Pese a su complicidad con el Gobierno, la teniente fiscal del Tribunal Supremo, María Ángeles Sánchez Conde, afirma que no buscaba un "beneficio personal".
Considera que ambos testimonios contienen información "desconocida hasta ahora" y de interés para esclarecer el supuesto uso irregular de dinero en efectivo dentro de la formación socialista.