El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, ha exteriorizado su enfado con los medios de comunicación por las informaciones que hablan de elevar de 25 a 35 años el periodo de cómputo para calcular el importe de la pensión de jubilación. El ministro ha negado que los trabajos para la futura reforma de pensiones vayan en esa línea.
Lo ha hecho en una entrevista radiofónica en Onda Cero, en el programa ‘Más de uno’ de Carlos Alsina, donde ha hablado de "desconcierto e incluso decepción” con el tratamiento informativo de la reforma de las pensiones.
Preguntado sobre por qué no ha reaccionado con mayor celeridad para desmentir unas informaciones que circulaban desde diciembre, el ministro ha asegurado que no puede “estar saltando a cosas como esa”.
También ha explicado su postura en una rueda de prensa para valorar el acuerdo de los ERTE. El ministro ha manifestado que lo que se ha incluido en la ficha de la reforma de pensiones enviada este lunes a Bruselas -que se tiene que negociar también con los agentes sociales-, es la necesidad de trasladar a la legislación las recomendaciones del Pacto de Toledo.
De este modo, el ministro sí confirma que la revalorización no estará ligada únicamente a la inflación y que tratarán de incentivar la prolongación de la vida laboral y evitar las jubilaciones anticipadas.
Para el ministro, el objetivo principal de la reforma pasa por mantener la suficiencia del sistema, hacerlo más equitativo y garantizar su sostenibilidad.
Ha recordado que en los presupuestos de 2021 ya se ha avanzado en liberar a la Seguridad Social de gastos impropios por importe de 14.000 millones de euros y que la futura reforma debe consolidar este aspecto.
A ello ha sumado el impulso a los planes colectivos de empleo y el futuro mecanismo de revalorización de las pensiones, que no estará ligado únicamente a la inflación, aunque no ha querido dar más detalles al respecto ya que se han presentado varias opciones a los agentes sociales que están en discusión.
También formará parte de la reforma el desarrollo de mecanismos voluntarios para acercar la edad real de jubilación a la edad legal, desincentivando la salida anticipada del mercado laboral e incentivando su prolongación.
Junto a estos elementos, que serán la "esencia" de la reforma de pensiones, ha señalado otros aspectos más secundarios, como la derogación del factor de sostenibilidad de la reforma de 2013 o la cotización de los autónomos por ingresos reales que "aspira" a que esté operativo en 2022 para el "grueso del colectivo", aunque posiblemente con un esquema progresivo en el tiempo.
Ha añadido que en breve se aprobará el nuevo diseño del complemento de maternidad, que se reconvertirá en un mecanismo para compensar la pensión por los periodos de baja o nula cotización tras tener o adoptar un hijo, después de que el Tribunal de Justicia de la UE considerase que discrimina a los hombres.