Opinión

Carta del Grupo de París por el origen del Covid-19

TRIBUNA

Jorge Casesmeiro Roger | Viernes 05 de marzo de 2021

Una carta en el Wall Street Journal ha roto el hielo. La comisión de la OMS en Wuhan echa el freno a sus conclusiones sobre el origen de la pandemia. Renuncia entregar ahora su esperado informe provisional y demora “unas semanas” la publicación de otro más completo con supuestos hallazgos clave. El anuncio ha coincidido con la irrupción de una carta abierta de veintiséis académicos, conocidos informalmente como el Grupo de París, de la que se ha hecho eco el Wall Street Journal. El documento, que reclama y motiva una genuina investigación sobre la fuente de esta crisis mundial, lleva por título: “Llamamiento por una investigación forense internacional completa y sin restricciones sobre los orígenes de la Covid-19”: “Call for a Full and Unrestricted International Forensic Investigation into the Origins of COVID-19” (4 de marzo de 2021).

La carta expone con claridad las deficiencias del protocolo montado entre la OMS y el gobierno chino. Y urge a un examen pleno sobre las hipótesis de ambas causas posibles, la natural/zoonótica y la de laboratorio, con acceso a todos los recursos precisos. El llamamiento detalla, en su sección segunda, que la comisión designada por la OMS-China carecía del mandato, la independencia y el acceso irrestricto necesario para llevar una pesquisa completa. Y como justificación adenda en su tercer punto un largo otrosí con los estándares propios de una investigación absoluta y sin restricciones.

Los firmantes no solicitan, en realidad, una nueva investigación, sino una real y en condiciones. Califican el aparato montado por la OMS-China como una suerte de estudio global sin verdadera fuerza indagatoria. Alegando, por otra parte, que una investigación creíble debe estar dotada por un mandato de la Asamblea General de las Naciones Unidas a su Secretario General. Un requisito formal que seguramente habría establecido mecanismos para evitar la metodología del conchabe o el inaudito protagonismo de personajes como el Dr. Peter Daszak, alias Conflicto de Intereses.

El grupo firmante está integrado por una serie de científicos y analistas de Francia, Inglaterra, Estados Unidos, Australia y otros. Todos ellos vienen estudiando el origen de la pandemia, tanto de forma individual como coordinados a través de plataformas académicas y privadas. Entre ellos se encuentran el Dr. Colin D. Butler​, profesor honorario del Centro Nacional de Epidemiología y Salud Pública de la Universidad Nacional de Australia; el biólogo molecular Dr. Richard H. Ebright, profesor de Bioquímica de la Rutgers University y director de laboratorio del Instituto Waksman; el biofísico Dr. François Graner, director de investigación en el CNRS y la Universidad de París; o el investigador y empresario biofarmacéutico Dr. Steven Carl Quay, exprofesor del Departamento de Patología de la Universidad de Stanford y recientemente entrevistado aquí en El Imparcial por su estudio en torno al origen de la pandemia.

La búsqueda de la verdad es un ansia demasiado fuerte y la causa del Covid-19 no va a ser una excepción. Aunque excepcional sea la presencia de un español en este grupo: el ingeniero industrial, MBA y MSc Francisco A. de Ribera, infatigable analista de datos citado en la sección de agradecimientos de no pocas investigaciones sobre este crucial asunto: el origen, la fuente, la causa del pandemonio. No. Esto ya no hay quien lo detenga. El New York Times ya lo ha voceado. Igual que otros medios y agencias internacionales. Nos va en ello demasiado. Y como reza la carta:

“Con más de dos millones de muertes, más de cien millones de infectados por la COVID-19, y una enorme disrupción global que afecta a algunas de las poblaciones más vulnerables del mundo, no podemos permitirnos una investigación sobre los orígenes de la pandemia que no sea absolutamente minuciosa y creíble. Si no examinamos de manera exhaustiva y valiente los orígenes de esta pandemia, corremos el riesgo de no estar preparados para una pandemia potencialmente más grave en el futuro”. Vale.