El ministro de Inclusión y Seguridad Social, José Luis Escrivá, continúa negociando la reforma de las pensiones con los agentes sociales, con los que ha mantenido una tensa relación al término de la prórroga de los ERTE.
Modernizar el sistema de pensiones urge, según Escrivá, que apremia a la mesa de diálogo social a que se abra a llegar a un acuerdo. Así lo ha expresado en una entrevista en RNE, en la que ha afirmado que las partes llevan dialogando desde hace seis meses sin visos todavía de llegar a un acuerdo. Ahora bien, el tiempo apremia, y así lo traslada el titular de Seguridad Social: "Son conscientes de que tenemos un compromiso con Europa para tenerlo cerrado este año".
El texto, que será tramitado como ley, y no como decreto ley, no tiene todavía fecha para llegar al Congreso, ya que primero tiene que estar atado el apoyo de los agentes sociales: "Tiene que llegar", insiste Escrivá, que recuerda que esta reforma está reflejada en el plan de recuperación enviado a Bruselas.
El primer paquete en el que se basan las conversaciones tiene que ver con la propuesta de que las pensiones se revalorizarán con el IPC y de que habrá jubilaciones anticipadas mediante incentivos. "La pensión se revalorizará con el IPC del año anterior para evitar el problema de trabajar con inflaciones esperadas".