Sergio Ramos tiene libertad total para negociar con cualquier club un posible fichaje desde este mismo viernes. El uno de enero, por la naturaleza de su contrato -que acaba el 30 de junio- es el primer día en el que el central y su representante y hermano están en condiciones legales de entablar diálogo y negociación con otras entidades distintas al Real Madrid. Esto es, no se trata de un tema superficial.
El capitán del vigente campeón de Liga e icono bien sustentado del madridismo se ha unido a la lista de jugadores relevantes que acaban contrato en verano de 2021. Luka Modric y Lucas Vázquez, peones fundamentales los tres para el rendimiento merengue de cara a los objetivos planteados en la pasada campaña y en este curso, se encuentran en esa situación un tanto indigesta.
Cierto es que fuentes del club han deslizado que la renovación del Balón de Oro croata, a sus 35 años, es la que más encarrilada está en este punto de la historia. La preocupación de Zinedine Zidane, que considera a esta terna como básica para la química del vestuario y el trabajo y resolución de la competición, es evidente y el entrenador no la esconde.
Ha venido hablando del asunto en estas semanas y en esta fecha, en la que ha comparecido en la previa del duelo liguero ante el Celta, ha incidido. Ha dicho el galo lo siguiente: "Lo queremos todos, no es hablarlo yo con el club. Todos queremos que esta situación se arregle cuanto antes por el interés y por el bien de todos. Espero que se pueda arreglar rápidamente". 'Zizou' tiene claro que quiere contar con el zaguero, el carrilero y el mediocentro, y tiene la voluntad de que las aguas se calmen por medio de acuerdos cuanto antes.
Para que goce de las condiciones para enfocar a sus subordinados en el más que necesarios 'todos a una' de una vez por todas. Ahora que han accedido a los octavos de final de la Liga de Campeones -y se les cruza un rival asequible- y que se han amarrado a la pelea por el título ligero -a pesar de pinchar en Elche venían de seis victorias consecutivas-. Puntales como estos no pueden tener la mente lejos del césped, y Zidane lo sabe.
Sin embargo, Sergio Ramos ha comenzado el año con una ausencia al entrenamiento previsto para esta mañana. Ha alegado el sevillano que después de Nochevieja ha padecido una indisposición estomacal. Después ha mantenido una conversación con el técnico y se ha consensuado que el central no va a competir ante el peligroso Celta de Vigo este sábado. Precisamente en el primer duelo desde que se le ha abierto la ventana de oportunidad para dejarse querer por clubes de otras latitudes. En lo que puede representar un síntoma resbaladizo, si se atiende a procesos de renovación anteriores en la carrera deportiva del nacido en la localidad de Camas.
Bien es cierto que el capitán no se había perdido un duelo desde el 9 de diciembre, jornada en la que volvió tras recuperarse de una lesión muscular sufrida con la selección española. Y de forzar su anatomía para superar, con éxito colectivo e individual, un tramo de hacinamiento de partidos que ha conllevado el paseo por el abismo continental y la victoria en el derbi ante el Atlético. Quizá ha jugado su primera carta, un movimiento que se vería amplificado si sus compañeros no sacan los tres puntos de la visita del bloque resucitado por el 'Chacho' Coudet. Arriban los gallegos a este evento al galope de cinco triunfos y un empate en sus seis últimos enfrentamientos.
El destino ha querido que Ramos y Rodrygo Goes sean los únicos ocupantes de la otrora rebosante enfermería merengue. En consecuencia, Zidane se ha mostrado optimista. Sobre todo con Eden Hazard. Sabe de sobra que sin la influencia de un jugador de tanto talento les va a costar mucho lograr los objetivos planteados. Por eso le espera con mimo a que se sienta en condiciones de competir cada vez que se lesiona. Y parecería que el belga ya ha alcanzado ese nivel de seguridad en su anatomía.
"Sí, queremos que sea su año. Él se prepara para eso. Eden ha venido aquí para mostrar el jugador que es y confiamos mucho en él. Ha tenido momentos complicados pero poco a poco vamos a verle con el equipo", ha manifestado el preparador francés, antes de confirmar que la candidatura a la gloria española sigue intacta. A pesar de los pesares. "Es una Liga muy abierta y es lo bonito. Es verdad que se habla mucho del Atleti ahora porque son primeros pero la Liga va a ser abierta hasta el final como siempre en España", señaló.
Tuvo palabras para el Celta ("es un equipo que está jugando muy bien y siempre lo pone difícil, pero para nosotros es una oportunidad de demostrar el equipo que somos) y para Iago Aspas ("es un jugador espectacular, es internacional y siempre ha demostrado que es muy bueno. Siempre marca la diferencia con sus datos"). Y valoró que "no es fácil la Liga en esta situación, son partidos muy complicados y sabemos que tenemos que sufrir para sumar siempre. En el último partido vimos que no es fácil sumar".
Por último, se refirió a dos jugadores a los que le persigue la polémica. "Marcelo está y va a estar con nosotros. Está entrenando bien, metido y no queremos escuchar lo de fuera", resumió sobre la situación del brasileño. Y de Luka Jovic, que no ha jugado nada en estas semanas, indicó que "es jugador del Real Madrid". "Es verdad que no ha jugado mucho últimamente pero voy a contar con todos. Un minuto de un jugador puede cambiar la perspectiva y lo importante es que estén preparados porque vamos a necesitar a todos en una temporada larga con muchos partidos", sentenció. A la espera de conseguir, de una vez, que el fondo de armario ejecute un salto de calidad y confianza para empezar a rotar. Porque si no el calendario exigente va a convertir lo que queda de temporada en un auténtico desafío muscular para los 12 ó 13 jugadores con los que está contando.