Entre las
capacidades esenciales, tanto asistenciales como de salud pública, que el Ministerio marca como
requisitos indispensables para abordar la desescalada están algunos aspectos hospitalarios como son las medidas de prevención de infecciones intrahospitalarias.
Algunas de estas exigencias son el
cribado universal con PCR de pacientes antes del ingreso por patología no-COVID, siempre priorizando la atención urgente del paciente; y los circuitos separados entre COVID y no COVID, además de medidas de precaución y reservas de EPIs.
En cuanto a camas de agudos y
UCI, el Ministerio ha aclarado que se debe tener capacidad para reservar asistencia de respiración mecánica y medicación crítica y para afrontar un incremento neto de camas de agudos y de UCI en previsión de un pico asistencial.
En Atención Primaria, el Ministerio demanda
circuitos separados para la atención presencial de personas con síntomas respiratorios o infecciosos, protocolos de protección del personal y de diagnóstico de nuevos casos, aislamiento y seguimiento.
El Ministerio pide, asimismo,
protocolos de centros de salud y para la identificación de los centros sociales en la zona básica de salud, como residencias de mayores, algo que en las islas ya se tiene en desarrollo a través de una instrucción de la Dirección General de Salud Pública.
Sanidad insiste en la capacidad de diagnóstico a través de PCR y un cribado de residencias de mayores, algo que Canarias recuerda que ya viene realizando hace tiempo. EHay varias comunidades que tiene índices adecuados para comenzar cierta apertura como algunos territorios insulares o algunas provincias"