Los nacionalistas gallegos logran 19 diputados en el Parlamento gallego (13 más que hace cuatro años) mientras que los socialistas obtienen 14 representantes, los mismos que en las pasadas autonómicas.
Vuelco de fuerzas, por tanto, en Galicia, donde el BNG escala con respecto a 2016, cuando obtuvo 6 escaños. Entonces, las Mareas de Podemos arrebataron votos a los nacionalistas, que certifican ahora el desplome de la nueva marca de Podemos, Galicia en Común, que se queda sin representación.
La participación en las elecciones gallegas a las 17:00 horas se mantenía prácticamente igual que en las elecciones de 2016. Si en el dato de las 12:00 horas se reflejaba un 19,31 % de participación (un 4,3 más que en 2016), a las 17:00 horas marcaba un 43,24 % de participación, apenas un 0,7 más que en los comicios de hace cuatro años.
Aunque el PNV mejora sus resultados de 2016, sigue quedando lejos de una mayoría absoluta marcada por los 38 diputados. Necesitará repetir coalición con el PSE, que ha conseguido 10 escaños.
La segunda fuerza política del País Vasco sigue siendo Bildu, que mejora sus datos de las pasadas elecciones y consigue 22 representantes en el Parlamento vasco. El PNV y Bildu suman el 67 por ciento de los votos.
Podemos pierde fuerza al lograr 6 diputados, uno más que los que obtiene la coalición PP+Cs (5), y Vox irrumpe en el Parlamento vasco con un diputado por Álava.
Las elecciones han registrado una participación del 52,8 % de los ciudadanos llamados a las urnas, lo que supone el mínimo histórico de todos los comicios autonómicos celebrados hasta ahora.