El expresidente de la Generalidad Carles Puigdemont ha apelado a "retomar la iniciativa" para lograr el objetivo de la república, con una agenda "propia" soberanista y no la del "Estado represor", sin esperar así la "imposible conjunción astral" de que haya un Gobierno que quiera negociar.
Puigdemont se ha dirigido, a través de videoconferencia, a la denominada asamblea de cargos electos, que ha reunido por primera vez a unos 2.000 ediles, alcaldes, diputados y senadores, principalmente de JxCat, ERC y CUP, en el Palacio de Congreso de Cataluña.
Esta asamblea es un organismo no oficial que se ha impulsado desde el denominado Consejo por la República para responder a la sentencia del procés y seguir con la hoja de ruta soberanista, sin los condicionantes del ordenamiento jurídico que sí tienen, en cambio, las instituciones oficiales de Cataluña.
Los asistentes han tenido que pagar 10 euros para acceder al acto. Dinero que, dicen,se ha destinado íntegramente al alquiler del Palacio de Congresos
Un cónclave que ha servido para responder a la sentencia del procés y para retomar la senda soberanista, tras unas semanas de protestas en las calles y la polémica por la actuación de los Mossos d'Esquadra, lo que ha llevado a algunos de los asistentes entre el público a pedir la dimisión del consejero de Interior, Miquel Buch.
El consejero no estaba en el Palacio de Congresos, pero sí el presidente de la Generalidad, Quim Torra; el vicepresidente catalán, Pere Aragonès, y otros miembros del Govern, además del presidente del Parlament, Roger Torrent.
Puigdemont ha remarcado que, después de la sentencia del procés y sus "durísimas condenas", es necesario "recuperar la iniciativa": "Retomemos el camino, que no hemos dejado, para construir la república cada día y para su reconocimiento definitivo".
Ha defendido que la asamblea es una "respuesta coral" de las diferentes "legitimidades" que tienen los electos con el fin de alzar el "clamor" por los presos, por el "fin de la represión" y por la "autodeterminación" de Cataluña. También es una vía, ha dicho Puigdemont, para combatir la "represión latente" con la que el Estado, a su juicio, pretenden "anular" a los independentistas.
Los electos han aprobado un manifiesto de cinco puntos que rechaza en primer lugar la sentencia del Tribunal Supremo contra los líderes del procés.
También pide la amnistía, se exige "la libertad de los presos y el retorno de los exiliados" y "el cese de la represión judicial, política, social, económica y policial", y se apoya "la movilización popular y la defensa de la soberanía de las instituciones catalanas".
En el texto, la asamblea reclama diálogo al Estado "y una mesa de negociación que retorne el conflicto a la política", al mismo tiempo que apela "a la mediación internacional para conseguir este objetivo", y se compromete a "trabajar para la autodeterminación".
En la parte final de la reunión han tomado la palabra decenas de electos y algunos de ellos -ninguno de primera línea política- han criticado la actuación policial de los Mossos d'Esquadra, han pedido disolver la Brimo (antidisturbios) y han llamado a "cortar la Diagonal".
Al finalizar el acto, en efecto, varias decenas de asistentes al acto han cortado el tráfico en la Diagonal durante unos diez minutos, aproximadamente