El juicio del procés ha llegado a su fin. Tras cuatro meses de sesiones, el proceso judicial más mediático de la historia de nuestro país ha terminado este miércoles con una sesión en la que el Tribunal Supremo ha escuchado los argumentos exculpatorios de los 12 acusados, que han tomado la palabra una última vez. A continuación se detallan todas sus intervenciones:
El exvicepresidente y consejero de Economía de Economía de la Generalidad, Oriol Junqueras se ha presentado como un "profesor, padre de familia y cristiano" y ha pedido a los jueces que "devuelvan el procés a la política".
Junqueras, que se enfrenta a 25 años por rebelión agravada con malversación en el Tribunal Supremo, ha utilizado su turno de última palabra para lanzar un alegato político en favor del "diálogo" y ha lamentado que se haya traspasado a la Justicia "la responsabilidad de dictar sentencia"
Junqueras se ha mantenido firme en sus "convicciones políticas, cívicas, democráticas, pacíficas, republicanas y cristianas" y en su "compromiso irrenunciable con la bondad y el respeto a la dignidad humana", y ha insistido en que "votar y defender la república desde el Parlamento no puede ser un delito".
En apenas cinco minutos y apoyándose en sus notas, el que fuese vicepresidente del Govern ha reconocido que "cualquier político, como cualquier persona, comete errores", si bien ha querido dejar claro que él se desmarca de la política "que niega el diálogo, la negociación y el acuerdo": "Siempre he evitado esa mala política".
Raúl Romeva ha criticado el "sesgo de la Fiscalía" y la "instrumentalización" del concepto de odio. "Aquello que mueve a millones de personas es la frustración, la incomprensión, la indignación por el 'aporellismo'", ha manifestado.
"En este banquillo no estamos sentados 12 personas, estamos sentados más de 2 millones de personas que se sienten concernidas con nosotros. Estas personas no cambiarán su manera de ver las cosas en función de lo que pase en el juicio", ha afirmado el exconsejero de Exteriores.
"La solución que existe se llama política, y, más allá, democracia", ha subrayado el exconseller antes de garantizar que, pase lo que pase, seguirán "con la mano tendida a todo el mundo, con el verbo sereno incluso ante aquellos que nos insulten" para resolver desde sus convicciones republicanas problemas que afectan a todos.
"Y seguiremos mirando a los ojos de nuestros hijos e hijas con dignidad, con la misma con la que millones de personas en todo el mundo se baten por defender los derechos fundamentales", ha concluido.
El exconseller de Interior, Joaquim Forn ha negado rotundamente que su actuación tuviera como objetivo "liquidar la Constitución" mediante el uso de la fuerza y ha atribuido su situación al "fracaso de la política".
Forn ha reiterado "el carácter pacífico del referéndum" y ha destacado que siempre "se ha rechazado la violencia".
El exconsejero ha denunciado que se encuentra en prisión por "sus ideas políticas", ha y ha solicitado quedar en libertad. "Solo desde el diálogo seremos capaces de resolver el conflicto político", ha terminado.
El exconsejero de Presidencia, Jordi Turull, ha acusado a las acusaciones de "confundir las críticas con ataques" a las instituciones. "O es esto o a los independentistas se nos quieren aplicar unas reglas distintas", ha aseverado.
Turull ha expresado su total "discrepancia" con la postura de la Fiscalía, que ha tachado de delirante: "Es inaudito que de la suma de actos legales y lícitos se pretenda construir uno de los delitos más graves del Código Penal".
"Descabezándonos a nosotros no se va a descabezar al independentismo", ha sentenciado. "Que de la excepción minúscula se quiera hacer la regla general es un insulto a la sociedad catalana", ha añadido.
"He llegado a esta bancada defendiendo pacíficamente la independencia de Cataluña. Soy independentista y lo seré. No hay camino hacia el diálogo, el diálogo es el camino", ha concluido.
El exconsejero de Territorio y Sostenibilidad, Josep Rull, ha defendido haber actuado "de manera razonable y seria como consejero".
Rull, quien ha afirmado que Cataluña como nación "existe antes que la Constitución", ha aludido a la sentencia del Tribunal Constitucional para justificar el procés: "
El exconseller, ha pedido valentía a los jueces: "Tienen la oportunidad de decir cuáles son los límites de los derechos y libertades".
Aunque ha matizado que "sea cuál sea el sentido de su sentencia no van a impedir que les pueda dar un humilde testimonio de nuestro compromiso de nuestra lucha tenaz". "Después de nosotros siempre vendrán más. No existen cárceles suficientes para encerrar el anhelo de libertad", ha terminado.
El expresidente de la ANC, Jordi Sánchez ha denunciado que se siente "víctima de los poderes del Estado". Visiblemente emocionado Sánchez ha relatado el "dolor" que la prisión le ha causado a él y a sus familiares. "La no violencia no es pasividad, no es quedarse quieto ante la violencia de Estado. La no violencia es asumir las consecuencias".
Sánchez, también ha denunciado "el uso y abuso de la prisión preventiva" y ha pedido al tribunal que "no agraven" la situación. "Ojalá su sentencia sirva para resolver lo que la clase política ha sido incapaz de resolver".
En opinión del diputado de JxCat, lo más sorprendente del juicio ha sido la negación de la verdad por parte de Vox y el Ministerio Fiscal. "Lo podrán decir mil veces, pero no podrán convencer a la gente de que el 1-O fue una jornada de violencia".
"El debate hoy no es solo sobre el derecho de autodeterminación. El problema también es de derechos y libertades", ha afirmado.
"La urna no es el instrumento de ningún golpe de Estado". Sánchez ha deseado a los magistrados toda la "luz" para su sentencia. "Estoy convencido que gran parte de las acusaciones, cuando se van a dormir saben que no están siendo justos. Espero que finalmente se haga justicia", ha finalizado.
La expresidenta del Parlament ha considerado una injusticia que se la juzgue por rebelión y al resto de sus compañeros de Mesa, por desobediencia: "Estoy siendo juzgada por mi trayectoria política, por ser quién soy, no por mis actos".
"Durante este juicio se ha realizado un extraordinario esfuerzo para visibilizarme, para diferenciarme de la Mesa, para incriminarme", ha continuado.
Forcadell también ha criticado que las acusaciones no hayan modificado sus escritos tras conocer las pruebas presentadas por su defensa: "Estos cuatro meses no han servido para nada", ha espetado.
"Espero que juzguen los hechos comprobados y no las falsas especulaciones que modifican la realidad", ha terminado.
La exconsejera de Trabajo, Asuntos Sociales y Familia, Dolors Bassa, ha negado los hechos que le han sido imputados: "Soy inocente", ha exclamado.
Bassa ha defendido la honestidad que ha ejercido durante los 22 meses que estuvo en el cargo. "La desobediencia hubiera sido presentarse con un programa y no cumplirlo", ha matizado.
"Su sentencia puede ser el principio de la solución para muchas personas. Las generaciones que vienen dependen de ella", ha concluido.
El presidente de Ómnium Cultural, Jordi Cuixart ha dicho no sentirse arrepentido y no ha dudado en volver a llamar a la movilización desde el Tribunal Supremo".
"Lo que estamos viendo es un juicio a la democracia, y no renunciamos a la condición de presos políticos", ha proseguido.
Para Cuixart "el problema no es la desobediencia civil, el problema es la obediencia civil, que permite que nuestros océanos sean mares de plástico, o que los refugiados mueran ante nuestras costas".
"No van a lograr confrontar a los ciudadanos", ha expresado Cuixart. "Me niego a vivir sin esperanza y me niego a odiar a nadie". "No voy a renunciar nunca".
"Todos vamos a sacar una lección de la decisión de este tribunal". "Mi prioridad como presidente de Ómnium no es salir de prisión, sino continuar avanzando para la resolución de este conflicto".
"Estoy convencido de que lo volveremos a hacer", ha terminado Cuixart desafiando al tribunal.
"¿Cómo hemos podido llegar a este punto y cómo podemos enderezarlo?, ha comenzado preguntándose el exconsejero de Empresa de la Generalidad.
"El acuerdo estuvo a punto de ser posible en 2017". "Lo intentamos hasta el último minuto", ha relatado Vila.
"Y no fue posible -ha continuado- porque no se dieron las condiciones necesarias". "Dimití frustrado no porque creyera que mis compañeros cometerían ninguna ilegalidad, sino porque el president Carles Puigdemont no pudo o no quiso convocar elecciones", ha confesado.
En opinión del exconsejero, "estamos en una encrucijada en la que podemos entroncar con la peor o con la mejor de nuestras tradiciones". "Tengo plena confianza en este tribuial y espero que con su sentencia formen parte de la solución y no del problema en el que nunca teníamos que habernos metido", ha acabado.
"Que hoy estemos aquí demuestra el fracaso de la política", ha comenzado el exconsejero de Justicia de la Generalidad.