El epicentro de las protestas se situó en El Prat, donde se han vivido los momentos de mayor tensión. Miles de personas respondieron a la llamada de la plataforma separatista Tsunami Democratic, tratando de bloquear el aeropuerto. Las aerolíneas se han visto obligadas a cancelar 108 vuelos debido a los disturbios. La causa principal de estas cancelaciones fue la imposibilidad de los pasajeros que tenían vuelos previstos de llegar a la T1, una dificultad con la que también se han encontrado algunas tripulaciones de compañías aéreas.
Uno de los episodios de mayor violencia tuvo lugar en el exterior de la Terminal 1 y en el aparcamiento, donde los concentrados se enfrentaron contra miembros de la Policía Nacional y de los Mossos. Allí vaciaron extintores contra los agentes y lanzaron también todo tipo de objetos contra ellos, que respondieron con cargas. Extintores, piedras o maderas son algunos de los objetos que lanzaron los manifestantes, algunos de los cuales se resguardaron tras palés de madera a modo de barricadas.
El Sistema de Emergencias Médicas (SEM) ha atendido a lo largo del día a 56 personas, la mayor parte de ellas en la Terminal 1 del aeropuerto de El Prat. Fuentes del SEM han asegurado que ninguna de las personas atendidas revestía gravedad, aunque dos de las que han sido socorridas en la T1 han tenido que ser trasladadas a un centro hospitalario.
El servicio ferroviario en Gerona estuvo completamente interrumpido durante buena parte del día, después de que algunos manifestantes cortaran tanto la línea de tren convencional (ya restaurada) como la de alta velocidad (AVE). Los hechos más graves se produjeron a la altura de la boca sur del túnel de acceso a Gerona, donde el incendio de algunas traviesas ha provocado el deterioro de los raíles. Mossos y Policía Nacional se han desplegado también en la estación de tren de Sants de Barcelona, uno de los puntos calientes donde se pueden producir incidentes y donde han sido cancelados 50 trenes de Renfe.
A lo largo de la jornada los secesionistas han llegado a bloquear una veintena de carreteras de Cataluña, según datos del Servei Català del Trànsit (SCT). El bloqueo más grave ha sido el de la AP-7 a su paso por varios puntos de Gerona y Barcelona (que ya han sido levantados).
A última hora de la noche, y tras la multitudinaria manifestación de la plaza Sant Jaume en Barcelona, la Policía cargaba contra los manifestantes concentrados frente a la Jefatura Superior de Policía de Vía Laietana, después de que un pequeño grupo tirara parte de las vallas que protegen el edificio.
La jornada se saldó con dos detenciones: un militante de la CUP por "atentado a agentes de la autoridad" en Mataró y la de otro individuo en el vestíbulo de la línea L-9 del metro de Barcelona, por el mismo delito.