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Messi estalla tras la debacle del Barcelona en Liga y Setién se defiende

FÚTBOL

M. Jones | Viernes 17 de julio de 2020
El genio argentino atacó contra todos en declaraciones tras el duelo de este jueves.

Mostrar una de las peores caras de la temporada en el día en que el Real Madrid se proclamó campeón de Liga no es sencillo para el Barcelona. Para más inri, perder en el Camp Nou ante el Osasuna (con superioridad numérica) en semejante fecha lo complica todo. Y, por si fuera poco, que la estrella del equipo señale al entrenador como culpable de la catástrofe, con la herida sangrando, redondea un anochecer más que indigesto para el aficionado azulgrana. Este jueves será recordado, sin duda, como uno de los picos más bajos de la era del seis veces Balón de Oro.

Durante las últimas semanas Luis Suárez había venido susurrando lo que su compañero de delantera ha terminado por gritar. El uruguayo declaró en Vigo, tras regalar el liderato al bloque entrenado por Zinedine Zidane, que "antes no perdíamos tantos puntos fuera de casa". Añadió que "los entrenadores están para analizar los motivos". El charrúa señaló a Quique Setién como el responsable de los pinchazos en Sevilla y Balaídos que devendrían, días más tarde, en otras tablas caseras ante el Atlético, para nutrir el colchón determinante en el título merengue. Y abortó, de cuajo, la estrategia del presidente del echar la culpa al VAR.

Que las vacas sagradas no estuvieron de acuerdo en ningún caso con el despido de Ernesto Valverde y la contratación del cántabro es un secreto a voces. Tampoco simpatizaron con que por la llegada de Antoine Griezmann no se pudiera ni intentar el regreso de Neymar; con que Eric Abidal pusiera sobre la mesa que en estos años de mandato del Txingurri se ha entrenado más bien poco; y con que el estamento dirigente del club contratara los servicios de una agencia para desprestigiar a nombres como Xavi Hernández, Pep Guardiola o incluso, a Piqué, Messi y compañía.

Por todo ello 'La Pulga', que cuenta con los dedos de la mano sus declaraciones a los medios, optó este jueves por tomar la palabra. Tras el bochornoso 1-2 sufrido frente a los navarros. Lo hizo para desahogarse y, de paso, enseñar la puerta de salida a Setién. Según el argentino, que ha bajado su ratio goleador a niveles de 2008 vaya usted a saber por qué, la inercia del Barça se vició de forma considerable desde enero. Esto es, desde que Valverde fue cesado, Xavi se negó a aterrizar en el banquillo azulgrana y acabó tomando las riendas el preparador cántabro que ha pretendido reclamar intensidad a un grupo de futbolistas que ya no están para eso.

Ante el foco de Movistar, el astro explicó que "la verdad es que no queríamos terminar de esta manera, pero marca un poco como fue todo el año, un equipo muy irregular, muy débil, que le ganan por intensidad, que le ganan por ganas, que nos crean muy fácil y nos hacen gol". "Durante el año fuimos muy irregulares, perdimos muchos puntos donde no deberíamos haber perdido y este partido indica un poco lo que fue el año nuestro", diagnosticó.

"Creo que el Madrid hizo lo suyo después del parón. No ha perdido ningún partido y tiene mucho mérito, pero nosotros también ayudamos y mucho para que esta Liga se la lleven ellos", destacó para, de inmediato, pasar al núcleo de si intervención. "Creo que nos va a venir bien este parón para limpiar la cabeza, olvidarnos de todo lo que pasó, lo que vivimos, que fue muy malo de enero para acá, y pensar que es una competición que empieza de cero (la Liga de Campeones), pero tenemos que cambiar muchísimo y hacer mucha autocrítica". El 13 de enero Bartomeu presentó a Setién. Desde entonces ha marcado 11 goles en Liga.

Siguió en su alegato haciendo hincapié en admitir los errores propios. "Tenemos que hacer autocrítica, empezando por nosotros los jugadores, pero hacer una autocrítica global, porque está bien que el Madrid gane todos los partidos y tenga su mérito, pero nosotros somos el Barcelona y estamos obligados a ganar todos los partidos sea cual sea". "La sensación del equipo es que intenta y no puede, que deja mucho que desear en muchos partidos. Ya lo dije hace tiempo que si seguimos de esta manera va a ser muy difícil que ganemos la 'Champions'. Queda demostrado que no nos alcanzó ni para la Liga y si queremos pelear por la 'Champions' vamos a tener que cambiar muchísimo, porque si no el partido con el Nápoles lo vamos a perder", definió.

Se despediría de este modo: "Seguramente la gente del club está muy caliente, muy enojada con todo lo que vio durante esta temporada y es normal, porque nosotros también lo estamos. Venimos de una derrota en Roma, en Liverpool, y la gente se está quedando sin paciencia y es normal, porque nosotros no le damos nada". Tirando un transatlántico de dudas sobre la continuidad de su actual entrenador.

Precisamente a Setién le cayeron ya, tras estas palabras, cuestiones sobre si el club le permitirá dirigir a los futbolistas del Barcelona en Champions o va a ser despedido este viernes mismo. "Espero estar ante el Nápoles, pero no lo sé", respondió. Y arguyó que "hemos mejorado desde que llegamos, pero es evidente que hay cosas que no se han hecho bien. Aunque a veces la diferencia está en algo tan simple como el acierto ante portería".

Se defendió de la tormenta que le brindó su '10' minutos antes. "El equipo aspiraba a ganar todos los partidos después del parón por el coronavirus, como el Real Madrid, pero le ha faltado ese punto de energía necesario. Lamento que el equipo se haya ido del campo cabizbajo incluso en los partidos que ganamos. Aunque hemos sido muy superiores y hemos tenido el control del partido, pero ellos nos han marcado dos goles y eso ha decidido el partido. Evidentemente la sensación es triste y de frustración, porque el partido de hoy es un calco de lo que ha ocurrido en otros partidos de la temporada. Hemos puesto al equipo rival en su área, pero no hemos metido las ocasiones de gol", subrayó.

Contra las cuerdas, el técnico también respondería al coloso y a sus acólitos de un camarín que ha apilado los desaires a su cuerpo técnico. "Estoy capacitado y con energía para llevar el equipo en la 'Champions'. Estoy seguro de que vamos a ser un equipo diferente, que anímicamente habremos cambiado y afrontaremos el campeonato con todas las garantías. Más no puedo controlar. Me desgasto en lo que tengo que desgastarme", apuntó, en referencia a la sistémica falta de intensidad de varios de los peones más importantes. Y le dijo a Messi que "es indiscutible que hay cosas que mejorar y que hay que hacer autocrítica, pero por parte de todos. Yo no lo echaría todo por tierra". Las aguas bajan más bravas que nunca en Can Barça.

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