tomó ninguna decisión sobre el operativo policial del 1-O.
Pero ha añadido que si no se hubiera llamado a la gente a votar a un referéndum ilegal no se habrían producido lesiones a algunos ciudadanos y algunos miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, los cuales "prestaron una función muy importante en defensa de los intereses de todos".
El expresidente del Gobierno ha recalcado en varias ocasiones que él nunca en su vida ha decidido sobre un operativo policial, ni siquiera cuando era ministro del Interior, por lo que tampoco decidió sobre la "operación Copérnico" ni sobre el 1-O.