muchas incógnitas
Jueves 21 de agosto de 2008
El juez de Instrucción Número 11 de Madrid, Javier Pérez, encargado de la investigación judicial sobre el accidente del avión de Spanair que se cobró ayer la vida de 153 personas, ha comenzado a hacer entrega a las familias de los cuerpos que han podido ser identificados, un total de 14 hasta el momento, informaron a Europa Press fuentes jurídicas. El magistrado permaneció durante la tarde-noche de ayer en el aeropuerto de Barajas procediendo al levantamiento de los cadáveres de las víctimas y se trasladó después al pabellón 6 de IFEMA, donde comenzaron las labores de reconocimiento a cargo de un equipo de 40 forenses.
El juez, sin informes
Las citadas fuentes confirmaron que por el momento, el magistrado no ha recibido ningún informe sobre el accidente y se encuentra a la espera de la entrega del estudio técnico sobre el punto de caída del avión y sus fragmentos, diseminados en una amplio territorio dada la magnitud de la catástrofe.
El juez Pérez tiene intención de hacerse cargo de la investigación hasta la conclusión de la misma. Se vería obligado a compartir la instrucción sólo en el caso de que existieran dudas sobre la territorialidad del siniestro y éste pudiera ser competencia de otra Comunidad Autónoma, supuesto que parece poco probable según las fuentes consultadas. En cuanto al estudio de las cajas negras del avión, las mismas fuentes indicaron que su análisis se prolongará varias semanas, con lo cual el juez no podrá contar con estos datos hasta entonces. Por el momento, el magistrado no cuenta con ningún dato relacionado con las causas del accidente.
El Ministerio asegura que actuará con celeridad
La ministra de Fomento, Magdalena Alvarez, ha asegurado que la comisión de investigación trabajará "con toda la celeridad posible" para intentar conocer las causas que provocaron ayer el accidente de un avión de Spanair en el aeropuerto de Barajas y exigir responsabilidades. Dicha comisión, que está formada por siete personas independientes, está recopilando todas las pruebas y todos los datos relativos a la salida de la aeronave. "En una tragedia de la magnitud de este tipo pedimos la máxima celeridad, porque hay que dar una respuesta mucho más rápida que en otras circunstancias a todos los afectados y a la sociedad", señaló la titular de Fomento en declaraciones a la Cadena Ser.
Por su parte, el Sindicato Español de Pilotos de Líneas Aéreas (Sepla) ha puesto en disposición del Ministerio de Fomento a sus expertos técnicos para colaborar en el esclarecimiento de las causas del accidente del vuelo JK5022.
Investigadores de Estados Unidos y Alemania
Cuando no se había cumplido una hora del accidente, desde Washington se anunció que se estaba preparando un equipo urgente para que acudiese a Madrid a contribuir a la investigación sobre las causas del accidente. Este equipo pertenece a la Oficina de Seguridad en el Transporte de los Estados Unidos, y según declaró su portavoz, Keith Holloway, su país siempre sigue el mismo protocolo cuando en el accidente aéreo está comprometida una compañía estadounidense. Este es el caso, dado que la fabricante es la McDonnell Douglas.
Por otro lado, varios expertos del Departamento Federal de la Policía de lo Criminal (BKA) alemana cooperarán con las autoridades españolas en la identificación de las víctimas del accidente. La participación de expertos del BKA en las tareas fue ofrecida por el Gobierno de Berlín y las autoridades españolas lo aceptaron, indicaron las fuentes alemanas. El aparato accidentado, un MD-82 con 172 ocupantes entre pasajeros y tripulación, era un vuelo de Spanair compartido con Lufthansa. Siete de los pasajeros correspondían a la aerolínea alemana, de los cuales cuatro eran de esa nacionalidad.
Hasta ahora, Berlín no ha confirmado que éstos estén entre las víctimas y se ha limitado a comunicar que están en "contacto directo" con Spanair para establecer la situación de esos pasajeros y si efectivamente tomaron el avión.
Muchas incógnitas por responder
Son muchas las preguntas que los equipos de los tres gobiernos tienen que responder. La principal de ellas es ¿por qué decide el piloto volver tras su primer intento de despegue? El comandante Antonio Luna toma la decisión de someter al avión a una inspección después de que hubiese empezado a avanzar por la pista. Hay que averiguar qué signos percibió el piloto, qué ruidos le hicieron sospechar y por qué razones luego descartó, trágicamente, suspender el vuelo.
Otra cuestión que habría que dilucidar es en qué medida el piloto pudo verse presionado por la penosa situación de la compañía, que recientemente ha anunciado el despido de un millar de personas. También habría que saber porqué no pudo seguir volando el avión, cuando con un solo motor podría haberlo hecho sin ningún problema. ¿Se produjo algún tipo de problema en la cabina?
En cambio, si algo sí está claro es que fue competencia de la compañía examinar el avión antes del segundo y fatídico despegue y ordenar que éste se llevara a cabo, ya que el mantenimiento de la flota y su reparación es responsabilidad de las aerolíneas.
No pudo ser el motor
El director se seguridad del Colegio Oficial de Pilotos de la Aviación Comercial (COPAC), Francisco Cruz, apunta la existencia de otros fallos en los sistemas del avión como posible causa del accidente del avión de Spanair registrado ayer en Madrid y que ha causado 153 muertos. Cruz ha declarado que "no es lógico que con un fallo del motor el avión se estrelle, tiene que haber algo más", y esa posibilidad "puede corresponder a problemas en los sistemas hidráulicos o eléctricos".
Otro McDonell Douglass de Spanair con incidentes
Un avión de Spanair y del mismo modelo que el siniestrado este miércoles protagonizó un incidente el sábado pasado, ya que tuvo que desviar su ruta cuando despegó desde Lanzarote hacia Madrid y aterrizó en Gran Canaria para realizar tareas de mantenimiento. La compañía Spanair aseguró el domingo que el avión que aterrizó durante la tarde del sábado en Gran Canaria, después de salir de Lanzarote con destino Madrid, lo hizo por motivos de mantenimiento, por lo que no fue una emergencia, como indicaban las primeras informaciones, según informaron a Europa Press de la empresa.
De esta manera, el comandante del avión avisó que había detectado un fallo en un generador 30 minutos después de la salida desde Lanzarote. Así, el avión se dirigió a Gran Canaria para realizar tareas de mantenimiento en el aparato. Por su parte, la torre de control entendió que había un fallo en el motor, por lo que decidió establecer el protocolo habitual de emergencias, "aunque en realidad no la hubo", aseguraron las mismas fuentes.
Además indicaron que el aparato, un McDonnell 82, cuenta con tres generadores, de los que dos de ellos podían estar fallando, según los indicadores de información que utilizan los pilotos.
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